domingo, 6 de marzo de 2016

El Monasterio de Monjas Clarisas de Bornos, I Parte.

R 06/03/12

EL MONASTERIO DE MONJAS CLARISAS DE BORNOS  Iª PARTE

            Mucho se ha hablado, en todos los tiempos, del Monasterio de los Jerónimo de Bornos que, de tanto repetirlo, creo que todos los lectores saben que se terminó de edificar el 1 de Noviembre de 1505, y cuya propiedad y posterior edificación fue una donación de Don Francisco Enríquez de Ribera.
            Sin embargo existe otro Monasterio en Bornos, con cuyo título se inicia este artículo del que hemos tenido poca información, siendo una edificación magnífica, que se ha salvado de la ruina y que, con una perfecta restauración, gracias a la entonces Caja de Ahorros de Jerez, hoy Bornos y los bornichos se encuentran con una joya y, lo que es más importante dándosele una finalidad que no podíamos soñar: Un Instituto de Enseñanza Secundaria por el que han pasado ya miles de alumnos, desde su fundación, muchos de los cuales son poseedores de un título académico con el que se están abriendo paso en el mundo del trabajo.
            Vamos a dar unas pinceladas sobre el Convento y, porque no, valiéndonos también de las monjas que lo habitaron con una sola finalidad: la vida contemplativa, basada en la pobreza y en el amor de Dios, sin importarle tener una vida de tan pocas posibilidades que con frecuencia no tenían qué comer, viéndose obligadas a malvender las huertas de su propiedad como las conocidas como “Huerta de Cuenca” y “Huerta de las monjas”.
            No voy a dedicar más espacio a las interioridades del Convento de las Monjas, como en Bornos lo llamaban, pero si aconsejo a los que me leen  que pueden encontrar una información exhaustiva en el libro de Manuel Barra Rodríguez,  Hijo Predilecto de Bornos, titulado “Iglesias y Ermitas de Bornos”. Aunque sólo sea por el acervo cultural, merece la pena leerlo.
            Pasamos, pues, a la historia y sabemos que este Monasterio fue mandado construir por Don Per Afán de Ribera III en fecha 6 de Febrero de 1569. Su intención era dedicarlo a casa hospital para doce criados pobres que hubiesen pertenecido a su Casa o que sirviesen a través de los tiempos y dice “o faltando aquellos, a algunos vasallos de mi estado” El caso es que muere Don Per Afán y todavía estaba el edificio sin comenzar, aunque en su testamento no había duda sobre el legado por lo que los albaceas nombrados para este asunto pusieron en marcha la voluntad del difunto.
            Según los planos el edificio sería muy grande y con mucha magnificencia. Incluyendo una capilla más propia de una Iglesia que de un hospital para atención de criados pobres de la Casa Ducal.
            Ya iba la obra por la mitad de su altura (sigo a Manuel Barra) cuando en esa misma fecha vino de visita a Bornos el que sería San Juan de Ribera, hijo no matrimonial, de Don Per Afán de Ribera que, inmediatamente pensó que esta construcción no era como la había pensado su padre, porque tenía dos plantas y muchas subidas de escaleras. De inmediato dejó paradas las obras y “hizo que en la misma plazuela de enfrente se tomase otro sitio, y se comprasen algunas casas en donde se hizo el colegio y, a poco que se había empezado la dicha obra en el dicho sitio, quiso dicho Muy Ilustre Señor que se prosiguiese la otra obra grande e que fuese para convento de monjas…”
            Damos a continuación los nombres de las personas a quien se compraron un total de 11 casas para la construcción del edificio para ancianos pobres:
Pedro Cordero, Diego Fernández, Magdalena Rodríguez, Bernal Díaz, Juan de Pina, Julián Cardoso, Domingo Gallego, Pedro Márquez, Francisco Mondragón, Pedro de Luna y Jerónimo de Camas.
            Todas estas casas se correspondían dando fachadas a la que  hoy son plaza de las Monjas y calle Sotos.
A.      RODRÍGUEZ HIDALGO.( CONTINUARÁ)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un pueblo sin cultura es un pueblo muerto. Gracias, Antonio.

Domingo