sábado, 2 de septiembre de 2017

Cartas Bornesas, 2ª.


Cartas Bornesas, Carta 2ª.
Telesforo de Trueba y Cosío
Obra varia
Estudio preliminar:Salvador García Castañeda.
Servicio de Publicaciones, Universidad de Cantabria.
Santander Junio de 2001.
Transcripción: M. Martel.


Bornos, julio, 18...
La casa que habitamos pertenece a un padre jerónimo. Este tiene concedido el producto de su arriendo a su querida, que es quien corre con ella. La moza es robusta y bastante bien parecida; el amoroso fraile ya no es un niño pero conserva todavía los fuegos de la juventud. Este bendito sujeto no contento con acumular tantos favores en la persona de su amada, se propuso ainda mais establecerla por medio de un santo matrimonio. ¡Qué caridad! ¡Y luego dirán que no son buenos los frailes! Y ¿ quien te parece que escogió para novio? Precisamente un montañés que, como tú sabes, es el hombre más delicado en estas materias. Con todo, yo no sé cómo el bendito se lo gobernó pero el casamiento llegó a celebrarse con bastante satisfacción de ambas partes, esto es, del fraile y de la novia, pues en cuanto el montañés, metido en su tienda, no estaba muy al corriente de estas transacciones diplomáticas y se casó por casarse, o qué se yo por qué. Ello es que el día de la boda, cuenta la crónica bornesa que el novio estaba sumamente triste y el fraile muy contento y rozagante, tanto que un gracioso de la tierra dijo que su reverencia parecía el novio y que el montañés no era digno de la dicha que le aguardaba.

Refiere también la misma crónica que tres días después de efectuado este virtuoso enlace, el nuevo marido se largó a la Montaña bajo el pretexto de recoger una herencia que lo dejaba un pariente y que desde entonces no se ha vuelto a tener noticia de él. Entretanto que vuelve, el reverendo no ha desamparado a la novia y continúa dándola repetidas pruebas de su particular estimación.

Amigo, es un contento el dar una vuelta por los barrios bajos (también en Bornos hay distinciones) y presenciar escenas de la naturaleza en la sencillez de su estado primitivo, esto es, el ver una porción de personas de ambos sexos engolfadas en la más inmunda miseria, desparramadas por las puertas de las casas, con la única ocupación de burlarse del infeliz que se atreva a pasar por allí en figura de persona decente. una grey de muchachos en pelota que se están haciendo la guerra con barro e inmundicias (en vez de cáscaras de fruta y tronchos pues esto sirve para comer) suspenden las hostilidades cuando pasa la susodicha persona decente para silbarla y seguirla, llenándola de desvergüenzas. La chiquillería de este pueblo es immensa y yo estoy por creer que la miseria y el hambre son favorables a la procreación, sobre todo cuando están escudadas por un par de conventos.

No hay voces para pintar la grosería y atrevimiento de los borneses. Los muchachos y, sobre todo, las mujeres, tienen la laudable costumbre de ponerse a las rejas de los vecinos y ver y escuchar lo que pasa dentro. En vano trata uno con corteses palabras de suplicarles que se vayan, en vano piensa uno intimidarlos con amenazas, a todo esto responden con risas y desvergüenzas y gracias a que no le escupan a uno en la cara, lo que nos ha sucedido a nosotros más de una vez.

En consecuencia de este espionaje, corre la chismografía por el pueblo que es un portento, de modo que el hombre prudente debe cerrar la boca aún dentro de su misma casa si no quiere verse envuelto en el ridículo o expuesto a veces a cosas peores. los forasteros, más que nadie, son el blanco de la burla y las vejaciones de los borneses; basta que uno sea gaditano y con nota de liberal para que esos cuadrúpedos en figura humana crean que todo les es permitido. Los que venden se juzgan con derecho de exigir de ellos el precio que les da la resalada gana. Esto lo hacen con el mayor descaro e impunidad. A mí me ha sucedido comprar una sandía por dos reales que un bornés habia dejado porque el vendedor le pedia por ella seis cuartos. Va uno por una libra de carne y le dan media de hueso y piltrafas. En fin, no hay ley alguna en los que venden pues, como se entienden entre sí, el pobre comprador no gana nada con cambiar y así tiene, mal que le pese , que sufrir estas escandalosas exacciones o pasarse sin lo que intentaba comprar.

Todo esto sucede bajo los ojos de uno mismo y a las reconvenciones que se hacen sólo responden (cuando responden) que si no les gusta que se vayan a otra parte.

Lo mismo sucede con el arriendo de las casas, etc. Tienen el atrevimiento para pedir la cantidad cuádruple y quíntuple de lo que ganan en el pueblo.Catorce reales nos llevaban por la que estaba alquilada en cinco, pero, lo gracioso, es que una mujer que paga dos reales por toda la casa, nos ha subarrendado por tres una pocilga con ínsulas (sic) de cuadra que tiene la misma casa, de modo que paga su alquiler y gana un real diario. Tal vez dirás que esto sucede en todas partes: muy bien, pero ¿dejará por esto de ser una injusticia? Además que los vicios de una gran ciudad son menos perdonables en un villorio (sic), porque éste no tiene conveniencias de aquélla con que establecer la compensación.

Justicia y franqueza no se conocen por el forro. Me preguntarás si hay alcaldes.... si, dos. Pues ¿qué hacen? Vigilar la conservación de sus varas, estar a bien con los del pueblo para que los traten de manera privilegiada, hacer la vista gorda, maldecir a los herejes liberales que todo lo trastornan y hacer la corte al Sr vicario.



El adverbio sic (del latín sic, así) se utiliza en los textos escritos en español, normalmente entre paréntesis, para indicar que la palabra o frase que lo precede es literal, aunque sea o pueda parecer incorrecta.
Se usa cuando se reproducen errores, tipográficos o de otra clase, o inconveniencias al citar textos, para informar al lector que el uso indebido se encuentra en la fuente original y no es obra del que cita.
Bornichos.


R 6 de septiembre de 2008

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Este sujeto no estaba haciendo ni más ni menos que crítica política española mediante su literatura. Sólo ver cómo habla de la iglesia, del alcalde... Yo, al menos, lo veo muy claro. Como bien decís por ahí, podría haber sido otro pueblo cualquiera el afortunado con el premio de la bonoloto, puesto que en el norte ibérico montañés existían y existen -aún hoy día- unos "villorrios" en los que sí que te puedes encontrar verdaderos cazurros y analfabecerros. Pero no, nos tocó a nosotros. Bendito sea. Como yo siempre intento sacar siempre lo positivo de lo negativo, pues mira, por lo menos salimos en la literatura hispana, para lo bueno o para lo malo.
Al yubince este le escupían, era engañado al comprar sandía y carne, lo humillaban al arrendar una casa, se inventaba una novelilla del fraile y su amada en la que llegaba supermán (el montañés cornudo de conveniencia) y hacía un favor porque era más estiloso y noble que el sureño, jaja. En fin, historietas.

Ahora me alegro que los bornichos de entonces tratasen de esa guisa al distinguido y truhán hombrecillo de la montaña que tuvo que venir a Bornos para darse los baños curativos con su familia, es decir: ¡Esto es Bonno y aquí hay que mamá!

Valiente gañán.

Eso sí, me ha llegado al alma su siguiente cita: "...los muchachos y, sobre todo, las mujeres, tienen la laudable costumbre de ponerse a las rejas de los vecinos y ver y escuchar lo que pasa dentro".

Un pazantito para él, ¡ya!

A. Benítez.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo señor Benitez. Expuesto de esta manera, casi no da lugar a réplica. Gracias Manolo.

Antonio dijo...

Amigo Benitez: Soy de tu misma opinión. Es lastimoso que podamos leer esto, sabiendo de la maldad y malaintención de su autor.
No debemos perder el tiempo leyendo esta suciedad con la Historia que tiene Bornos.
A.Rodriguez Hidalgo

Anónimo dijo...

Creo que los comentarios que este hombre hace en su libro sí podrían hacerse de cualquier pueblo, incluso ciudad, de la España deprimida de la época.
Sin embargo, creo que tendríamos que ser más cuidadoso con nuestras palabras y darnos cuenta de que no por hablar mal de otros pueblos enaltecemos el nuestro porque, ineludiblemente, entraríamos en su juego.
Por mi trabajo, he tenido que viajar bastante por el Norte de España. Es cierto que hay personas, con muchos años, que por circunstancias, igual que ocurrió aquí, no tuvieron la oportunidad de seguir unos estudios. Pienso que se les puede llamar analfabetos, pero no "analfabecerros". Sin embargo, quiero destacar que cualquiera de ellos, en cualquier villorrio de las montañas, sudando y tirando de sus dos vacas, tres gallinas o bajando al pozo minero, hoy en día están muy orgullosos de que sus hijos o hijas sean médicos, profesores, arquitectos, etc.
Por favor, seamos un poco más cuidadosos y no juzguemos tan a la ligera.

Anónimo dijo...

Bueno continua la polvareda,vamos a ver situemonos un poco ¿quien se da por aludido?Yo no, creo que en los comentarios sacamos los pies del tiesto, esto sucedió, cierto está escrito y publicado forma parte del pasado de nuestra tierra, mal que nos pese también tenemos nuestro lado oscuro, aunque en este caso se magnifique es de esto, como dice Antonio Benitez de lo que debemos sacar lo positivo.
¿Solo queremos alabanzas?, ¿no se aprende más de las criticas?.Realmente pienso que a cualquir bornicho estos relatos más que preocuparles les arrancará más de una sonrisa, de todos modos yo no calificaría el texto de basura y además la gente está leyendo y contestando al foro asi hacemos cultura.
¡Se me olvidaba leer nunca es perder el tiempo por muy malo que sea el texto!

Anónimo dijo...

Con respecto al último comentario, sólo decirle que no digo nada con maldad. Sólo que la miseria que pudo ver aquí, por esos años, también existiría en su norte bendito. Amigo, casi todos provenimos de familias humildes, sólo he querido defender a Bornos de las palabras prepotentes de este equivocado hombrecillo resentido no sabemos el porqué.

Un saludo.

A. Benítez.

Bai dijo...

Estoy con Antonio Benitez. Niños desnudos y descalzos se veían y se siguen viendo en cualquier barrio chabolista de cualquier ciudad . ¿Qué pasaría si hoy en día un pijo de la alta sociedad “en figura de hombre decente”se paseara por uno de esos barrios?

“…burlarse del infeliz que se atreva a pasar por allí…” Habría que ver la cara de asco y desprecio que llevaría el menda. Por lo general los sentimientos son recíprocos y ya me imagino a aquellos bornichos comentando jocosamente:
.- ¿Has visto al pájaro?
.- ¿Ande irá el bartolo ese?
.-.¿A que parece un grajo?
.-¡Iiiiiioooh! ¡Cogerlo ahí! –
.-¡Ea! Po endiñale ya un terronazo..
.- ¡Culebra!

“corre la chismografía por el pueblo que es un portento” Bueno aquí está sembrao.

“Tal vez dirás que esto sucede en todas partes: muy bien, pero ¿dejará por esto de ser una injusticia?"

Bueno aquí se demuestra claramente su falta de objetividad, reconoce que pasa en todas partes y si embargo se lo reprocha a los borneses.

“Además que los vicios de una gran ciudad son menos perdonables en un villorio (sic), porque éste no tiene conveniencias de aquélla con que establecer la compensación.”

Se supone que si estaba aquí sería por algunas “conveniencias” ¿No? ¡Po a pagá!

M. Martel dijo...

Realmente es cierto todo lo que se dice en los comentarios, este sujeto no es objetivo y desbarra contra todo aquello que no cuadra con sus ideas. Se presupone que nadie comenta con maldad Antonio, pero de ahi a que no queramos conocer esta parte de nuestro pasado... Por eso cuando colgué la primera, pregunté si queriais que siguiese con las demás. Voy a seguir pues creo que este foro nos está enriqueciendo y además se comprueba, por la actitud de todos los contertulios, que nada tienen que ver los comentarios de Telesforo con la actitud de los Bornichos.Siempre hemos presumido de ser tolerantes, y así debe ser.
En cuanto a la miseria de aquel entonces como bien dices Antonio existiría en todas partes y nos tocó, es triste, pero nos toco, vamos pués a aprender de este tipo de cosas para cambiar lo qué todavía haya que cambiar. Sigamos asi que lo estamos consiguiendo. Nuestra historia y nuestra cultura está por encima de todo esto,Bornos sigue adelante se mueve y está muy vivo.

Gracias a todos un saludo.
Manolo Martel

Anónimo dijo...

El problema que surge de la interpretación de las palabras, si son con maldad o no, viene por la "limitación" del medio y ahí cada uno las interpreta como les suena. No creo que nadie escriba con la intención de dañar, salvo los que escriben muy directamente. El problema de la comunicación a través de estos textos es ese, que a lo mejor alguien escribe algo, sin intentar dañar y a lo peor es interpretado por lo opuesto.
Por otra parte esas cartas son parte muy ínfima de la historia de Bornos, pero son parte y como tales no deben ser olvidadas. De todo se aprende. Desde luego y aunque ese señor fuera miembro honorario de la Academia Española de la Lengua, no deja de parecerme un más que mediodre escritor, nada del otro mundo aunque alguno se empeñe en darle la valía que, puedo que yo equivocadamente, le quite.
Las cartas son sólo eso, apuntes muy concretos, muy condicionados, muy subjetivos, muy malintencionados, amparados en una crítica política despiadada hacia un régimen bisoño y cruel con sus semejantes. El pueblo, Bornos, sólo es circustancial, la esencia es la España inculta y prepotente contraria al liberalismo galopante.

Medesky dijo...

Hola,

Trueba y Cosío relata de forma epistolar y en un estilo costumbrista la vida del pueblo que debido a problemas de salud vino a quedarse una temporada. Está claro que no vino en el mejor momento ya que llega a decir que a Bornos le tenían que haber quitado la b y ponerle la h (por el calor, claro). Esta joya literaria inédita está publicada en la web (no sé si se pueden poner enlaces, quítelo el administrador del blog si es así):

http://www.cervantesvirtual.com

El enlace donde está el libro completo es

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/23582841091469630776891/2Dir00518_140.htm

Me parece muy acertado que el Sr. Martel vaya poniendo estas cartas para así irlas comentando.
Hay que tener en cuenta que el autor relata la vida en la España de la época , tal como dice en el preámbulo Salvador García Castañeda del libro “… tiene el valor de un testimonio de primera mano sobre la vida en la España fernandina.” No es agradable leer lo que dice de nuestro pueblo y sus gentes aunque no creo que difiera mucho de lo que había en los pueblos de la Andalucía y la España de entonces.

Saludos,
Medesky

Anónimo dijo...

No tendra nada que ver todo esto con el mote de pancipelaos, ¿no?

Anónimo dijo...

no creo, no?
ehin?

Anónimo dijo...

Señores bornichos , he aqui un ejemplo de una persona " culta e instruida" y que llevaba a gala ser liberal; pues vaya personaje que en vez de intentar solucionar o investigar el porqué las carencias de nuestros antepasados, se lamenta de la forma en que viven,cosa que quizás sucediera de esa forma por culpa de personajillos como él , que miraban por encima del hombro y que además por su status tenian la posibilidad de efectuar cambios en la ya maltrecha sociedad española, y que s´lo con demagogia politica predicaban una politica liberal que nunca llegó al pueblo llano, total que ese tio , por muy bien que estuviera considerado , es un desagradecido y que al final como dijo el otro "TUVO QUE MAMAR", pues bebio las mismas aguas , comio los mismos damascos, piso las mismas calles, respiro el mismo aire.... que nuestros ancestros pancipelaos... y ya se sabe " a palabras necias , oidos sordos"

Ah y como dijo el otro " VAYASE SEÑOR TELESFORO"

Perico calderero dijo...

Como se dice en algún comentario,ésto que dice o escribe éste "señor" podía ser de cualquier otro pueblo.Quizás lleve razón,porque fijaro bien que ya venía predispuesto a ponernos de vuelta y media,me oarece que le daba igual que fuera Bornos u otro pueblo.Está escrito con la mayor malevolencia posible.? Es que no había nada en Bornos que pudira criticarlo de forma positiva.
Dá la impresión de que no habla de Bornos y de las personas que en él vivian,si no, del famoso infierno de Dantés,con aquellas almas pecadoras.

Un abrzo a todos.

Perico Calderero

CARO dijo...

Por ultimo, hablando de la subjetividad y la intencionalidad, recuerdo la primera vez que vino el Madrid a jugar a Almendralejo(Badajoz) el "prestigioso diario Marca saco en portada un titular diciendo que "aqui jugará el Madrid la proxima jornada" ilustrada con fotos de calles con paredes desconchadas (como existen en todos lados en vez de cojer otras de esta bella poblacion pacense)aludiendo a que se desplazaba al quinto mundo, mas o menos que jugarian contra cochinos.
Eso pasó hace solo diez años y creo que tiene que ver mucho con lo que escribe este personaje hace doscientos, manipular y exajerar la realidad para vender.
Martel sigue con las cartas, asi las podemos leer todos.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Me gusta leer que no todo fue como lo publicó Frasquita Larrea (q en verdad me encanta). Pero a mi corto entender, este ¿sr?, a parte de venir predispuesto, lo que se dice educación, clase, saber estar (tengo entendido q provenía de una clase de rancio abolengo?).... De todas formas no insulta quien quiere si no quien puede. Adelante Martel, la crítica siempre es constructiva.
Teresa