martes, 21 de junio de 2016

Antiguos Carnavales de Bornos y Las Fiestas Típicas.

ANTIGUOS CARNAVALES DE BORNOS Y
LAS FIESTAS TÍPICAS (III)

Juan I. Varela Gilabert
Pregonero
            Y llegaron los Carnavales de 1975 con su nuevo nombre "Fiestas Típicas de Bornos Antiguos Carnavales".
            No dispongo de documentación ni escrita ni fotográfica de la primera edición de "Las Fiestas Típicas Antiguos Carnavales", craso error de la Comisión. Lo que voy a escribir son los recuerdos que tengo por haberlos vivido en la Comisión de Fiestas como Concejal del Ayuntamiento.
            En esta versión de los nuevos festejos carnavalescos, todavía a la limón con las Fiestas Típicas, siguieron saliendo, por su cuenta, numerosos grupos disfrazados de dos, tres o más personas que siguieron su misma trayectoria. Ya en la segunda versión de Las Fiestas Típicas, aunque siguieron existiendo grupos disfrazados durante toda la semana, también se incorporaron a la Cabalgata.
            Las Primeras Fiestas Típicas se dedicaron, como no, a Bornos, siendo la Reina Paqui Fernández, cuyo padre Antonio Fernández Bernal, contribuyó en todo lo que la Comisión le pidió.
            Para presentar el acto de la proclamación de las Fiestas y la imposición de Bandas a la Corte de Honor se creó la figura de "El Pregonero", que en esta primera edición recayó en el amigo de Bornos D. Juan Ignacio Varela Gilabert,, enamorado de nuestro pueblo porque, según él, sus ancestros procedían de nuestra tierra.  Era escritor y poeta y muy amigo de los Hermanos Rodríguez que lo comprometieron para que proclamase la exaltación de la Fiestas Típicas.
            El pregón fue muy bueno, como cabía esperar del  personaje. Puso de relieve lo interesante de la nueva andadura, ideada por el Ayuntamiento, para acrecentar los Antiguos Carnavales con una serie de actos, del gusto del pueblo y, al mismo tiempo, cumplir con la normativa del Gobierno, todavía férrea en este tiempo en cuanto a la censura.
            Con su palabra de poeta avezado escribió una página excepcional en que fueron frecuentes los piropos a la Reina y Damas, encuadrados en Sonetos que, por fuerza tenían que terminar en un largo aplauso del público que llenaba la Plaza.
            Terminada la exaltación del acto, tanto las Autoridades como La Corte de Honor y todo el público, pasaron a la Plaza de la Iglesia, donde en un instante la Caseta Municipal quedó completamente llena.
            Ya esperaba la Orquesta que amenizaría la noche acompañada de varios artistas de la canción melódica.
            Al día siguiente, la cabalgata. Salió de la nave que en el antiguo Monasterio de San Jerónimo tenía Antonio Fernández. Por ser el primer año, sólo se habían preparado tres carrozas: la de la Reina y Damas, otra para el Cortejo Infantil y otra más que representaba un campo de Voleibol lleno de jóvenes muchachas simulando una partida.
 Carroza Reina Infantil 1975
            Como dijimos al principio la cabalgata estuvo regular. La poca experiencia y  la carencia de personas con iniciativa para su construcción hizo que no tuviera éxito ante una nutrida concurrencia que la siguió por todo el recorrido.
            Para el próximo año ya la Comisión tenía en mente un plan para el desfile.
            Terminada la cabalgata, ya en la caseta, hubo un pase de personas mayores y niños disfrazados ante un jurado que concedió tres premios en cada variedad. Los disfraces fueron sensacionales y el público asistente pasó un rato agradable. A continuación, baile hasta la madrugada.

A. RODRÍGUEZ HIDALGO
CONSTINUARÁ,
           



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