sábado, 30 de mayo de 2015

Juegos de niños. La Múa

LA MÚA


Primero se echa a suertes para ver quien "se pone” y el orden para saltar:


Plon, plon, plon,

en un café rifaron un gato
¿A quién le tocó el número cuatro?
Un, dos, tres y cuatro.

         Todos aceptábamos que era cuestión de azar sin reparar en que simplemente era como contar hasta doce. Eso si se hacía bien, porque alargando o juntando sílabas no era difícil hacer trampas y manipular el sorteo.         Se pintaba una raya en el suelo si era de cemento o se arañaba con un palo si era de tierra. El que la quedaba colocaba un pie a cada lado de la misma inclinando el tronco hacia delante hasta colocar los codos en las rodillas y empezaba el juego.
El primero antes de saltar "pedía", en voz alta decía el tipo de salto que tendrían que hacer todos y las virguerias que había que añadir. Si se olvidaba de pedir perdía y se tenía que "poner". Las distintas variedades de saltos eran:
"Entera" era el salto normal, poniendo las dos manos.
"Entera con una mano", con tres manos o con más de dos manos ( Que era posible).
"Sin manos", no se podía tocar al agachado.
Extras:
Con tantos "liquis": pataditas en el culo, según el jugador variaba la intensidad,
Con tantos "cuárquilos": pataditas en la cabeza, estas siempre eran flojitas.
Combinando las distintas formas y los "extras" y la cantidad de los mismos, se obtenía una gran variedad de saltos..

Ejemplo: "Entera con tres manos y un liqui": se saltaba apoyando las manos y dándole una patadita en el trasero y luego se pasaba una mano por la espalda y se le tocaba antes de caer.

Cuando el número de “extras” lo requería el saltador se mantenía estático subido apoyando solo las manos, hasta completar el pedido.
Si todos los jugadores saltaban sin equivocarse, el que la quedaba se desplazaba de la raya lo que midiera su pie. Así, sucesivamente, a medida que aumentaba la distancia, aumentaba la dificultad.
A veces se hacían saltos espectaculares de gran dificultad y riesgo.

En la ilustración se ve otra modalidad que simplemente consistía en que cada jugador al terminar de saltar a los demás se colocaba agachado al final para que los demás saltaran y en saltando el último volvía a tocarle. Así sucesivamente. De esta forma el grupo se iba desplazando por la calle, por eso lo llamábamos "correcalles".

Múa, liqui, cuarquilo, correcalles, cuatro palabras bornichas más para la colección.
14 de marzo de 2008

2 comentarios:

D.L.P. dijo...

Sin afán de contradecirte, ya que la disertación sobre la MUA me parecido estupenda, pero había una palabra que la usaban los mas pillos, este dicho se usaba cuando estaba el juego en marcha,o sea tu saltabas sobre el individuo y decías en voz alta "entera con un iqui", saltaba pero no respetabas lo que habías dicho por lo tanto perdías, pero entonces los mas granujas empleaba la dichosa palabra que le eximía de perder por no cumplir las reglas del juego, esta palabra se empleaba cuando el que estaba puesto decía muy alborotado, te has equivocado, entonces el que saltó decía muy jocoso “MUA VIVA Y MOMIO”, y entonces el que estaba puesto reconocía que no se había acordado de la frase y ahí se terminaba la discusión. Le recuerdo tambiénn al señor que ha escrito sobre la mua que en otras zonas del pueblo usábamos otra expresión que usábamos, en vez de “entera con un liqui” decíamos “entera con un sillo”. Perdona si he resultado mu chocante.
D.L.P.

Anónimo dijo...

perdona,pero a la hora escribir lo referente a entera con un liqui, hi decir que otras zona del pueblo se decia de otra manera,no lo escribi bien y puse silli que en realidad no hera lo que quise poner,su verdadero nombre era SUYO..
o sea que en realidad se decia entera con un SUYO..habia otras variante en este juego tale como SIN MANO CON UN SUYO.....

D.L.P...