miércoles, 31 de julio de 2013

El secreto de los Duendes III

El secreto de los Duendes. III
Cuento de mi mundo de papel.

- ¿Que camino cogeremos?- Pregunta Meri.
Los duendes dicen que su familia algunas veces pasaban por el sendero de las setas. Caminan mirando y Julia las llama y observa el camino pues le parece que por allí encontraron a los  duendes. El perro ladra queriendo avisarlas sus gemidos no cesan. Caminan al sitio donde  el perrito está ladrando. Los duendes  ven el matorral y saltan de alegría diciendo
-Este es el sitio,  aquí estuvimos, las setas están escondidas por aquellos matorrales.-
Caminan saltando seguidos de las niñas. Las encuentran  y estas observan como los duendes hablan con los caracoles y demás animalitos  que están debajo de las plantas…
Unos pájaros detienen el vuelo y se ponen cerca de los duendes,  y mantienen una conversación con ellos. Las niñas están maravilladas,. Cuando estos se marchan  le  cuentan que su familia está cerca y los están buscando. Siguen alegres por el camino que le han indicado los pájaros.
El cielo se va poniendo oscuro amenazando lluvia. Ven una cueva cerca y aligeran el paso pues unos goterones empiezan a caer. Consiguen resguardarse dentro de ella y notan que está muy limpia. En un rincón sobresalen  las  raíces de un árbol muy grande que se encuentra por fuera de la cueva.  Los duendes buscan entre las raíces, el perrillo está inquieto mueve la cola y gruñe.
-¿Qué pasa Tuno? preguntan las niñas, se agachan para ponerse a la altura de los duendes. Éstos le dicen que guarden silencio, por que han escuchado ruido entre las raíces. Ellos se meten entre ellas, al rato se oyen voces de sorpresa. Al cabo de un rato salen los duendes con toda la familia.
Las niñas miran con los ojos muy abiertos, no pueden dar crédito a lo que están viendo, se sientan en el suelo les parece mentira  ver tan cerca a toda una familia de duendes  y  éstos saltan a sus faldas y van presentando a su familia. Primero a la madre la cual tiene una  carita muy redonda y colorada. Un delantal blanco cubre su vestido azul, la cabecita luce un gorrito dorado muy brillante igual que todos los demás. El padre sonriente muestra una cara bonachona. Cuatro hermanos mas (Todos parecidos) completan la familia. Los padres les agradecen lo que han hecho por sus hijos…
- ¿Cómo es posible que los hayamos encontrado tan pronto?- se  preguntan. Toneli dice  a sus amigas que están muy contentos, pero se sienten  apenados  a la vez, creen que no las volverán  a ver.
-Eso es imposible- dicen las niñas-. Cada vez que vengamos al bosque procuraremos pasar por este sitio y visitaros.
La lluvia ha cesado y dicen que tienen que marchar.
- Venid pronto -les dice la madre-, tendré una sorpresa para vosotras-
Marchan  desilusionadas, echaban de menos la compañía de sus amigos .Su madre esta esperándolas con inquietud por el cambio tan brusco del tiempo y al verlas  llegar  se tranquiliza. Las niñas le cuentan lo sucedido .
Pasan los días y están deseando volver al bosque para ver a sus amigos.
- Mama, queremos ir por leña, como es Domingo nos llevaremos unos bocadillos y visitaremos a nuestros amigos. Si tardamos un poco no te extrañe estaremos jugando con ellos. El perro se apunta a la excursión y con los ojillos parece decirles ¡Vámonos ya¡ Cantan y ríen y van haciendo montoncitos de leña que van encontrando para recogerlos a la vuelta. El sol se filtra a través de las ramas de los árboles reflejándose en el verdor del camino. Las  niñas caminan contentas y tienen prisa por llegar pues la cueva se divisa cerca, al llegar el primero que entra en ella es el perrito, ladrando y oliendo todos los rincones.
- ¡Calla Tuno¡ -le dicen las niñas-, que los asustarás. Se agachan cerca de las raíces y llaman a los duendes.  Se sientan en el suelo  Y esperan
  -¿Se habrán marchado? – dice Marina.
El ruido y tanto jaleo ponen en alerta a los duendes Pero el ladrido de Tuno lo reconoce Toneli .
- ¡Ya están aquí! – dice. Toda la familia se reúne dispuesta a salir. Las niñas ponen las palmas de las manos donde van subiéndose cada uno.  Toneli muy cariñoso sujeta los dedos de Marina y los roza por su carita esta lo coge y le da un beso, el roza su naricilla con la de la niña…
-¡Cuanto habéis tardado  en visitarnos! Nos creíamos que no se acordaban de nosotros.
-Eso es imposible – Contesta la niña.
Todos quieren hablar  a la vez  y entre risas y saltitos, los duendes van contando lo que han visto y lo que han hecho. La mama de los duendes  pone silencio y les dice a las niñas.
-Hemos esperado muchos días vuestra llegada.
-No pudimos venir antes, el tiempo no acompañaba y nuestra madre no quería que viniésemos -dice Meri-
-Cuanto nos gustaría ser como ustedes por unos momentos, visitar vuestra casa y jugar con vosotros – Comenta Julia´
- ¿Se acuerdan que les dije que les tendría una sorpresa?
Pues la tengo preparada –Comenta la madre de los duendes- Por lo bien que os  habéis portado con nuestros hijos demostrándoles   tanto cariño y ayudarles en nuestra búsqueda, tengo preparada unas gotas de flores mágicas, que si las tomáis  tendrán la misma estatura que nosotros…
- ¡Que decís –
La cara de las niñas se ponen rojas, no dan crédito a lo que están oyendo…
-Esperen un momento,-Toneli  les dice- Mi madre sabe mucho de estas cosas, la madre desaparece  entre las raíces.
-Todo lo que dice tu madre está bien pero ¿cómo volveremos a tener nuestra estatura? -Dice Julia.
Aparece la madre con una botellita del tamaño de ella ayudada por su marido que sonríe.
- Tomad tres gotitas, cuando salgáis fuera volveréis a tener la misma estatura.
 - Muchas gracias, pero tenemos que pedir permiso a nuestra madre.
- Esta bien, pero quedaros a jugar con mis hijos.
Están tan  a gusto las niñas que las horas pasan sin sentir. Ha dejado de llover y tienen que volver a casa, van caminando pensativas, no saben cómo decírselo  a su madre. Descargan los troncos y le comentan a su madre.
- Mama, lo hemos pasado muy bien, cuando empezó a llover estábamos dentro de la cueva. De entre las raíces salieron toda la familia y la mama nos dijo que había  preparado una pócima hecha de flores mágicas para que la bebiésemos y nos pondríamos de la misma estatura que los duendes, mientras estuviésemos dentro de su casa, una vez fuera volveríamos a la normalidad-.
Ella queda pensativa -Tengo que preguntárselo a vuestro padre, pero me parece que es un poco arriesgado. ¿Y si os quedáis tan pequeños como ellos ? ¿Qué sería de nosotros?
No quiero ni pensarlo - .
 -Ellos son muy buenos  nos quieren y desean enseñarnos su casa y sus costumbres, -dicen las niñas.
 Pues que se la den al perrito para ver el efecto que hace. Todo está preparado y los padres quieren acompañarlas. Caminan contentas  deseando  probar la pócima para ver como son los duendes en su mundo. El tiempo es muy bueno, el sol les acompañan y los pájaros  con sus cánticos anuncian la primavera. Se divisa el camino y a lo lejos  la cueva se deja ver a la sombra del gran árbol.
-Mama, ya falta poco para llegar .
El perro salta de la carretilla y la pequeña Marina también pues quiere salir corriendo junto al perro. Llegan a la cueva, entrando primero las niñas seguidas de sus padres. Meri se agacha y por entre las raíces llama a los duendes. Al poco rato van saliendo con las caritas llenas de felicidad.
-Estos son mis padres- dice Meri-. Se alegran de conocerlos y hablan con ellos referente a la pócima, dicen que se la den primero al perro  a ver cómo reacciona. Julia lo coge en brazos y Meri hace lo que le indica la madre de los duendes.
-Pon solo una gotita, el perro es más   pequeño y no necesita más,- él  se revuelve pero Julia consigue calmarlo. Todos quedan sorprendidos al ver como el animalito va disminuyendo. El perro es una miniatura juguetona, olfateando se mete entre las raíces con Toneli y Juanón.
Al cabo de un rato salen con él en brazos lo ponen en el suelo y notan como poco apoco empieza a crecer hasta volver a la normalidad. Marina lo coge en brazos y lo acaricia creía no podría verlo más en su tamaño natural. En vista de la reacción positiva que ha tenido el perro, las niñas están decididas y quieren beber el liquido mágico los padres también  quieren tomarlo para estar junto a sus hijas y descubrir el mundo maravilloso de los duendes…

Continuará.

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