viernes, 1 de septiembre de 2017

Cartas Bornesas, 1ª.




Cartas Bornesas, Carta 1ª.
Telesforo de Trueba y Cosío
Obra varia
Estudio preliminar:Salvador García Castañeda.
Servicio de Publicaciones, Universidad de Cantabria.
Santander Junio de 2001.
Transcripción: M. Martel.

En cumplimiento de mi promesa me apresuro a participarte de mi llegada a este pueblo, después de haber pasado en el camino el miedo indispensable de ladrones y de tener molidos los huesos por el traqueteo de la calesa. Bornos es una villa de mil ochocientos vecinos, esta situada en una altura cerca del célebre Guadalete, cuyas aguas parecen ser el mayor atractivo del pueblo. Tiene tres conventos: uno de jerónimos, otro de descalzos y el tercero de monjas.

Sus habitantes son gentes exclusivamente dedicadas al campo, o, por mejor decir a nada, estando una gran parte del año con los brazos cruzados por no tener en qué ocuparse, de lo que nace el gran estado de miseria en que se hallan, miseria que sólo pude encontrar creencia en los ojos que la han presenciado. Esta miseria está seguida de su compañera inseparable la ignorancia y está, por supuesto, lleva tras de si sus dos hemanos predilectos, el fanatismo y la superstición.

De este modo, en las palabras miseria, ignorancia, superstición y fanatismo está encerrada la historia de Bornos y a penas encontramos un pensamiento, una sola acción de las que van a componer la materia de estas cartas, que no deban su origen a una de las cuatro palabras mencionadas, si bien no tiene relaciones con todas ellas.
El vicario, como es de suponer, es el cacique del pueblo y le manda y domina con aquel despotismo propio del eclesiástico que une a un celo indiscreto por la religión, la violencia de pasiones iracundas y un odio inextinguible a toda innovación que tienda a rasgar el velo a la ignorancia y a elevar a los hombres a un verdadero conocimiento de sus derechos naturales.

El aspecto de este hombre anuncia su carácter: la frente ceñuda, los ojos crueles y, hasta el vestido, todo indica lo que demuestran luego sus discursos. Lástima que este campeón de la fe no hubiera nacido algunos cuantos siglos atrás pues el furibundo GregorioV y el bueno de Inocencio III hallarían en él uno de sus mas acérrimos como también más útiles partidarios.

El alcalde y su hermano el prior de san Jerónimo, el guardián de san Francisco, el maestro de escuela y un boticario son, después del vicario, los personajes más conspicuos del pueblo no porque deban serlo, sino porque de hecho lo son, gracias a las opiniones que los ligan tan estrechamente los unos a los otros.

El pueblo es de los más serviles más netos que hay en toda España y para probarlo basta anunciar que, entre cerca de dos mil almas, solo se encuentran quince liberales.

En cuanto a lo material de Bornos, no tiene nada de particular pues aunque los alrededores son susceptibles de mejora, la miseria de los habitantes unida a su natural indolencia y abandono, permiten que los ojos no se recreen más que en la pintura de una vasta solitud sin señales de vida.

Todo el alimento de los borneses se reduce a un triste gazpacho, esto es, a un pedazo de pan mojado en un poco de sal, aceite y vinagre, a lo que algunos, por lujo añaden una cabeza de ajo. Con este refresco dentro del cuerpo se pasan los días enteros tomando el sol, cubiertos de unas capas de tela negra (los que las tienen), ofreciendo en todas partes el cuadro más lamentable de la miseria y gradación humanas.

Los borneses son generalmente toscos, insensibles a la gratitud, adictos al robo, devorados por la envidia y fanáticos, consecuencias naturales de la indigencia que los amaga y de la nebulosa ignorancia en que yacen sumergidos.

No me arriesgara a avanzar estas aserciones si, por desgracia, no tuviera pruebas con que corroborarlas, pruebas que verás en el discurso de mis siguientes cartas.
Adiós. Salud y pesetas.


R 2 de septiembre de 2008

25 comentarios:

Bai dijo...

Acababa de llegar y ya afirmama que los 1800 habitantes del piueblo eran toscos, envidiosos y ladrones. Está claro que no venía por su gusto y la predisposición no era la mejor, lo que, como se verá más adelante, condicionaría su negativa visión de Bornos.

Anónimo dijo...

Si vas a un lugar con una predisposición negativa y encima enfermo, ya se sabe.
Para colmo la realidad política del momento creo que no invitaba a mucho. Señoritos incultos, la Iglesia siempre aburguesada y dando el ejemplo contrario al de el Evangelio, muchas cosas para un mozo de ciudad.
De todas maneras, a pesar de ser un escritor con cierto abolengo o fama, yo no lo considero tal.

Anónimo dijo...

A Bornos le tocó, igual le podía haber tocado a Arcos, Espera, Villamartín, pero vino a Bornos.
Hay a quien le toca la loteria y hay a quien le toca un Telesforo.
En Bornos ve encarnarse todos los males del régimen y descarga contra todo.
Lo que encontró en Bornos lo hubiera encontrado incluso en Jerez de la Fra., era lo que había.

Anónimo dijo...

Si en 1825 hubiese habido carnaval como hoy día, estoy seguro que éste habría salido en las letras del carnaval.

A. Benítez.

Anónimo dijo...

Nunca es tarde

Bai dijo...

Que no miraba con buenos ojos a los borneses lo podemos suponer, pero hay un pequeño detalle que si nos puede dar una idea de su negatividad y falta de objetividad, la opinión que le merece el gazpacho y eso si que todos sabemos lo rico que está.

Anónimo dijo...

era de santander,no?
y los pueblos por alli serian peores
tambien lo de decir que bornos solo son los alrededores y mejorables, estaba ciego?

Anónimo dijo...

¿De donde venía el Telesforo este?
Aún tuvo suerte que no se le pinchó la calesa.

Saludos

Anónimo dijo...

Pues mira, eso sí le ocurrió a Frasquita Larrea e hija creo que en su segundo viaje. Tuvieron un accidente calesero antes de entrar en Bornos, llegando a lo que hoy es La Fábrica. Así y todo, hablaba hablaba maravillas de nuestro pueblo y su paisaje.

A. Benítez.

Anónimo dijo...

Iglesia versus Masonería
Masonería versus Iglesia
Los dos grandes centros de poder y financieros que han gobernado y gobiernan España y casi el Mundo, desde hace mucho.
Y como siempre el pueblo pasándolas canutas, dando mal ejemplo. Curas de misa y olla.
Curioso que el fundador de la Iglesia fuera un exrecaudador de impuestos, Saulo (San Pablo)

Anónimo dijo...

y los amascos los probaria!

Anónimo dijo...

?Y no hubo nadie que lo "hartara de higo chumbo"¿ Aún no habia llegado el ANIMAL a la fábrica y ya puso a nuestros antepasados a parir.? Como diría Pepe Da Rosa,no es nadie el tio.

Un abrazo Bornichos.

Perico Calderero.

Anónimo dijo...

Frasquita Larrea escribe maravillas de Bornos, Telesforo no, coincidiendo en el pueblo. Esto demuestra una cosa, que todo es relativo, nadie está en posesión de la verdad absoluta y que cada persona cuenta segun el estado de animo y todo eso.

Anónimo dijo...

Buena observacion la del gazpacho. Lo que dijo entonces lo diría ahora, del gazpacho y de los bornichos y no creo que le hiciéramos mucho caso. Son opiniones de un resentido.

Anónimo dijo...

Aclaraciones a un comentario:
La Iglesia fue fundada por Jesucristo y no por San Pablo, que no era recaudador de impuestos; el recaudador era San Mateo.

Anónimo dijo...

Correcto, enorme lapsus nocturno, era Mateo y no Pablo.
Gracias por la corrección.
Saludos.

Anónimo dijo...

quien es el que dice que la iglesia la fundo san pablo? jaja

Anónimo dijo...

Al final quien sabe, lo escribieron siglos despues de manuscritos y lo supervisó la inquisidora iglesia, osea la verdad quien la sabe, sacaron solo lo que les interesaba que el pueblo creyera.
de bornos se pasa pero llamar campeon de la fe y cacique al vicario no se equivocaria mucho, ja,ja,ja

Anónimo dijo...

Hola Bornenses:
Os meteis muchos con la Iglesia. En ningún medio escribe nunca nadie la gran labor apostólica que hace en todo el mundo. Hay curas en las misiones, monjas ayudando en centros de acojida de ancianos, monjes pobres dedicados a la vida contemplativa y oración, etc.
Dentro de la Iglesia como dentro de cualquier colectivo humano habrá de todo, personas mejores y peores, pero lo negativo de ella siempre se magnifica. No lo veo justo y por eso lo digo. Ahora está purgando sus pecados y abusos cometidos durante muchos siglos, con multitud de críticas, pero siempre se merece una segunda oportunidad.
Gracias bornenses.

Anónimo dijo...

!Hola Bornichos¡
Vaya polvareda que se monta con las cartas de Telesforo,las he colgado porque creo que forma parte del pasado de Bornos y no creo que nadie pueda o deba sentirse ofendido con ellas eso pasó hace ciento ochenta años y ademas los bornichos presumimos de tolerancia y de saber encajar tanto criticas como alabanza ¿o no?asi pues ¿Que opinais sigo colgando el resto o no? vamos vosotros decidis

Martel.

aguaera dijo...

Después de leer los distintos comentarios,tan solo me queda gritar bien alto :Viva el nacionalismo bornense.
aguaera.

Anónimo dijo...

Por supuesto que se deben colgar más cartas. Esas son nuestras raices y todo lo que atañe a Bornos y a su gente nos concierne, nos haga más gracia escucharlo o menos, esa es nuestra realidad pasada, o al menos la de Telesforo. Menos mal, que sólo es él el que piensa eso de nosotros, si no, si tendriamos más motivos para preocuparnos. Gracias Manolo Martel.

Juan Luis dijo...

Ánimo, Manuel, sigue "colgando" las Cartas de Telesforo.
Las Cartas Bornesas, pese a quien le pese, existen desde hace más de cinto ochenta años. Su autor, nuestro ya Telesforo, era todo un personaje con una gran y variopinta obra literaria, que, entre otros muchos sitios, es de encontrar en la Biblioteca Nacional. Así, que querer esconder la cabeza en un agujero y no querer saber de las Cartas, no es, a mi modo de ver, sino táctica de avestruz.
Sigue, pues, Manolo; ánimo y digamos como Ortega y Gasset: "que se de por aludido, solamente el aludido".

CARO dijo...

Adelante con las cartas y alguien que nos cuente algo de la vida del Tal Telesforo para situarno con el bicho - a no ser que se haya publicado algo y me lo he saltado-
De la carta lo mejor es que pone al vicario a parir por sus abusos aprovechando el poder que tenia la iglesia.

Martel dijo...

Caro en Agosto tienes una paqueña biografia del sujeto en cuestión