jueves, 3 de abril de 2014

Una murguista historia de Bornos. Pág.14.

En la guerra civil,
tras dos días del comienzo,
el bando de sublevados
se afianzó en nuestro pueblo,
actuando con violencia
ante cualquier sospechoso
de ser un republicano
o cercano a los rojos.

Los años de la posguerra
fueron fechas de fatiga;
esos años de la jambre
de los que pocos se olvidan.
El que llegaba a eructar
por todos era envidiado,
porque eso era señal
de que algo había probado.

Años cincuenta, en rango
ocupamos capital;
se crea el Coto de Bornos,
pedanía provincial.
Franco vino a inaugurar
una década más tarde,
Radio Guadalete allí,
nuestro disecado embalse.

En tiempos de dictadura
muchos bornichos se marchan
y algunos aún están
viviendo en Suiza o Francia.
En torno a dos mil hombres
por necesidad emigran;
tiritaba el carnaval
porque faltaban murguistas.

Y aquel día que nevó
hay fotos que lo constatan.
Fue en el cincuenta y cuatro,
primera y última nevada.
Bornos se vistió de blanco,
el pantano congelado,
las carpas y los bla-blás
cogieron un gran catarro.

Año del sesenta y nueve,
se aprueba el escudo actual,
el de la casa Ribera,
que en el parlamento está.
Fue una decisión difícil,
pues con él lo disputaba
otro muy original
que el Bai lo aportaba.

José Bermúdez
R 26 de mayo de 2008

1 comentario:

Anónimo dijo...

vECINO, ya te queda menos para caer por Bornos. Se que es lo que más deseas. Un abrazo.