viernes, 13 de marzo de 2015

Bornos, su antigüedad, su nombre, su historia (XI)

BORNOS
SU ANTIGÜEDAD, SU NOMBRE, SU HISTORIA (XI)
LA BATALLA DEL LOMO DEL JUDÍO
         Decíamos  que el Padre Mariscal nos contaría una batalla importante que se dio merced a la gente de Bornos y su Alcalde al frente. Seguiremos puntualmente su relato, traduciendo el lenguaje, (su libro es del año 1731) para mayor comodidad del lector, incluyendo algún que otro comentario del autor de este trabajo.
            La fecha a que corresponde el relato fue  próxima al año 1400. la Villa de Bornos pertenecía, como hemos visto en el capítulo anterior, a la Familia de los Ribera, encabezada por Don Per Afán de Ribera I.  Los hombres de armas, desde Sevilla hasta Granada y desde Jerez de la Frontera hasta Ronda, prácticamente estaban todos luchando en las postrimerías de la reconquista de Hispania a los musulmana y en todos los pueblos, salvo grandes núcleos, sólo existían soldados jubilados que, de alguna forma, debían defender a los vecinos de alguna que otra pequeña incursión de los moros, buscando ganado para su subsistencia.
            Y sin más demora, entramos de lleno en el relato de Fray Pedro Mariscal:
            "Fueron unos tiempos en que andaban muy vivas las armas en estas comarcas de Bornos. Mas el Adelantado, Notario Mayor del Reino, Per Afán de Ribera, todo un personaje, muy cuerdo y de grandes dotes (como lo retrata Fernán Pérez de Guzmán), no se duerme en los laureles y sabe cuidar de su pueblo. Muy viejo (a los 85 años, según unos y a los 105 para el Padre Mariscal), muere, después de conocer siete Reyes. Le sucede en sus Estados su hijo Diego Gómez de Ribera, gran cazador de moriscos, que también muere, en el sitio de Álora (Málaga) en una batalla contra los moros, donde una flecha le entra por la babera de la celada (protección contra las flechas, que cubría desde la cabeza hasta el pecho) y que, imprudentemente, se quitó Don Diego. Le sucede otro Per Afán, Señor de Bornos y Alcalá de los Gazules, que cierra sus ojos por el mes de mayo de 1455, y no deja hijo varón alguno, sino cinco nobles y hermosas hijas. Una de ellas, la mayor, Beatriz, que hereda el Adelantamiento, la Notaría de Andalucía y el Señorío de Bornos, casa con Pedro Enríquez, hijo del Adelantado y Almirante de Castilla. Una boda grandiosa, pero Don Pedro marcha enseguida a la reconquista de Alhama de Granada, como casi todas las casas grandes que estaban presentes en este acontecimiento guerrero".
            Con esta boda finaliza la Casa de los Ribera y comienza la de los Enríquez, aunque, como veremos, sus descendientes tomaron, unas veces, como primer apellido Enríquez y otras, Ribera.
            Alhama, enclave importante del reino nazarí de Granada, fue tomada el 28 de Febrero de 1482. Este acontecimiento acrecentó la lucha contra el reino  musulmán que, finalmente es conquistado por los Reyes Católicos en 1492.
            Como buen historiador el Padre Mariscal detalla todos estos acontecimientos exhaustivamente, pero creemos que sería menester entrar de lleno en la batalla que él mismo nos contará, sin más demora:
            "Precisamente, ocupado Don Pedro Enríquez en la toma de Alhama de Granada, los moros de Ronda se meten por estas tierras, teniendo como principal tiro a Bornos. (El Padre Mariscal, para referir este suceso, igual que hace Rodrigo Caro (Memorial de Utrera 1604) incluye en su relato la referencia al Cura de Los Palacios, Andrés Bernáldez. Y sigue:
            "Son 270 moros de a caballo y muchos peones los que aparecen en la sierra de Bornos, al amanecer el día 1 de Marzo de 1482. Corren estos campos, los de Espera y algunos pueblos de Sevilla, desamparados y desiertos por estar la gente de armas en Alhama, y se llevan, entre otros ganados, once mil ovejas por delante. Para perseguir a los ladrones morunos, se citan en Bornos 48 caballeros de Utrera, ancianos y jubilados de guerra por la edad, con su Alcalde Gómez Méndez de Sotomayor. Aquí se juntan con otros 17 del pueblo, mandados por su Alcalde Mateos Sánchez. También aparecen 6 de Arcos y 1, solitario, que llega de Espera, y cuando aparecen los moros con su presa, a la vista de Bornos, se lanzan tras de ellos. Van 70 valientes de a caballo y unos 30 peones, los dos bravos Alcaldes, al frente, y en un cerro, camino de Zahara, junto al lomo del judío, en Alberite, los moros, enfadados por el seguimiento, y viendo que son muy pocos, en realidad los españoles, se vuelven para hacerles cara. Nuestros peones se aprietan y aguantan a pié firme el ataque, como los buenos; se estuvieron quietos, formando una muralla con las puntas de sus lanzas, de formar que los moros no  pudieron descomponer su formación -comenta el cura de Los Palacios- En tanto, la caballería escuadronada entra una y otra vez por medio del enemigo, realizando una escabechina, A la postre, los moros huyen desatinadamente, dejándose cien muertos y tres cautivos"
            El Padre Mariscal, que no deja de sorprendernos, esta vez con sus conocimientos de las artes marciales, continúa su relato explicando por qué no se hicieron más prisioneros: "los nuestros no tenían lugar de detenerse a aprisionar, cuando avían menester las manos en la pelea" Clarísimo para un estratega. Y sigue: "De esta parte solo cayeron cuatro: tres de Utrera y uno de Arcos. Se recogieron los ganados que se llevaban, más de 90 caballos, alfanjes, espingardas, celadas…
La entrada en Bornos resultó triunfal, Regalaron el botín entre los vecinos del pueblo y, una vez repartida la presa, los ancianos caballeros de Utrera, de Arcos y el solitario de Espera retornaron a sus pueblos."
            Gracias a Fray Pedro podemos conocer esta gran gesta de la batalla del Lomo del judío, que debería recordarse en los anales de la Historia de Bornos.
           

A. RODRÍGUEZ HIDALGO (CONTINUARÁ)

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