domingo, 12 de enero de 2014

Viaje por la Europa mediterránea de 1975 (III)

VIAJE POR LA EUROPA MEDITERRÁNEA DE 1975 (III)


            2 de Septiembre.- Amanece nublado, con lluvia fina. Estuvimos en Cannes hasta las 14,30 y seguimos con dirección Niza que se encuentra muy cerca de Cannes.

Catedral Ortodoxa de Niza.
            Niza es la capital del Departamento de los Alpes marítimos en la Costa Azul (unos 300.000 habitantes). Ésta antigua ciudad se ha convertido, desde la mitad del siglo XIX, en una de las estaciones balnearias más importantes de Francia y en un centro turístico de fama mundial. El Carnaval de Niza es una de las fiestas más importantes de Francia. Es también centro industrial de metalúrgica y textil. Es francesa desde el año 1860.
            Su arquitectura y vida social es muy parecida a la de Cannes. Ciudad eminentemente turística de alto estanding , tiene monumentos de los siglos XVI y XVII en la ciudad antigua y Museos de Arte, Historia y Arqueología. Monumento digno de mencionar es la Catedral Ortodoxa rusa, llamada de San Nicolás. Construida en 1912 está bajo la jurisdicción del Patriarca de Constantinopla.
      

Palacio del Principe, Mónaco
   Salimos de Niza y a unos 10 Km. ya estábamos en Mónaco. Históricamente Mónaco fue una colonia fenicia hasta el siglo XI que cayó en manos de los genoveses. La familia Grimaldi la convirtió en su señorío y a partir de 1419 la conservaron definitivamente, bajo el Estado francés que le dio la independencia en 1512, constituyéndose como Principado y permaneciendo siempre en la órbita de Francia. En 1911 un régimen liberal sustituyó el absolutismo principesco existente. Rainiero III, Príncipe de Mónaco desde 1949, reformó la Constitución por la que ocupa el poder ejecutivo y comparte el legislativo con un Consejo Nacional. A partir de esta fecha la Historia monegasca es sobradamente conocida, sobre todo a través de las revistas del corazón.
            El enclave más importante del Principado es Montecarlo, que podemos definir como capital y única ciudad. No olvidemos que Mónaco tiene una extensión superficial de 1,5 kms. cuadrados. Para que nos sirva de orientación Bornos tiene 52 km2.

            La única ciudad, Montecarlo, tiene 21.783 habitantes, sin posibilidad de aumentar este número, o sea, nadie más, a parte de los que ya la habitan, puede tener la nacionalidad monegasca. No vamos a detenernos en descripciones geográficas, aunque sí diremos que existe un desnivel muy importante desde el Puerto deportivo hasta llegar a la cumbre. En el viejo Mónaco se encuentra el palacio del príncipe que conserva algunos elementos de la Edad Media. La Catedral de estilo bizantino fue construida entre 1884 y 1887. El Principado de Mónaco es el Estado más pequeño de Europa, después de la Ciudad del Vaticano.
            La atracción más importante del Principado es el célebre Casino,  cuya principal atracción es un sistema de juegos de azar que incluye también el Gran Teatro de Montecarlo y La Ópera. El juego en el Casino tiene la particularidad de que a los ciudadanos de Mónaco les está prohibida la entrada a estas salas. El Casino es propiedad pública en la que el Gobierno tiene una participación mayoritaria. La Sociedad que lo regenta es también propietaria de los principales hoteles y clubes.


Casino de Montecarlo
            El Casino fue construido por el arquitecto francés Charles Garnier que también creó la Ópera, al estilo de la Ópera de París. (Documentación turística de Montecarlo).
            A nuestra llegada nos dirigimos al famoso boulevard del Casino, espléndidamente adornado de jardines con flores exuberantes. Entramos y, cómo no, jugamos unos francos a las máquinas tragaperras, totalmente prohibidas en España por aquel entonces. Lo poco que jugamos no repercutió en nuestra economía de turistas modestos, así que nos dedicamos a recorrer las mesas de juego. Vimos jugar al Black jack y a la ruleta en unas mesas donde se apostaba muy fuerte.
            Dejamos el Casino y subimos al Palacio Real, desde donde se contemplan unas preciosas panorámicas de la ciudad y paseamos por su puerto deportivo que es verdaderamente impresionante, por la cantidad de barcos y veleros.
            Abandonamos Mónaco y llegamos a la frontera Italiana que dista 10 kms. Pasamos el control y seguimos por la "auto estrada" hasta llegar a Savona donde hicimos noche.
           
A. RODRÍGUEZ HIDALGO Y JOSÉ JURADO GIRÓN

(CONTINUARÁ)

1 comentario:

garcia dijo...

Antonio, te lo has curado. Enhorabuena.