martes, 28 de enero de 2014

Viaje por la Europa mediterránea de 1975 (S XVI)

VIAJE POR LA EUROPA MEDITERRÁNEA DE 1975 (XVI)

Herculao, una víctima.
Una vez en Pompeya, contratamos un guía que nos explicó uno de los itinerarios más  importantes. Pompeya es una maravilla por su conservación,  la historia humana y por las costumbres y forma de vida de aquel mundo. Es verdaderamente impresionante y sobrecogedor pensar en la catástrofe ocurrida. Se calcula que la población de Pompeya era de unas 15.000 personas y sobre el mismo número de habitantes la de Herculano, que sucumbieron todas en tan enorme erupción del Vesubio.
Después de un largo recorrido que duró cerca de dos horas, bajo un sol abrasador propio del mes de Julio en Andalucía, bajamos de nuevo a la zona de los restaurantes donde comimos al aire libre y a la sombra de unos árboles.
Pompeya, Casa delos Vetti.
Como  ya es habitual conozcamos algunos datos históricos de Pompeya: La erupción del Vesubio vino precedida por un terremoto en el año 62 a.C. que dañó seriamente a Pompeya y otras ciudades de su entorno, según el historiador Tácito. Desde el período que va desde el año indicado y la fecha en que se produjo la erupción, la ciudad fue reconstruida. La fecha más creíble de la erupción aparece en el relato de Plinio el Joven y es el 24 de Agosto del 79 d.C. Pompeya quedó totalmente destruida, junto con Herculano. Al recorrer las ruinas de las ciudades se pueden ver restos, todavía en pie, de grandes casas señoriales en las que aparecen patios con algunas imágenes, pudiéndose observar que ya, en aquel tiempo, se utilizaban tuberías de hierro para las conducciones de agua. En las puertas de algunas aparecen preciosos azulejos que proclamaban a qué actividad se dedicaban. Encontramos en la puerta de una un "falo" , indicativo de que fue una casa de prostitución.
Actualmente estos azulejos han sido retirados, por temor a los robos, y se encuentran en el Museo Arqueológico de Nápoles.
El Vesubio
Existen bastantes monumentos en Pompeya, lógicamente en ruinas o en proceso de restauración parcial: El templo de Venus, a pocos metros de la entrada a la ciudad, La Basílica, La casa de cambio, el Templo de Apolo, El Foro, la Casa del Fauno, con el mosaico más famoso de Pompeya, que, como hemos dicho, actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de Nápoles.
Pompeya, restos humanos.
Cuando se produjo la erupción Pompeya y Herculano quedaron cubiertas por gruesas capas de ceniza que las hicieron desaparecer durante dieciocho siglos. Herculano fue redescubierta en 1738 y Pompeya en 1788. Intervino como patrono y visitante frecuente de las obras el virrey Carlos de Nápoles entre los años 1759 y 1788, posteriormente también el mismo rey, pero ya  de España con el título de Carlos III. Es decir que las primeras excavaciones se realizaron con potencial económica de España, toda vez que el reino de Nápoles  estuvo en su poder durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Fue ingeniero director de los trabajos el aragonés Roque Joaquín de Alcubierre que, a la vez fue mantenedor y depositario de muchas esculturas encontradas durante una treintena de años, hoy preservadas en los museos de Madrid, Roma y Nápoles.
No muy lejos de la situación anterior de Pompeya se edificó una nueva ciudad con el mismo nombre.
Seguimos con el relato del viaje.
No pudimos hacer una excursión a Capri porque sólo salían dos barcos diarios y ya era tarde para coger el último, así que seguimos hasta Sorrento, ciudad eminentemente turística pero que no tenía ningún interés para nosotros.
Dejamos Sorrento para emprender una de las etapas más importantes del viaje: Roma. Llegamos, después de cenar por el camino, a las dos de la madrugada y no pudimos encontrar hotel en ningún sitio cercano a la Ciudad del Vaticano, así que dormimos, por primera vez, en el coche, en una calle muy estrecha, cerca de la plaza de San Pedro.




A. RODRÍGUEZ HIDALGO Y JOSÉ JURADO GIRÓN
CONTINUARÁ




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