sábado, 21 de enero de 2017

Bornos, un pueblo muy “motero”.

A cerca de los motes en Bornos.

De todos es sabida la tendencia de las gentes de pueblo a poner motes a sus vecinos. Bornos, que no podía ser menos, tuvo que ser más y desde muy antiguo ya fue un pueblo muy “motero”.
Cuentan los mayores esta historia que ocurrió hace muchos, muchos años en la venta “La Cueva”. Resulta se encontraba allí un notario de Cádiz que en su camino a Bornos hizo una parada para descansar y tomar un refrigerio. En esto que entró un arriero bornicho, cliente habitual, de paso para Jerez y quien, tras los saludos de rigor, pidió un vaso de vino y algo de comer. El ventero mientras le servía le preguntó por las novedades del origen, del camino y del destino, pues los de su oficio, junto con los cosarios, eran la mejor fuente de información. El notario tomaba nota por saber que se iba a encontrar en el pueblo al que se dirigía y al final entró en la conversación. Estuvieron departiendo un buen rato mientras comían y bebían y ya en la despedida el arriero le comentó:
-Bueno, pues que tenga buen viaje, ya nos veremos por allí. Le gustará, los Bornichos somos buena gente, pero tenga cuidado que allí ponemos los motes de momento.
A lo que contestó el notario:
-Vale, vaya usted con Dios y no se preocupe por los motes, yo ya voy prevenido.
El arriero, dándole una palmadita en la espalda le respondió:
-¡Ea! Po adió… “prevenío",

Manolo Avión

R 21 de enero de 2008

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