miércoles, 1 de marzo de 2017

Los más pequeños del Carnaval fueron los protagonistas en el día de Andalucía.

En la Peña carnavalesca se celebraron los Primeros Bautismos Carnavaleros:
Valeria, Miguel Ángel, Marina, Cristóbal, Celia, Alejandro, Carla, Montaña, Sergio, Celia, Nicolás, José Carlos, Javier, Lucía, J. Manuel, Ángel, Alberto, José, Cayetano, J. Manuel, Ahinoa, Ana, María, Marta, María, Pablo, Álvaro, Estela, Claudia, Elia, Francisco, Olga, Imara, Inma, Blas, Patricia, M. Ángel, Isabel, Santi, Paqui, Pili, Sergio, Margarita, Raul, Miguelín, Elena, Ana y Paula ya están inscritos y a sus padrinos se les advirtió el parentesco espiritual y carnavalesco que a partir de ahora les unirá con su ahijado y la obligación de inculcarle los valores fundamentales esta fiesta: amistad, libertad, solidaridad, civismo y paz así como a trabajar por el mantenimiento de nuestras tradiciones.



Chirigota infantil “Pintando Ilusiones” llenaron la avenida de simpatía. El futuro del Carnaval de Bornos está garantizado.




La burra bruja de Juanillo.


Aquella noche, como tantas otras en verano, sentados a la fresca en la puerta de Rafael, se encontraban los de casi siempre terminando la penúltima cervecita en amor y compaña. Normalmente a esa hora ya se habrían ido a sus casas, pero ese día animaba la velada nuestro amigo Juan, que dejó amarrada su burra en una reja de la acera de enfrente, la de mi casa.
Juan, que ya se había tomado unos cuantos peseteros, los tenía entretenidos con sus chilindrinas. Yo, como no podía dormir, pensé "si no puedes con ellos, únete". Las burlas y el cachondeíto iban en aumento así que entré en acción. En un momento dado, uno de los tertulianos le dijo señalando para la acera de enfrente.
.- Guan, que za zortao la burra.
.- Oía porculo, ya ce quiere í.
Dijo Juan mientras cruzaba la calle. De regreso venía diciendo:
.- ¡Ea! A vé ci ce zuerta ahora.
La charla y las risotadas continuaron entre cerveza y cerveza y de nuevo una misteriosa mano (La mia) salió por la ventana y soltó otra vez a la burra.
.- Guan, ¡La burra! ¿Ve como tá borrasho? No ere capa ni de echá un nuo.
.- ¡Hiaputa burra! Ci yo l'
amarrao bien…¡Ahora verá!
Estuvo un rato echando nudos mientras los demás, entre risas, no dejaban de meterse con él. Cuando terminó venía diciendo:
.-¡Ya ta! A vé ci tiene coño pa zortarce ahora.
Ya todos estaban de acuerdo, le daban conversación y lo distraían mientras yo poco a poco sacando y escondiendo la mano, volvía a soltar al animal. Algunos no podían contener la risa y Juan se reía también creyendo que sus chascarrillos le hacían mucha gracia a los demás. Cuando la cuerda cayó de nuevo al suelo todos comenzaron a reírse a carcajadas.
.- ¡¡La burra, Guan!!
Juanillo cruzó la calle y dirigiéndose a la burra le dijo:
.- Pero, animalito, ¿Tu cómo hace esto?
Le echó un nuo de puerco y después estuvo echando nudos hasta que se le acabó la cuerda y todos apretando con todas su fuerzas, tantas que en el último se le escapó un sonoro pedo que pareció repetir su mote. El personal ya se partía de risa. Tanta era la algarabía que Joaquín el municipal que estaba en Los Amarillos tuvo que acercarse a llamarles la atención. Juan intentaba explicarle al guardia entre aspavientos lo que había pasado mientras los demás intentaban contener la risa sin conseguirlo. Joaquín con los brazos cruzados escuchaba muy serio sus explicaciones.
.-Yo cé que no te lo va creé, pero ehta é  la burra ma intelihente der mundo.
En esto estalló una estrepitosa carcajada colectiva:
.-¡¡¡ LA BURRA GUAN !!! ¡¡¡ OTRA VE ZA ZORTAO !!!
.-¿Lo vé? ¿Lo vé? Ci parece coza de brujería.
El guardia viendo que la única solución era llevárselo de allí le echó el brazo por el hombro y le dijo:
.-Lo que paza é que tiene zueño, vamo a llevarla a la caza.
Mientras los demás se tronchaban de risa Joaquin y Janillo con su burra se alejaban por la calle San Jerónimo arriba muy despacito, el uno escuchando las explicaciones del otro que tanto empeño ponía en explicarse que no se dio cuenta de que el municipal, con mucho disimulo, le quitó el jaquimón a la burra y lo dejó caer. El animal, viéndose libre, se paró en mitad de la calle mirando a su amo que seguía su camino arrastrando el jaquimón por el suelo mientras intentaba convencer a Joaquín .

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Manolo Garrido.

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R 12 de Marzo de 2009

Un verano en Bornos, Carta vigesimosegunda





"...Adios, si quieres cigarros te los enviaré, pero con una espresa condicion, y es, que cuando vayas á Madrid adviertas á la falange literaria que es tan fijo como el reloj que provocaré en desafío al primero que bien en traduccion ó bien por su propia cuenta, haga la apología del vicio de la coquetería, el mas perjudicial á la parte varonil de la humanidad..."






Tenderete de fotos del lunes de resaca. Vídeo fotográfico 2010

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Cabalgata del Carnaval de Bornos 2010.
Fotos de Manuel Ruiz y A.S.B.
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