sábado, 17 de agosto de 2013

Los "Perafanes" y su arte importado de Italia, Mexico y Tierra Santa

http://josemanuelav.lacoctelera.net/post/2012/09/29/bornos______los-perafanes-y-su-arte-importado-italia

29 Septiembre 2012

BORNOS______Los "Perafanes" y su arte importado de Italia, Mexico y Tierra Santa
"No vayas a creer que estamos metidas entre breñales, alcornoques y lobos; no. Bornos es un pueblo serrano culto y ataviado, que posando aun sus pies entre las doradas mieses del llano, corona su cabeza con las hojas de la verde encina y con la rosada adelfa de las montañas."
Cecilia Böhl de Faber y Larrea (1796 -1877)


El llano de mieses que cita Fernán Caballero, pseudónimo de la hija escritora de la gaditana Frasquita Larrea, es hoy una gran masa de agua, el pantano de Bornos. Pero este pueblo guarda en su casco urbano mucho mas que sus bonitas vistas al embalse y a la Sierra de Grazalema. Hemos dedicado una mañana a pasear por sus calles mas antiguas, visitando algunos de sus principales monumentos y descifrando el por qué de sus riquezas artísticas. Y para ello hay que hablar con su gente. Los bornichos son gente amable que siempre responde y ayuda al viajero y que te abre las puertas de sus casas, si es menester.



La Plaza del Ayuntamiento es un buen lugar para empezar un recorrido por la zona histórica de Bornos. En cada lateral de la plaza hay un edificio notable que merece una parada.


Una gran puerta da acceso al Castillo-Palacio de los Ribera, donde se ubica la Oficina de Turismo, que solo abre de lunes a viernes por la mañana ¿?.


Lo primero que veremos será un amplio patio, rodeado de un hermoso claustro con arcos peraltados, sobre los cuales se levanta una gran galería superior con arcadas de igual clase.



En el centro del patio hay una fuente de mármol, traída de Italia, con el escudo de los Ribera, que fue una familia que se adaptó y evolucionó, con el tiempo, de noble-guerrera a noble-culta.

El paso de la historia de la dominación árabe a la reconquista cristiana y el resplandor renacentista se ejemplifica en Bornos en este Castillo-Palacio de los Ribera.


En la galería superior destaca una puerta decorada al estilo gótico tardío, adornada con un friso alrededor compuesto de toscos leones, animales míticos y hojas. Sobre el dintel, se puede observar una faja adornada con círculos y lóbulos labrados, y en sus extremos dos pajes arrodillados sobre sendas repisas que sostienen una enorme corona ducal. Para poder disfrutar de cerca de esta maravilla arquitectónica habría que visitar el palacio un día laboral y por la mañana. Por suerte los dias festivos el edificio está abierto (solo los patios y jardines) y no se paga por entrar.

Los Per Afán de Ribera fueron nobles castellanos que compraron la villa de Bornos allá por el año 1398. Los "Perafanes" (hubo tres, y así se denominó a la familia descendiente) acumularon numerosos títulos por su ayuda en la Toma de Granada y su reino. Títulos tan variopintos como: Adelantado Mayor de Andalucía, Señor de Bornos, Notario Mayor de Andalucía, Virrey de Cataluña, Virrey de Nápoles, Marqués de Tarifa, Conde de Los Molares, duque de Alcalá de los Gazules...


Una puerta al fondo del patio claustrado da paso a los jardines renacentistas. El tiempo que uno de los "Perafanes" pasó en Napoles influyó en la creación de estos jardines, diseñados por el jardinero italiano Salvador Sepadano e inspirados en el romano "Belvedere de Bramante".


Están decorados con estanques, grutescos (grutas artificiales), fuentes y una gama de plantas que abarca desde el mirto hasta la mejorana, pasando por el boj, el ciprés o el naranjo.






En un extremo del jardín se halla una Logia de estilo pompeyano diseñada por el arquitecto Benvenuto Tortello siendo la única Logia existente en Andalucía. Una Logia es un elemento arquitectónico, utilizado sobre todo en el Renacimiento italiano, que funcionaba a modo de galería de arte al aire libre.




La Logia de Bornos estuvo decorada con estatuas que hoy se encuentran en la Casa de Pilatos de Sevilla.




En este dibujo de la Logia fechado en 1708 aparece el texto:"Arquitectura con nichos para estatuas, en el Jardín Alto".



Otro bello rincón de los jardines que recuerda a un patio italiano.



Esta escondida alberca es desde donde se distribuye el agua para fuentes y estanques.











Fuente de rocalla en el centro del jardín bajo.



Todas las restauraciones y transformaciones fueron realizadas por artistas italianos y españoles contratados por la familia Enríquez de Ribera entre los siglos XVI y XVII. Posteriormente el Castillo-Palacio fue propiedad de la Casa de Medinaceli, hasta que en 1953 fue comprado por el Ayuntamiento.

Una puerta abierta en el lateral del muro del jardín permite que este lugar sea hoy un espacio público para uso y disfrute de bornenses y visitantes.

Torreón de Gallardo, parte del castillo-palacio dedicada a centro de mayores.

En la parte superior del Torreón de Gallardo se abren unas ventanas con bellísima decoración, similar a la puerta del claustro superior. Termina este torreón en una crestería formada por flores de lis, de las que solo quedan algunas, al igual que parte del enlucido, grabado al estilo segoviano.

Fachada este del castillo-palacio.


Volvemos a la plaza del ayuntamiento para proseguir conociendo el Bornos histórico. Nos disponemos a visitar la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán, que guarda varias singularidades que no queremos perdernos.


Pero antes, en una esquina de la plaza, nos llama la atención una pequeña y llamativa fachada.
Se trata de la conocida como casa del Obispo Figueroa. Feliciano de Figueroa (1541-1609)  hijo de un alcalde de la villa, fué un religioso que llegó a ser nombrado Obispo de Segorbe. Esta casa era su residencia bornicha.

Hoy dia esta casa es mas conocida por "casa Merche". Mercedes es una señora que regenta, en el zaguán de la casa, una tienda de chucherías y a la vez mini-museo del Betis. Conocida como la "abuela bética de Bornos" esta seguidora del club verdiblanco se hizo forofa en su niñez, que la pasó en Sevilla. Las paredes están cubiertas de cuadros, carteles y recuerdos del Betis, excepto un pequeño escudo del Sevilla F.C. que Mercedes mantiene en recuerdo a su hermana, que se hizo seguidora "palangana".
A la puerta de la antigua casa del obispo Mercedes suele colocar unas sillas y una mesa verdes (claro está) para descanso de los viadandantes. No falta una bandera del Betis, un botijo con el escudo y un teléfono verde de baquelita con línea directa con Lopera ...o sabe dios. ¡¡Mercedes, genio y figura!!

Enfrente está la casa del cura, ya que sus estancias dan a la secretaría de la parroquia y el escudo delata a la propiedad.



Antes de entrar en la iglesia de Sto. Domingo de Guzmán nos llama la atención una pequeña piedra blanca a la derecha de la puerta.


Es una ara de época visigoda (siglos VI-VII), empotrada en la pared, con una inscripción que cuenta como allí se encontraban las reliquias de varios santos mártires: Tomé, Dionisio, Cosme, Daniel, Afra, Sebastián y Sabas. No se conoce su procedencia.

Entramos en la iglesia con un cierto interés por una de sus imágenes. No es esta virgen, que está en el pasillo de la secretaría.

El templo es de planta rectangular con crucero y tres naves. El retablo del Altar Mayor es de estilo barroco. Cuenta la tradición que cerca deeste templo se "inventó" la Semana Santa española. Fadrique Enríquez de Ribera, noble que ostentaba el Señorío de Bornos, realizó un viaje a Tierra Santa en 1518. Allí quedó prendado por la práctica religiosa del Vía Crucis. Este noble midió, en Jerusalén, la distancia entre el Palacio de Poncio Pilatos (lugar del que partió Cristo con la cruz) hasta el Monte Calvario (lugar de su crucifixión). A su vuelta calculó la misma distancia desde Bornos a un punto donde levantó una cruz y humilladero, denominado "Humilladero de la Cruz de Esperilla". Cada año realizaba una procesión en el mismo camino, a la que acudía cada vez mas gente. Luego trasladó la tradición a su residencia de Sevilla (desde su Casa de Pilatos hasta la Cruz del Campo). Y fué en Sevilla donde se universalizaron las procesiones. Por ello, los bornichos consideran que son los pioneros de la famosa Semana Santa española.








Coro de estilo barroco, cerrado con unas sencillas rejas, en el que se encuentra el órgano de la Parroquia, construido en 1782.




Y esta es la imagen que nos trajo a este lugar. Se trata del Cristo del Capítulo. Hace ahora cuatro años que esta imagen se mandó restaurar por su lamentable estado de conservación. Se sabía que fué traída de América a España y comprada en una subasta celebrada en Jerez por los monjes jerónimos de Bornos. Está hecho de "papelón" (especie de cartón hecho de papeles pegados) y caña de maíz, una técnica inventada en la Nueva España que permitía fabricar "cristos ligeros" para las procesiones. Figuras de gran formato como ésta, que llegan a medir hasta tres metros, pesan sólo de cinco a siete kilos y fueron creadas para el culto y para ser transportados incluso por una sola persona.


Pero resulta que durante la restauración, realizada por el IAPH (ver la foto de la Cons. de Cultura), se encontró parte de un documento colonial. Concretamente, se comprobó que parte del sudario del Cristo del Capítulo estaba realizado con papel reutilizado de un códice mexicano. Los expertos finalmente han determinado que se trata de un códice colonial muy temprano (de alrededor del año 1540), de tipo tributario, en el que se anotaban los pagos en especie, como cacao o chiles. 


Según los estudios todo apunta que el origen de este documento pictográfico (foto del IAPH), a una sola tinta, es de la ciudad deMéxico o de las proximidades de Texcoco, a unos 20 kilómetros de la capital.


La iglesia también guarda varios cuadros asignados a la escuela de Murillo.










Curiosa colección de "niños jesuses" en diferentes posturas (hasta dormido).





Salimos de la iglesia y recorremos las calles adyacentes para disfrutar de otros edificios ya de carácter civil.




La Casa de la Cilla. Fechada en 1781, en ella se depositaban los diezmos. Destaca su  bien conservada fachada color rosa-salmón. Actualmente es de propiedad particular y su interior ha sido reconstruido y convertido en vivienda.


Su portada de piedra está rematada por los símbolos de la diócesis de Sevilla: la Giralda, las azucenas y dos figuras pintadas que podrían representar a las santas Justa y Rufina.











Casa que debió tener mejor pasado que el actual: guardar cajas multicolores de bebidas.


Curiosa placa de azulejos que conmemora un homenaje a las señoras "Anas" de la calle Ancha. Por lo visto es un nombre tradicional entre las féminas de esa calle.


Y en la calle Ancha nos invitó a su casa una señora que hacía encaje de bolillos en el zaguán. Nos explicó la técnica y nos enseñó varios trabajos ya acabados.







Molino de aceite, no sabemos si en funcionamiento o ya cerrado.














La Casa Ordoñez, del siglo XVIII con bonita portada en piedra de jaspe rosa. Actual Casa de Cultura municipal. No abre en festivos.













Colegio del Niño Jesús, de un blanco inmaculado.


La iglesia de la Resurrección del siglo XVI fue parte de una casa-hospital. El templo, con extraordinario artesonado mudéjar, está normalmente cerrado.


Habrá que volver a Bornos, pero en día laboral para poder acceder mejor a sus tesoros. De todas formas hemos visto de lo mas interesante de esta villa a orillas del represado Guadalete.


Y si alguien se anima que no se olvide probar los exquisitos molletes con aceite. Como dice un buen amigo: ¡¡son espectaculares!!


"...las murallas moras, la torre del Homenaje de este palacio-fortaleza, el patio de armas convertido en jardín, la escalera monumental del Renacimiento, por donde nunca sube nadie, y las anchas salas, cuadras y dormitorios, todos de respeto. Pero sería dar una impresión falsa de Bornos si al mismo tiempo no pusiera el gran silencio del pueblo, la blancura de sus casistas bajas, y sobre todo, lo más maravilloso de Bornos: las ventanas enrejadas."
Luis Bello Viaje por las escuelas de Andalucia (1926-29)

No hay comentarios: