domingo, 20 de diciembre de 2015

El renacimiento de Bornos

Diario de CádizPATRIMONIO

El renacimiento de Bornos

El municipio recupera su pasado renacentista, la logia del siglo XVI, mediante el micromecenazgo, que implica a los vecinos en la construcción del futuro.
T.R. BORNOS | ACTUALIZADO 20.12.2015 - 08:41
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Antonio Márquez riega, el pasado jueves, en el jardín de la casa palacio de los Ribera, frente a la logia renacentista. / Ramón Aguilar
Si este hombre que riega el jardín devolviese los buenos días con un buon giorno no sonaría extraño, no chocaría en este escenario. Observen las fotografías de Ramón Aguilar, reparen en la composición rítmica, en el equilibrio del diseño, y trasládense mentalmente a esta templada mañana de un jueves de diciembre, a esta serena armonía. No, no es Italia. No es una loggia romana. Ese hombre que riega el jardín se llama Antonio Márquez y estamos en Bornos. Sí, en el Bornos de la provincia de Cádiz. En la localidad gaditana que alberga una de las obras más sobresalientes de la arquitectura civil española del siglo XVI. Una desconocida joya renacentista. 

El Ayuntamiento de Bornos compró la casa palacio de los Ribera en 1949. En los años cincuenta y sesenta del siglo XX, este jardín era el patio de recreo de un colegio instalado en el palacio. La logia, la galería diseñada por el arquitecto italiano Benvenuto Tortello para acoger estatuas traídas de Nápoles, servía de fondo a los juegos de los escolares. Aún le quedaba mucho tiempo para empezar a salir de una largo período de abandono y deterioro. En 1992 una escuela taller puso un cierto orden y protegió el monumento. Pero la nueva etapa echó a andar hace sólo unos tres años. Tras un convenio con la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, una propuesta de su director de conservación dio paso a la estancia en Bornos durante un mes de un arquitecto, Francisco González de Canales, y seis estudiantes de Bellas Artes y Arquitectura. El Ayuntamiento logró fondos con la venta de camisetas y otros objetos y les proporcionó alojamiento y manutención. Así obtuvo un estudio paramental de la logia sobre el que desarrollar un proyecto de reforma que fue luego aprobado por la consejería de Cultura. 

Como en toda historia, el factor humano: detrás de todo eso se encuentra el secretario municipal accidental de Bornos, Javier Moldes. El ministerio de Fomento aceptó financiar la restauración de la logia renacentista y concedió una subvención de 97.435 euros pero faltaban otros 34.700 para completar el coste y debía aportarlos el Ayuntamiento. No podía. No había dinero. Fue entonces cuando Moldes propuso la idea de convocar un micromecenazgo, un crowdfunding, una campaña de recaudación de donaciones. 

La campaña terminó el pasado lunes y no pudo ir mejor: 408 mecenas han aportado 36.130 euros; la recaudación se ha ido al 105% del objetivo. Hasta el torero Jesulín de Ubrique se sumó a la iniciativa al donar un capote firmado para una subasta. El grupo musical SAUROM donó un disco, también firmado, subastado en Ebay. La Diputación de Cádiz aportó 6.000 euros. La Caixa, 1.000. Un vecino puso 1.100 euros que había ahorrado durante el año. Las empresas de Bornos hicieron donaciones que van de los 100 a los 300 euros. Muchos vecinos colaboraron con aportaciones de 10 y de 50 euros. Hijos y nietos de naturales del pueblo que no nacieron ni residieron nunca en Bornos también participaron. El éxito fue rotundo. El cura Luis Piñero pidió a sus feligreses al menos en tres ocasiones tras la misa que colaborasen en la recuperación de la logia. La empresa Bydrone aportó un vídeo promocional que puede verse en youtube (https://www.youtube.com/watch?v=G1mmnW432Uk&feature=youtu.be). 

La logia y los jardines de la casa palacio de los Ribera son desconocidos para muchos habitantes de la provincia de Cádiz. Pero los vecinos de Bornos están orgullosos de este lugar, lo sienten suyo. Es como el jardín de todos, corrobora el alcalde, Hugo Palomares. Al fin y al cabo, forma parte de la historia personal de muchos. En las estanterías y muebles de las casas hay fotos de niños y niñas de primera comunión que posan con un fondo de setos y flores; o en el merendero; o junto a la alberca en la que dice la leyenda que se bañaba la señora del castillo. Y el 98% de los casados se hicieron aquí las fotos de la boda, explica Paco, oficial de albañilería, que está trabajando en el jardín y que, como es aficionado a los bonsáis, nos saca de dudas sobre el tipo de árbol que se alza en el patio de entrada al palacio. En ese patio rodeado por un claustro, con una fuente de mármol traída de Italia, hay un ejemplar del árbol de Judas, también llamado del amor. 

Javier Moldes, que está escribiendo un libro sobre el palacio, es el mejor guía del que uno puede disponer para recorrerlo. Es él quien nos explica que Tortello diseñó tres logias en Bornos, que una la terminó totalmente (en el llamado jardín secreto) pero no ha llegado a nuestro días, que otra apenas fue iniciada y que la tercera, inconclusa, es la que pervive en el extremo sur del jardín, la que va a ser restaurada. Fue Per Afán de Ribera, virrey de Nápoles, un apasionado coleccionista de obras de arte, quien adquirió en Italia las estatuas de mármol que iban a decorarla. Tan importante como la colección, dice Moldes, fue el modo en que proyectó exhibir las esculturas: piezas ubicadas en hornacinas y tondos dispuestos en los muros. "Un sistema riguroso y ordenado", anota, "en el que prima la simetría y regularidad por encima de cualquier otra consideración, buscando relaciones y paralelismos entre las esculturas que se exponían en nichos contiguos". 

Por Moldes sabemos que la logia con hornacinas, de estilo pompeyano, es única en España, que fue concebida como una galería de arte al aire libre, inspirada en el Belvedere de Bramante. En el conjunto destacan dos elementos decorativos: los glifos (canales verticales en los que se introduce una pieza cerámica de barro rojo, piramidal) y las rosetas, incrustadas en medallones circulares, fijadas mediante un giro en el sentido de las agujas del reloj. Eran 36 y se conservan sólo tres piezas originales. 

El proyecto de restauración prevé reconstruir completamente la cubierta de la logia, que se encuentra en muy mal estado y permite infiltraciones de aguas pluviales. La piedra será sometida a una limpieza mecánica y química y serán reintegradas piezas rotas o perdidas. También será restaurada en su totalidad la obra de fábrica y repuestas las rosetas del friso. 


Será un importante primer paso. Si todo va bien, será el inicio del renacimiento del corazón verde de Bornos, del jardín de todos. Y del propio Bornos.

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