sábado, 21 de enero de 2017

Noticias antiguas. Una rectificación del Conde Bornos. 21 de enero 1932

José Real, muy oportuno nos envía esta noticia publicada en fecha 21-01-1932, en la que el entonces Conde de Bornos deja clara su nula vinculación con nuestro pueblo.

Este titulo que fue concedido en 1644 por Felipe IV a Diego Ramírez de Haro, no guarda ninguna relación con nuestro Bornos.
Leer la entrada publicada en BPM el 16 de Abril de 2010
El titulo de Conde de Bornos.

7 comentarios:

Perico Calderero dijo...

Haber, porque esto tiene mucha importancia,
¿ tenemos o no tenemos nosotros los Bornichos algo que ver con el suegro de Esperanza Aguirre ?
¿ es o no conde de Bornos ? Si ahora resulta que no es así, vaya desilusión que me llevo, ahora que me sentía -desde que lo lei - orgulloso de tener - como bornicho - la cercanía de tan excelentisima dama aunque fuera a través de su suegro. Que pena si no es así. Bueno ya nos buscaremos otro conde y si puede ser, que sea pariente de Rubalcaba, ¿ o este no tiene suegros con ese título ?

Anónimo dijo...

El "Señorío de Bornos" se concedió a la familia Ramírez (a Francisco Ramírez de Madrid, concretamente), a finales del s. XV, debido a los favores que este señor madrileño, muy cercano a la Corte Real, ofreció a los Reyes de España para conquistar el último reducto moro, Granada.

Más adelante, ya en el siglo XVII (año 1642), el título "Conde de Bornos" se concedió a un descendiente de esta familia Ramírez de Haro, concretamente a Diego Ramírez de Haro.

Tal nombre, el de "Condado de Bornos", se concedió debido a que la familia -ascendencia de este tal Diego- ya ostentaba el "Señorío de Bornos". Y, siendo la raíz histórica de todo este embrollo el tal "Señorío de Bornos", nos podemos hacer la siguiente pregunta: ¿Y por qué eso de "Bornos"?

Fueron "Señores de Bornos" porque a la tal familia Ramírez se le concedieron tierras, por parte de los Reyes Católicos y como premio a la lealtad y ayuda guerrera, en la zona llamada "Cortijo de Bornos", en el término de Motril.

Este "Cortijo de Bornos", que ya se llamaba así en el s. XV (antes de que los Ramírez lo poseyeran), sí tenía relación con nuestro pueblo de Bornos (Cádiz). ¿Qué relación? Esto lo dejo para futuras publicaciones personales, ya que parece ser interesante el tema y, también, parece ser que pocos historiadores conocen este dato.

Por lo tanto, es cierto que estos señores nunca han tenido tierras en Bornos (Cádiz), pero el "Cortijo de Bornos" (que ya tenía tal nombre antes de que estos señores poseyeran tal finca, como digo) sí tenía que ver con nuestro pueblo.

Por ende, el "Condado de Bornos" sí tiene que ver con nuestra noble villa gaditana, pero a través del nombre y no de la acción de tales terratenientes. Yo creo que ni ellos mismos saben la procedencia perfecta del nombre que poseen en su título: la preciosa palabra "Bornos".

Hay para escribir un libro de esto.

Un saludo.

A. Benítez.

Anónimo dijo...

Dos notas:

1. Perdón, he dicho "Motril" y es "Cambil", zona poblada que en el siglo XVI se encontraba dentro del término de Jáen.

2. Culpa de que el "Cortijo de Bornos" se llamase de esa manera la tiene un integrante de nuestra ancestral y tan bornicha familia Ribera.

Saludos, de nuevo.

A. Benítez.

Anónimo dijo...

http://blogs.periodistadigital.com/humanismo.php/2010/10/29/ha-muerto-don-ignacio-

Bornichos por el Mundo dijo...

Si te interesa el tema mira la entrada publicada en BPM el 16 de abril de 2008
"Bornos, Sauvignon Blanc".

Anónimo dijo...

Buenas tardes, para empezar felicitar por las noticias antiguas que salen, muy interesante y de gran valor divulgativo. Volviendo al texto. El Sr. Diputado comete un error, pues las tres cuartas partes que refiere, pertencen a la Condesa de Valdelagrana, María del Carmen Fernández de Córdoba y Pérez de Barradas. Para saber algo más de este asunto, remito al libro de mi compañero de Grupo de Investiagación, Fernando Sígler Silvera "La Reforma Agraria en Espera. Francisco Garrido, pionero de los asentamientos campesinos de la II República en Andalucía". Ed. Tréveris, 2.000. pp. 152.

Hugo Palomares Beltrán.

Anónimo dijo...

Hugo, eso y na lo mismo es.