martes, 25 de marzo de 2014

Una murguista historia de Bornos. Pág. 5.


Pero tonto Martín López,
que en la guerra de Castilla,
está en el bando vencido
y le quitan nuestra villa,
que pasa a ser de nuevo
de Juan Ponce de León,
que lo deja con la trampa,
cada letra el día dos.

Cuando Juan Ponce fallece,
su viuda, muy pesetera,
traspasa otra vez el pueblo
con el siglo quince en puertas.
Fernández de Marmolejo
lo compró y lo vendió.
Y es que Bornos parecía
un piso de vpo.

Don Per Afán de Ribera,
Notario de Andalucía,
por trescientas mil monedas
la zona se adjudica.
Mil trescientos noventa y ocho
fue la fecha del negocio,
que salió en las portadas
de todos los periódicos.

Veinticinco años más tarde
le sucede su hijo Diego,
gran cazador de moriscos
y muerto por uno de ellos.
Con un cortauñas fue,
que le tiró un pellizquito.
El cardenal se infectó,
muriendo el pobre Dieguito.

Fue en el treinta y cuatro,
y hasta el cincuenta y cinco
gobernó su hijo Afán,
por su Beatriz seguido,
que casó con Pedro Enríquez
y éste tuvo otra esposa.
Este señor por sus ligues
salió en la prensa rosa.

Acabando el quince estamos.
Y antes de concluirlo,
hay que hablar de una batalla,
La del Lomo del judío.
Casi trescientos árabes
saquearon la comarca,
robando muchas ovejas
para hacerse unas bufandas.


José Bermudez
R 27 de marzo de 2011