miércoles, 25 de marzo de 2015

Bornos, su antigüedad, su nombre, su historia (XXIII)

BORNOS
SU ANTIGÜEDAD, SU NOMBRE, SU HISTORIA(XXIII)

SAN JUAN DE RIBERA

                        Por los capítulos XIX, XX y XXI ya tenemos bastantes conocimientos de una parte de su vida, en lo tocante al cumplimiento del testamento de su padre Don Perafán, que tantos problemas le ocasionaron.
            Así que trataremos su vida brevemente, porque sería un despropósito hacerlo como una biografía.
            Uno de sus biógrafos más importantes (al que recurriremos en más de una ocasión), Ramón Robres Lluch, escribió su biografía en un tomo de cerca de  1.000 páginas, lo que nos da idea de su importancia.

Iglesia del Sagrario de Sevilla
            Don Juan de Ribera nació en Sevilla el 27 de Diciembre de 1532, en la casa de Los Pinelos (calle Abades) residencia de la familia de su madre, junto a la Catedral, y fue bautizado y confirmado, según la tradición, en la Iglesia del Sagrario. Decimos tradición por faltar en dicha Iglesia  los libros de bautismos desde Marzo de 1531 al 30 de Enero de 1533.
            Don Juan de Ribera era, pues, hijo natural de Don Perafán de Ribera y Portocarrero, Señor de Bornos y Duque de Alcalá de los Gazules, entre otros muchos títulos, que ya conocemos, y de Doña Teresa de los Pinelos;  su nacimiento se produjo, por tanto, fuera de su matrimonio.
            Pasados unos años, a la muerte de su madre, su padre se hace cargo de él, viviendo unas veces en el Palacio de Sevilla y otras en el de Bornos.
            Como solía ocurrir con los hijos extramatrimoniales, en las familias nobles, su padre lo inclinó a una práctica constante de vida religiosa y, estando en Bornos, encontró el  lugar idóneo, al llegar a tener una unión espiritual, ya para siempre, con su querido Monasterio de San Jerónimo, en el que disfrutaría de la Liturgia de los solemnes oficios religiosos.
            Su biógrafo principal,  Ramón Robles, dice que "sus primeros estudios los cursó en Sevilla, aunque nada se sabe de sus maestros de aquel tiempo"
            Nosotros nos lo figuramos en sabrosa lectura, bajo
 los árboles de la huerta del Monasterio, y recibiendo formación espiritual y escolástica de maestros del Monasterios, que en aquellos tiempos los hubo y muy famosos. Lógicamente las enseñanzas primordiales fueron Humanidades Clásicas y Filosofía, como disciplinas necesarias para entrar en la preparación de la vida sacerdotal, quizá porque su padre vio la inclinación de Don Juan hacia la vida religiosa, en un futuro todavía lejano. No pierde tiempo Don Perafán que consiguió en 1536 del Nuncio de Su Santidad en España la oportuna dispensa para Don Juan a fin de que, en cualquier tiempo, pudiera ser clérigo.
            Pasaba el tiempo y Don Juan, todavía un muchacho, cada día tenía más afianzada su vocación religiosa.
            Para su biógrafo más importante no hay duda de que a esta edad ya se encierran en él los gérmenes de  una fuerte piedad que arraigaría en el alma del pequeño Ribera hasta dar magníficos frutos.
            Avanzaremos hasta el 22 de Mayo de 1543 (a los diez años) en que recibiría, cosa inédita a esa edad, la tonsura clerical, en la Iglesia de San Esteban de Sevilla, de manos del Obispo de Marruecos fray Sebastián de Obregón.
            Este sería el primer paso hacia el sacerdocio de una vocación ya decidida, a pesar de su edad.
            Los siguientes pasos serían el Subdiaconado y el Diaconado y el último sería ya el Presbiterado o grado de Sacerdote. Actualmente ya no existen ni la Tonsura ni el Subdiaconado. Terminados sus estudios, y si sus preceptores lo creían apto, los proponentes recibirían el Diaconado, seguido al año siguiente del Sacerdocio.
            No tenemos más remedio que dar un gran salto en su biografía y sobre todo en su vida de estudiante, porque en el espacio que le tenemos dedicado sería imposible incluir tantos años.
            El caso es que  Don Perafán le asignó uno de los mejores profesores de la Sevilla de aquel tiempo, el Licenciado Manso,  una vez comenzados los estudios de la siguiente etapa hacia el sacerdocio que continuaría en la Universidad de Salamanca.
Universidad de Salamanca
            Cuando se disponía a partir Don Juan con su séquito, una grave enfermedad impidió al futuro preceptor realizar su compromiso. Don Juan tuvo que salir para Salamanca sin este maestro, al que,  poco tiempo después, se le descubrieron tales delitos eclesiásticos,  que vino a caer en manos del Santo Oficio (La Inquisición) y tuvo que sufrir grandes penas. Don Juan vería en todo lo ocurrido la mano de la Providencia, al verse librado de tal personaje que, seguramente hubiera arruinado su vida religiosa.
            Durante este tiempo la religión Católica pasaba por momentos muy  difíciles  dadas las

corrientes reformadoras del sacerdote Martín Lutero, creador del Protestantismo, que se implantó en toda Europa y, por supuesto, en España, doctrina perseguida por La Inquisición Española.
            Termina sus estudios de Filosofía y Leyes en Salamanca en el año 1549,  su padre lo trasladó nuevamente a Sevilla, porque quería enviarlo a otra Universidad de más prestigio, para el estudio de la Teología. Debería marchar a Padua en compañía del doctor Ruiz, que había vuelto de allá, gran teólogo y versado en Sagradas Escrituras.
            Lo que ocurrió en esta nueva etapa de su vida lo veremos en el siguiente capítulo.

A. RODRÍGUEZ HIDALGO (CONTINUARÁ)

            

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