domingo, 10 de enero de 2016

405 años de la muerte de San Juan de Ribera

                                                                                                                                           (*) R 10/01/2011 


405 años de la muerte de San Juan de Ribera




             El pasado día 6 de Enero se cumplieron 400 (*)  años de la muerte de este Santo Arzobispo de Valencia tan relacionado con la historia de Bornos.
            No ha habido ninguna conmemoración, pero al menos desde este blog y cuando se acerca su fiesta litúrgica, que es el 14 de enero, aprovechamos para tener un recuerdo de tan insigne personaje.

          San Juan nació en Sevilla. Sus padres se llamaban Pedro y Teresa, familia que se distinguía entre la nobleza por su generosidad. Enviaron a Juan a estudiar a Salamanca, donde se convirtió en discípulo de Vitoria y de otros teólogos que brillaban a la vez en Trento. No tenía aún 30 años cuando fue nombrado por el Papa Pío IV Obispo de Badajoz, dedicándose de lleno a la santificación de sus ovejas, enviando misioneros por toda la diócesis.

            A la edad de 36 años fue trasladado a la sede de Valencia, donde pronto advirtió las necesidades de esta gran arquidiócesis. Al santo, entre otras cosas, le tocó aplicar las reformas de Trento en su jurisdicción, así como también la catequización de los moriscos pero con pocos frutos, siendo éstos expulsados en 1609 por el rey Felipe III. Frente a esto, San Juan fue nombrado virrey de Valencia; el santo aceptó este cargo a ruegos del rey, y Valencia disfrutó largos años de paz y de mejor administración de la justicia.
            
             En Bornos fundó el convento del Corpus Christi y el Colegio de la Sangre, cuya historia se conoce algo mejor que su biografía. Interesantísimo resulta el artículo de José y Jesús de las Cuevas publicado en este mismo blog con fecha 20 de diciembre de 2008:


INSTITUTO DE ESTUDIOS GADITANOS
Pueblos de la provincia de Cádiz
José y Jesús de las Cuevas
Bornos

             Don Fadrique murió en 1539 sin hijos y sucediole su sobrino Per Afán de Ribera y Portocarrero, primer Duque de Alcalá, por merced de Felipe II. Virrey y Capitán General de Cataluña y Nápoles, de allí se trae una rica colección de mármoles romanos, parte de la cual traslada a su Palacio de Bornos.
              En su testamento manda edificar en este pueblo un Colegio para sustentar doce hidalgos pobres, ancianos de la Casa, a los cuales había de pasarse comida (2 libras de pan, 16 onzas de carne y media azumbre de vino, aceite para alumbrarse, médico y medicinas, amén de vestiduras. A saber; sayo, capa, calzas negras, jubón de lienzo, tres camisas y una gorra cada año).
             Muere Per Afán en 1572 y es su único hijo, San Juan de Ribera (el primer español que canoniza S.S. Juan XXIII a 12 de Junio de 1960 y beatificado por Pío VI en 1976) quien se encarga de que este mandato de su padre se lleve a efecto. Para ello lo dota con 6.000 ducados anuales. Sólo que con 1.000 se cubren las necesidades, y entonces con los 5.000 ducados restantes, piensa en dotar 92 doncellas pobres de sus dominios.
             San Juan de Ribera se halla, pues profundamente ligado a Bornos. De niño pasaría los veranos en el Convento de los Jerónimos (como apunta Joaquín González Moreno) al lado de sus frailes "Amigo de altaritos y cosas de devoción", disfrutaría con la liturgia y la solemnidad de las funciones religiosas; nos lo figuramos también en sabrosa lectura bajo los árboles de la huerta, mientras el agua corre jubilosamente, o bien en los jardines del palacio de su familia, alrededor de los mármoles que trajera su padre, entre los arriates de boj y los estanques donde se reflejan las estatuas, porque sentía el arte intensamente, afición que le venía por otra parte de su abuelo materno, el genovés pinelo. Más tarde estudia en Salamanca con Soto y Melchor Cano, y todavía no contaba 30 años, cuando lo nombran Obispo de Badajoz.
             A los 36 ( Ya patriarca de Antioquía) FelipeII lo presenta para la Metropolitana de Valencia, donde funda el Real Colegio Seminario del Corpus Christi. Porque su caridad y su celo no conocen limites. Vende para los pobres la plata que le envía su padre para su decoro, se acuesta a las tantas y a las 3 de la mañana ya está en pie.
             En 1603, FelipeII lo nombra Virrey y Capitán General de Valencia."Lumbre de toda España" "merecéis mejor que yo estar sentado en esta silla de Pedro " le dijo un día Pío V. Pero no creáis, a pesar de sus inmensas tareas, que olvida a Bornos. Por el contrario, lo recuerda muy a menudo. Entre los "pajarillos" de su celda, de vez en cuando, apetecería pasear por la huerta de los Jerónimos. Y a Bornos viene a inspeccionar las obras del Colegio para hidalgos (aprobado por bula plomada de S.S.Clemente VIII, en 25 de Agosto de 1593), que marchaba casi concluso. Es más, lo encuentra tan "sumptuoso" y con la dificultad de las escaleras para los ancianos, que decide trasladar el Colegio a una casa " mui adecuada" que hay enfrente, y allí se decide a fundar el Convento del Corpus Christi para Monjas Clarisas sobre la base de los 5.000 ducados de las doncellas, entre otras cosas porque no se encontraban tantas muchachas pobres para dotarlas en aquellas tierras.¡Buena señal, amigos , de la riqueza de Bornos!.

             En 1597 hay constancia en el Libro de Fundación de dicho Convento, que se conserva y hemos visto, de la venida del Santo a Bornos para poblar el Colegio de los "doce escuderos", según la "última voluntad" de su padre, del cual fue albacea testamentario, y a poblar a la vez el de las Monjas Clarisas, cuya primera abadesa es doña Juana de Herrera. por último, en Domingo, 15 de Junio de ese año de 1597, San Juan de Ribera consagra la Iglesia "hallándose presente la gente de este pueblo y mucha de los pueblos comarcanos". Luego se vuelve a Valencia, pero sigue pendiente del Convento de las Clarisas de Bornos, que quiere ejemplar en todo. "Lo mucho que desseo que en essa casa Nuestro Señor sea tan servido que se dé exemplo no sólo a los seglares", sino también a los religiosos, tal se lee en una carta suya escrita seis años antes de su muerte. en tanto, de Bornos le llegan bordados de las monjas, con los cuales enriquece su fundación valenciana. Son verdaderas maravillas, como si en ellos hubieran echado una mano los ángeles.

Transcripción de M. Martel.





El título de patriarca de Antioquía corresponde tradicionalmente al obispo de la ciudad de Antioquía, en la actual Turquía, una de las diócesis más antiguas del mundo.
Debido a los múltiples cismas habidos en el seno de la iglesia, seis jefes eclesiásticos han llevado tradicionalmente el título de patriarca de Antioquía, de los cuales cinco lo llevan aún:


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