viernes, 28 de marzo de 2014

Una murguista historia de Bornos. Pág. 8.


Muere don Diego Álvarez
y deja en testamento
que se construya una ermita
y un hospital si hay suelto.
Sólo queda la ermita,
de nombre Resurrección,
a lo otro lo incendiaron
los médicos en rebelión.

Otr0 templo se edifica
por Veracruz bendecido.
Chapín la compró en julio,
pues dentro hacía fresquito.
De él sólo queda el nombre,
que se lo prestó a la calle.
Desde entonces lo mantiene
y no se lo quita nadie.

Hijo de Per Afán,
el beato Juan de Ribera,
en clase de religión
la matrícula suya era.
A su figura debemos
un suceso peculiar,
pues que era poderoso
él quería demostrar.

Resulta que un asilo
pretendía levantar,
pero confundió los planos
de un centro comercial.
Columnas y escaleras
había hasta en la fachada;
los viejos, del ejercicio,
corrieron las olimpiadas.

Pero se ahogaban mucho
del esfuerzo permanente
y don Juan edificó
otro asilo enfrente.
Dejando para convento
el edificio anterior,
Convento del Corpus Christi
y este nombre perduró.

Ambos lugares estaban
unidos por un pasillo,
donde se rezaba poco,
aun siendo muy concurrido.
Nunca se vio nada obsceno,
mas después de mucho tiempo
se encontró un sonajero
un chupete y un babero.



José Bermúdez.
.
.R 3 de abril de 2008

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