viernes, 27 de enero de 2017

Noticias antiguas. La Minerva de Bornos.

La historia de la Pallas Atenea Bornense  "empieza en el siglo V antes de Cristo, en la Isla de Paros, del grupo de las Cícladas, en el Mar Griego. De una de sus canteras salieron los bloques para Atenas. Tallada la diosa helenística, pasa a Roma, donde la sepulta el tiempo y el olvido de los hombres. San Pío V la encuentra en las excavaciones del foro Ulpiano, y de allí es trasladada por barco desde Civitavechia a Cádiz y de Cádiz, por tierra, a Bornos..."








La Pallas Pacifera (pacificadora) es la estatua más importante y llamativa de la Casa de Pilatos de Sevilla. Mide tres metros de altura, en tiempos se creyó griega por su estilo, pero ahora se sabe que es réplica romana de época de Adriano de un original griego del siglo V antes de Cristo. Al ser la única del tipo Atheneas Medicis que conserva la cabeza original, es también la única que permite evocar íntegramente el original que suele identificarse con Atenea Promachos, la obra de Fidias que presidía la Acrópolis de Atenas.

En las antiguas fotos del patio aparece esta figura completa, con el brazo que ahora le falta, la maza, el escudo y el casco. Son aditamentos del siglo XVI que se retiraron en 1957 por iniciativa del profesor alemán Ernest Langlotz, para devolverle a la escultura su aspecto original. Los añadidos pueden verse en la Sala Dorada y en la planta alta.




La otra Minerva de la Casa de Pilatos es la Pallas Belligera (Guerrera): un torso romano completado por el escultor barroco Duquesnoy. Es, quizás, la más imponente; aparece con sus complementos, el escudo, el casco y la maza, aunque estos no son los originales. En en el centro del casco y del escudo aparece de nuevo la cabeza de la Gorgona. Es una copia de un original ático del año 435. Esta escultura se incluía en una colección a la altura de las del cardenal Farnese.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

todos los dias me sorprendeis.
gracias

Anónimo dijo...

qué no habría en ese jardín de bornos.....que importante fue nuestro pueblo