jueves, 1 de junio de 2017

1 junio de 1812, sangrienta batalla en Bornos.

“La muerte parecía querer embotar su guadaña a fuerza de la sangre que la empapaba de una parte y otra”


El siglo XIX comienza en Bornos, al igual que en toda España, con una guerra destructora y sin cuartel; es la lucha contra el invasor francés: la Guerra de la Independencia. En los primeros días del mes de febrero de 1810, el General Soult, a la sazón Comandante General de las Fuerzas Francesas en España, envió a Bornos al general Semelé al mando de una fuerza de 2.000 soldados de infantería, 160 de caballería y una pieza de artillería. 
Este General sitúa su cuartel general en la Ermita de El Calvario y comienza la construcción de dos torres de observación en lo alto de la sierra, cuyas ruinas todavía permanecen, los Pozos de Los Moros y de Los Cristianos.

En la noche del 4 al 5 de Noviembre de ese año, el General Ballesteros al frente de apenas 400 paisanos mal armados, cae por sorpresa sobre los franceses que incapaces de reaccionar, infringiendole una humillante derrota al ejército más poderoso de Europa. Capturaron 100 prisioneros y abundante armamento. Ballesteros lo refiere así en el parte de guerra “…he batido y derrotado completamente al general Semelé, habiendo perdido todo el bagaje, un obús (sic), todo el Parque de Artillería, infinidad de caballos y mulas, dejando el campo sembrado de cadáveres; fue sorprendido este famoso general, y salió en camisa buscando su caballo, en fin la fiesta ha sido completa…”

Tras la marcha de Ballesteros a Algeciras, el día 11 de noviembre los Cazadores de Bonnemains recuperarán la plaza bornense, desalojando una partida de españoles de la localidad y recuperando el control de la zona.

El movimiento de tropas no cesa en la línea del Guadalete. Durante los primeros meses de 1812 hay una constante actividad de desplazamientos de efectivos militares de uno y otro bando. Los franceses, con el propósito de mantener a salvo las líneas de comunicación entre Cádiz y Sevilla, deciden reforzar las fortificaciones de esta privilegiada posición estratégica que era Bornos. Enterados los españoles del plan, el general Ballesteros no podía permanecer impasible ante las labores de fortificación que realizaba el enemigo y, en consecuencia, decidió tomar la iniciativa y atacar a las tropas francesas antes de que éstas terminaran su tarea. 

Sale de Gibraltar al mando de unas fuerzas integradas por 6000 hombres de infantería, 240 de caballería y 6 piezas de artillería de montaña similar, vadean el río Guadalete y caen sobre sobre los 4.500 franceses atrincheradas en sus construcciones.  Tras un éxito inicial español, Corroux responde intentando envolver a los hispanos por su flanco izquierdo. Algunos novatos huyen en desbandada al ver llegar la caballería francesa, lo que motiva el desorden de toda la formación de Ballesteros y provoca una desastrosa retirada con gran número de bajas españolas.

En la prensa de la época, el número de bajas en los primeros días posteriores al combate empieza a oscilar. Hoy en día sabemos que la acción de Bornos o del Guadalete, le costó a las tropas españolas la terrorífica cifra de más de 1500 bajas, entre fallecidos, prisioneros, extraviados y contusos. Un gran número de éstos se dan entre la oficialidad, contándose más de 100 entre oficiales y suboficiales. Los diferentes partes de guerra españoles mencionan que las bajas del ejército francés también son considerables, aunque, no llegan a dar cifras. En cualquier caso baste con recordar al General de Caballería francés hecho prisionero quien dijo que era una las acciones más sangrientas que había presenciado.

En la “La familia de Alvareda” , de Fernán Caballero, se dice que fue la acción más señalada en aquellos tiempos, 
“La muerte parecía querer embotar su guadaña a fuerza de la sangre que la empapaba de una parte y otra”


Incompresiblemente todo esto no sirvió para nada, a pesar de la victoria napoleónica, en menos de meses el contexto general de la guerra cambió debido a la ofensiva de Wellington y los franceses abandonan Andalucía.

En 2008 decíamos:

Durante la Guerra de la Independencia tuvieron lugar en Bornos dos importantes batallas, la primera el 5 de noviembre de 1811 con victoria española por sorpresa y la segunda el 1 de Junio de 1812 en la que los franceses se tomaron la revancha y que se saldó con más de 2.000 muertos.
Pensamos que tal acontecimiento no debería pasar desapercibido. (En 2012 y 2013 se harían sendas recreaciones de dichas batallas durante la SEMANA CULTURAL). Por nuestra parte, este tema se ha tratado en varias entradas de BPM, cuyos enlaces os dejamos más abajo.  
Con ese material, más el que se pueda aportar de última hora con la colaboración de los lectores de nuestro blog, se podría hacer una publicación muy interesante 
(Mas tarde Hugo Palomares haría un minucioso trabajo al respecto que tituló "Victoria y derrota del general Ballesteros en Bornos").



  Estudios sobre la Guerra de la Independencia española en la Sierra de Cádiz  

Victoria y derrota del general Ballesteros en Bornos: 
Noviembre de 1811 y junio de 1812.
II parte de tres


Hugo Palomares Beltrán
Licenciado en Historia. Miembro del Grupo de investigación “Sierra de Cádiz: Historia,
Patrimonio y Cultura” (G151H34). Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Miembro de la Asociación Papeles de Historia



3. Batalla de junio de 1812 (I)
Después de éste primer combate la paz y la tranquilidad no llega a los paisajes bornenses, sino, todo lo contrario. Unos meses después, se producirá una sangrienta batalla que tendrá como testigo ésta apacible localidad serrana. 

El movimiento de tropas no cesa en la línea del Guadalete. Durante los primeros meses de 1812 hay una constante actividad de desplazamientos de efectivos militares, tanto del lado español como del lado francés. En este año el General Ballesteros tendrá un duro rival, el General Nicolás François Conroux, Barón de Pepinville, con quién medirá sus fuerzas el primer día de junio de 1812 en la localidad de Bornos.
En febrero de 1812 tenemos constatado el envío a Bornos de “140 infantes” 9

En el Diario de Mallorca, se especifica que el objetivo de los mandos franceses era eliminar a Ballesteros, pero entienden que es una tarea difícil, ya que, éste tiene en Gibraltar una gran base de apoyo. Durante los meses de marzo, abril y mayo se producen numerosos movimientos por toda la actual provincia de Cádiz por parte de ambos generales. Como regla general podemos decir que, Ballesteros se mueve por las zonas de Sierra y por el Campo de Gibraltar, mientras que, Conroux se desplaza más por lugares de Campiña y de Sierra, pero de poca altitud.


El objetivo del mando francés es mantener controlada y fortificada la línea del Guadalete, ya que, esto permitía que las tropas situadas en el Campo de Gibraltar no salieran de este espacio y mantener a salvo las líneas de comunicación entre Cádiz y Sevilla y con ésta misma. Para esto los franceses disponían de divisiones en Jerez y Arcos y la fortificación de Bornos sería el siguiente paso. El encargado de éstas obras sería el General Conroux, que utilizaría 
las alturas de la sierra de Bornos para tal fin10 y posiblemente ésta sea la fecha de construcción de los dos castilletes defensivos existentes en el término municipal de Bornos y del resto de parapetos y reductos que se localizan en algunos puntos de estas alturas que circundan la población y junto al Camino de Jerez. En la vecina localidad de Villamartín también se inicia la construcción de fortificaciones 11.

Estos trabajos de fortificación (que han dejado topónimos muy significativos en el relieve de la zona como Cerro del Fuerte y Cerro de Plaza de Armas) en la localidad de Bornos, pueden ser la causa  que explique la batalla de 1 de junio de 1812. Ballesteros, que supuestamente 

conoce estas obras, intentará destruirlas y eliminar a sus constructores 12.

En la madrugada del 25 de mayo de 1812, Ballesteros sale con el 4º Ejército desde Algeciras con dirección Ubrique 13, con la firme intención de hacer frente a Conroux y desarticular el plan de fortificación del Guadalete. Conroux es conocedor de este hecho y espera a las tropas españolas en sus fortificaciones bornenses. 


El día 31 de mayo las fuerzas de Ballesteros se encuentran cerca de Ubrique, concretamente en la zona denominada “Majada de Ruiz” Sobre las tres de la tarde del citado día las tropas españolas empezaron la marcha hacia Bornos.

Durante la marcha se cambio de rumbo y trayectoria constantemente, medida de precaución utilizada para no ser descubiertos por el ejército francés. 

Uno de los puntos por dónde pasaron las tropas españolas fue por la aldea de “Liche” Aproximadamente sobre las 18:00 horas estaban en la campiña arcense, ”desembocó en un campo muy llano teniendo al frente las Bodegas y Olivares de Arcos”14 dónde la tropa descansó unos veinte minutos. La marcha continuó toda la noche, siguiendo con constantes cambios de rumbo para evitar ser descubierto por el cercano enemigo galo, hasta que aproximadamente las 6:00 horas se vadeó el río Guadalete15. Según el parte del General Ferraz el lugar por donde se vadeó el río fue el paraje conocido como “La Angostura”, mencionando la hora de las 5:00 de la mañana.

Gómez de Arteche afirma que el general Conroux disponía en la plaza de Bornos dos regimientos de infantería, otro de caballería y algunas piezas de artillería dispuestos por las posiciones fortificadas, el pueblo y alrededores.

Los partes realizados con el mando español hablan que la fuerza de Conroux son de unos 3600 soldados de infantería, 400 de caballería y 7 piezas de artillería de Montaña16. Otros partes hablan de unos 4000 soldados de infantería, 400 de caballería y 7 piezas de artillería17. Aunque la prensa de la época aumenta los números en unos 8000 ó 9000 franceses de los que al menos 1000 serían de caballería18.

Según la Revista Ristre Napoleónico, que cita datos de Juan José Sañudo, en Bornos están presentes 3069 infantes, 100 artilleros y 540 jinetes, sin contar 500 soldados que quedaron en Arcos como guarnición. Estas fuerzas estabas divididas en: la 1ª Brigada al mando del General Morgan con el 9º Ligero y el 96º de Línea; el Destacamente de Caballería con el 5º Regimiento de Cazadores a Caballo y el 27º Regimiento de Cazadores a Caballo y la Artillería 19.

Por último, otras fuentes historiográficas hablan de unos 4.500 franceses los acantonados en Bornos. Pensamos que el número de franceses presentes en la contienda debería de ser de aproximadamente unos 4000, ya que, son los mismos mandos españoles quienes confirman esta cifra. Mientras que consideramos exagerado, aunque hay que tomarlo dentro del contexto de la época, la cifra que nos remite el diario “El Conciso” Las fuerzas del General Ballesteros la componían la primera y tercera división del Cuarto Ejército, además de la caballería y la artillería. En total, 6000 hombres de infantería, 240 de caballería y 6 piezas de artillería de montaña20.

Las fuerzas francesas afrontaron la batalla desde un punto de vista defensivo, ya que, no molestaron las maniobras españolas para aproximarse a la localidad, sino que, esperaron a las tropas de Ballesteros en sus fortificaciones. Además, cuando la batalla se decantó claramente para el lado francés, éstos, no terminaron de explotar el éxito alcanzado, pues las tropas españolas una vez que han pasado de nuevo el río no son atacadas en su retirada.

Las tropas españolas se sienten extrañadas de que los franceses le hayan dejado pasar el río con mucha tranquilidad y tampoco se han encontrado puestos avanzados de vigilancia. Lo que les hace pensar que, o bien los franceses han abandonado la posición de Bornos o están esperándolos en las fortificaciones construidas 21. Nada más lejos de la realidad, las tropas francesas se encontraban dispuestas para el enfrentamiento pero atrincheradas en sus construcciones.

Una vez pasado el río, Ballesteros organiza a sus fuerzas que tienen a su espalda a la localidad de Arcos de la Frontera y frente a ellos, las Sierras de Bornos.

La primera División, al mando del Mariscal de Campo Juan de Cruz Mourgeon, que será quién lleve el peso del ataque, fue dividida en cuatro columnas.

La de la derecha, compuesta por los batallones de Barbastro e Irlanda. Las dos columnas del centro, la primera compuesta de los Regimientos Carmona y Cádiz, que fueron las principales columnas de ataque; la segunda compuesta por los batallones de Sigüenza y Voluntarios de Navarra. Y por último, las columnas de la izquierda con los regimientos de Galicia y Ordenes, cuya misión era envolver la izquierda del enemigo. La tercera División, al mando del Príncipe de Anglona, se dividió en dos columnas y pasó a formar parte de la reserva. La artillería siguió el movimiento de la infantería 22.

Por su parte la Caballería marchó por el flanco izquierdo. Se situó “formando escalones con los escuadrones de Ubrique y Madrid para impedir cualquier movimiento que el enemigo pudiese hacer sobre la retaguardia del ejército”23 El General Conroux se encontraba parapetado en las cimas de las Sierras de Bornos, aprovechando la altitud y el carácter pedregoso de dichas sierras Su formación era una “figura de media luna apoyaba sus flancos en dos reductos situados en dos alturas siendo muy difícil el acceso del de la izquierda En el intermedio había algún parapeto” 24. En la disposición de sus tropas, el general galo, aprovecha la ventaja que le ofrece el terreno, ya que, su flanco derecho lo defiende con las construcciones defensivas y con hombres, mientras que, en el flanco izquierdo confía más en lo complicado del terreno, el río y los reductos defensivos, según nos informa el parte de la primera división.

Estos reductos defensivos estaban muy avanzados en su construcción aunque no concluidos en el momento de la contienda 25.

La Batalla comenzó con el encuentro de las guerrillas que tuvieron que sufrir un duro combate hasta el punto que ser reforzadas por las tropas de reserva26. A pesar de esto el comienzo fue próspero para las armas españolas, pues, el Regimiento de Galicia bajo el mando del Marqués de las Cuevas del Becerro se apoderó de una pieza de artillería francesa27.

Por otro lado, el General de la Primera División, Juan de la Cruz de Mourgeon, tenía orden de tomar la espalda del pueblo con los Regimientos de Cantabria, Cádiz y Tiradores de Barbastro. Tras un gran esfuerzo luchando contra las adversidades del terreno y contra el enemigo, los Cazadores de Cádiz consiguen entran en el pueblo. Pero deben de abandonar la acción, debido a la presión que sufren por parte de los franceses 28.


Continuará...





TODAS LAS ENTRADAS SOBRE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN BPM 

  • .-Carta del Comandante de Campo de Gibraltar, Teniente General D. Francisco Ballesteros desde su Cuartel General de Bornos, el 5 de noviembre de 1811, al Exmo. Sr. Jefe del Estado Mayor. 
  • .-Carta de D. Manuel de Lara a D. Manuel de Torrontegui. Cuartel Generalde Bornos. 5 de Noviembre de1811.
1ª acción de Bornos: 5 de noviembre de 1811
2ª acción de Bornos: 1 de Junio de 1812. En la “La familia de Alvareda” , de Fernán Caballero, se dice que fue la acción más señalada en aquellos tiempos, “La muerte parecía querer embotar su guadaña a fuerza de la sangre que la empapaba de una parte y otra”

.-Noticias Antiguas, 1-7-1812, Parte de Guerra, Acción de Bornos...
.-El Guadalete de los años 1.808 y 1.814
"Con motivo del bicentenario 1811-2011, ¿no sería cosa curiosa homenajear -por ejemplo en la Semana Cultural- a aquellos valientes “paisanos mal armados”, bornichos antepasados nuestros, que hicieron frente al invasor francés?"

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