lunes, 1 de junio de 2015

Victoria y derrota del General Ballesteros en Bornos

R  01/06/2012

  Estudios sobre la Guerra de la Independencia española en la Sierra de Cádiz  

Victoria y derrota del general Ballesteros en Bornos: 
Noviembre de 1811 y junio de 1812.


Hugo Palomares Beltrán
Licenciado en Historia. Miembro del Grupo de investigación “Sierra de Cádiz: Historia,
Patrimonio y Cultura” (G151H34). Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Miembro de la Asociación Papeles de Historia

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  • 3. Batalla de junio de 1812 (I)
    Después de éste primer combate la paz y la tranquilidad no llega a los paisajes bornenses, sino, todo lo contrario. Unos meses después, se producirá una sangrienta batalla que tendrá como testigo ésta apacible localidad serrana. 

    El movimiento de tropas no cesa en la línea del Guadalete. Durante los primeros meses de 1812 hay una constante actividad de desplazamientos de efectivos militares, tanto del lado español como del lado francés. En este año el General Ballesteros tendrá un duro rival, el General Nicolás François Conroux, Barón de Pepinville, con quién medirá sus fuerzas el primer día de junio de 1812 en la localidad de Bornos.
    En febrero de 1812 tenemos constatado el envío a Bornos de “140 infantes” 9

    En el Diario de Mallorca, se especifica que el objetivo de los mandos franceses era eliminar a Ballesteros, pero entienden que es una tarea difícil, ya que, éste tiene en Gibraltar una gran base de apoyo. Durante los meses de marzo, abril y mayo se producen numerosos movimientos por toda la actual provincia de Cádiz por parte de ambos generales. Como regla general podemos decir que, Ballesteros se mueve por las zonas de Sierra y por el Campo de Gibraltar, mientras que, Conroux se desplaza más por lugares de Campiña y de Sierra, pero de poca altitud.


    El objetivo del mando francés es mantener controlada y fortificada la línea del Guadalete, ya que, esto permitía que las tropas situadas en el Campo de Gibraltar no salieran de este espacio y mantener a salvo las líneas de comunicación entre Cádiz y Sevilla y con ésta misma. Para esto los franceses disponían de divisiones en Jerez y Arcos y la fortificación de Bornos sería el siguiente paso. El encargado de éstas obras sería el General Conroux, que utilizaría las alturas de la sierra de Bornos para tal fin 10 y posiblemente ésta sea la fecha de construcción de los dos castilletes defensivos existentes en el término municipal de Bornos y del resto de parapetos y reductos que se localizan en algunos puntos de estas alturas que circundan la población y junto al Camino de Jerez. En la vecina localidad de Villamartín también se inicia la construcción de fortificaciones 11.

    Estos trabajos de fortificación (que han dejado topónimos muy significativos en el relieve de la zona como Cerro del Fuerte y Cerro de Plaza de Armas) en la localidad de Bornos, pueden ser la causa  que explique la batalla de 1 de junio de 1812. Ballesteros, que supuestamente conoce estas obras, intentará destruirlas y eliminar a sus constructores 12.

    En la madrugada del 25 de mayo de 1812, Ballesteros sale con el 4º Ejército desde Algeciras con dirección Ubrique 13, con la firme intención de hacer frente a Conroux y desarticular el plan de fortificación del Guadalete. Conroux es conocedor de este hecho y espera a las tropas españolas en sus fortificaciones bornenses. 




    El día 31 de mayo las fuerzas de Ballesteros se encuentran cerca de Ubrique, concretamente  en la zona enominada “Majada de Ruiz” Sobre las tres de la tarde del citado día las tropas españolas empezaron la marcha hacia Bornos.

    Durante la marcha se cambio de rumbo y trayectoria constantemente, medida de precaución utilizada para no ser descubiertos por el ejército francés. 

    Uno de los puntos por dónde pasaron las tropas españolas fue por la aldea de “Liche” Aproximadamente sobre las 18:00 horas estaban en la campiña arcense, ”desembocó en un campo muy llano teniendo al frente las Bodegas y Olivares de Arcos”14 dónde la tropa descansó unos veinte minutos. La marcha continuó toda la noche, siguiendo con constantes cambios de rumbo para evitar ser descubierto por el cercano enemigo galo, hasta que aproximadamente las 6:00 horas se vadeó el río Guadalete15. Según el parte del General Ferraz el lugar por donde se vadeó el río fue el paraje conocido como “La Angostura”, mencionando la hora de las 5:00 de la mañana.

    Gómez de Arteche afirma que el general Conroux disponía en la plaza de Bornos dos regimientos de infantería, otro de caballería y algunas piezas de artillería dispuestos por las posiciones fortificadas, el pueblo y alrededores.

    Los partes realizados con el mando español hablan que la fuerza de Conroux son de unos 3600 soldados de infantería, 400 de caballería y 7 piezas de artillería de Montaña16. Otros partes hablan de unos 4000 soldados de infantería, 400 de caballería y 7 piezas de artillería17. Aunque la prensa de la época aumenta los números en unos 8000 ó 9000 franceses de los que al menos 1000 serían de caballería 18.

    Según la Revista Ristre Napoleónico, que cita datos de Juan José Sañudo, en Bornos están presentes 3069 infantes, 100 artilleros y 540 jinetes, sin contar 500 soldados que quedaron en Arcos como guarnición. Estas fuerzas estabas divididas en: la 1ª Brigada al mando del General Morgan con el 9º Ligero y el 96º de Línea; el Destacamente de Caballería con el 5º Regimiento de Cazadores a Caballo y el 27º Regimiento de Cazadores a Caballo y la Artillería 19.

    Por último, otras fuentes historiográficas hablan de unos 4.500 franceses los acantonados en Bornos. Pensamos que el número de franceses presentes en la contienda debería de ser de aproximadamente unos 4000, ya que, son los mismos mandos españoles quienes confirman esta cifra. Mientras que consideramos exagerado, aunque hay que tomarlo dentro del contexto de la época, la cifra que nos remite el diario “El Conciso” Las fuerzas del General Ballesteros la componían la primera y tercera división del Cuarto Ejército, además de la caballería y la artillería. En total, 6000 hombres de infantería, 240 de caballería y 6 piezas de artillería de montaña20.

    Las fuerzas francesas afrontaron la batalla desde un punto de vista defensivo, ya que, no molestaron las maniobras españolas para aproximarse a la localidad, sino que, esperaron a las tropas de Ballesteros en sus fortificaciones. Además, cuando la batalla se decantó claramente para el lado francés, éstos, no terminaron de explotar el éxito alcanzado, pues las tropas españolas una vez que han pasado de nuevo el río no son atacadas en su retirada.

    Las tropas españolas se sienten extrañadas de que los franceses le hayan dejado pasar el río con mucha tranquilidad y tampoco se han encontrado puestos avanzados de vigilancia. Lo que les hace pensar que, o bien los franceses han abandonado la posición de Bornos o están esperándolos en las fortificaciones construidas 21. Nada más lejos de la realidad, las tropas francesas se encontraban dispuestas para el enfrentamiento pero atrincheradas en sus construcciones.

    Una vez pasado el río, Ballesteros organiza a sus fuerzas que tienen a su espalda a la localidad de Arcos de la Frontera y frente a ellos, las Sierras de Bornos.

    La primera División, al mando del Mariscal de Campo Juan de Cruz Mourgeon, que será quién lleve el peso del ataque, fue dividida en cuatro columnas.

    La de la derecha, compuesta por los batallones de Barbastro e Irlanda. Las dos columnas del centro, la primera compuesta de los Regimientos Carmona y Cádiz, que fueron las principales columnas de ataque; la segunda compuesta por los batallones de Sigüenza y Voluntarios de Navarra. Y por último, las columnas de la izquierda con los regimientos de Galicia y Ordenes, cuya misión era envolver la izquierda del enemigo. La tercera División, al mando del Príncipe de Anglona, se dividió en dos columnas y pasó a formar parte de la reserva. La artillería siguió el movimiento de la infantería 22.

    Por su parte la Caballería marchó por el flanco izquierdo. Se situó “formando escalones con los escuadrones de Ubrique y Madrid para impedir cualquier movimiento que el enemigo pudiese hacer sobre la retaguardia del ejército”23 El General Conroux se encontraba parapetado en las cimas de las Sierras de Bornos, aprovechando la altitud y el carácter pedregoso de dichas sierras Su formación era una “figura de media luna apoyaba sus flancos en dos reductos situados en dos alturas siendo muy difícil el acceso del de la izquierda En el intermedio había algún parapeto” 24. En la disposición de sus tropas, el general galo, aprovecha la ventaja que le ofrece el terreno, ya que, su flanco derecho lo defiende con las construcciones defensivas y con hombres, mientras que, en el flanco izquierdo confía más en lo complicado del terreno, el río y los reductos defensivos, según nos informa el parte de la primera división.

    Estos reductos defensivos estaban muy avanzados en su construcción aunque no concluidos en el momento de la contienda 25.

    La Batalla comenzó con el encuentro de las guerrillas que tuvieron que sufrir un duro combate hasta el punto que ser reforzadas por las tropas de reserva 26. A pesar de esto el comienzo fue próspero para las armas españolas, pues, el Regimiento de Galicia bajo el mando del Marqués de las Cuevas del Becerro se apoderó de una pieza de artillería francesa 27.

    Por otro lado, el General de la Primera División, Juan de la Cruz de Mourgeon, tenía orden de tomar la espalda del pueblo con los Regimientos de Cantabria, Cádiz y Tiradores de Barbastro. Tras un gran esfuerzo luchando contra las adversidades del terreno y contra el enemigo, los Cazadores de Cádiz consiguen entran en el pueblo. Pero deben de abandonar la acción, debido a la presión que sufren por parte de los franceses 28.


    Continuará...



    9 Diario de Mallorca, 9/02/1812, pag. 149.
    10 GOMEZ DE ARTECHE Y MORO, José. Guerra de la Independencia: Historia Militar de España de 1808 a 1814  Valencia: Simtac, 2000. pag. 144.
    11 GÓMEZ VIDAL, J.J.; GUTIÉRREZ LÓPEZ, J. Mª.; ENRÍQUEZ JARÉN, L.; REINOSO DEL RÍO, Mª C. Presencia napoleónica en Villamartín: transformación y destructuración de una localidad de la campiña-sierra de Cádiz. En RAMOS ANTA, A; MORENO TELLO, S. (Coord.) Invasión y Guerra en la Provincia de Cádiz (Mayo 1808- Febrero 1810) Cádiz: Diputación de Cádiz, 2010. págs. 349-357.
     12 GOMEZ DE ARTECHE Y MORO, José: op cit pag. 144.
    13 El Conciso, 29/05/1812, pag. 5.
    14 Archivo Histórico Nacional, “Varias operaciones y acciones de guerra en los meses de junio y julio de 1812 entre las que 
    se encuentra la Batalla del Guadalete desgraciada para nuestras armas”. Diversos Colecciones. 127, nº 101. (Parte de la 1ª División).

    15 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de la División de Caballería).
    16 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de Ferraz).
    17 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de la 3ª División).
    18 El Conciso, 9/07/1812. pag. 5.
    19 CUBRÍA SAN JORGE, Carlos. Bornos: una derrota inesperada. Ristre Napoleónico 2004, Nº3, pag. 30.
    20 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de Ferraz).



    21 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte 1ª División).
     22 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte 1ª División).
    23 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de la Caballería).
    24 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte 3ª División).
    25 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de Ferraz).
    26 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte 1ª División).



    27 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte de Ferraz).
     28 A. H. N., “Varias operaciones y acciones de guerra…”. op cit (Parte 1ª División).

  • Victoria y derrota del general Ballesteros en Bornos Noviembre de 1811 y junio de 1812.,II.

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