martes, 26 de noviembre de 2013

"La Mano Negra 100 años después" II

"La Mano Negra 100 años después" II
Manuel Ruiz Lagos



Una "sociedad" de pobresEn los sucesos que se engloban bajo la denominación de procesos de La Mano Negra se centran sobre varios casos vistos en la Audiencia de Jerez y Juzgados del Puerto de Santa María y Arcos. Los hechos afectan a las ciudades de Algar, Bornos, Espera, Prado del Rey, Jerez. Villamartín y Arcos. Una extensa zona que se señala como la campiña de Jerez y que presta a los asesinatos perpetrados unas características muy especiales, ya que no tienen punto de comparación con las agitaciones del bandolerismo y se significan más como auténticas tragedias rurales. Son hechos realizados de una forma brutal que presentaron a la presunta organización como instrumento terrorífico envuelto en un espeso velo de sangre.

Un narrador contemporáneo -Manuel Cubas- describe así el ambiente de las poblaciones afectadas:
"Durante la primavera y estío de 1883. Las ciudades han presentado un aspecto triste, cuerdas de presos que entran y salen de la cárcel; el estado de los ánimos, las nuevas prisiones a cada momento, el temor, el recelo, todo él comunicaba una fisonomía especial. Parecían ciudades atacadas por una terrible epidemia o donde se hacen los preparativos para una guerra, y todo contrastaba con el aspecto risueño de sus hermosas campiñas. que desde el centro de la población se domina por completo".Parece ser que en un proceso incoado en la Audiencia de Jerez, en agosto de 1878. se tenían ya noticias de la existencia de una Asociación que. bajo el título de "Sociedad de pobres contra sus ladrones y verdugos'. actuaba ejerciendo auténtico terror. Parte de estos documentos fueron custodiados por el juez Don Mariano del Pozo y -posteriormente- se recurrió a ellos en la búsqueda de antecedentes que esclareciesen los hechos de 1883.

El primer caso -presuntamente relacionado con esta Asociación- fue el de Femando Olivera Montero, fallecido en Arcos. "de resultas de un golpe que él mismo se había dado con la culata de una escopeta. según se decía". La indagatoria del proceso cita a una serie de testigos para aclarar la verdad de los hechos. La esposa del asesinado, María Josefa Navarro, acusa a Cristóbal Durán Gil de amenazar a su marido y expresa que la intención del presunto homicida fue coaccionara su esposo para que "se apuntara a la Internacional".

Ante la implicación política suscitada, Durán se reconoce en principio, miembro de dicha sociedad política. pero aclarando que no ha conocido sociedad alguna que tenga por objeto matar, ni robar, "ni para ello -dice- tengo yo principios. Yo sólo sé de una sociedad de socorros para la familia, y no para matar."
A partir de este momento se suscita la pregunta histórica: ¿Se actuaba contra un posible "orden internacionalista", achacándole hechos de una Mano Negra inexistente o creada para ejercer la represión del movimiento obrero?
El abogado defensor de Durán -José Velarde- parece aludir a ello cuando se refiere a su defendido: "El mismo se contempla fuerte, robusto y apto para soportar las fatigas del trabajo, que por desgracia no encuentra, pero entonces recuerda que hay sociedades con fines lícitos, según le han hecho creer, que sólo tienden a aumentar la producción regulando el capital y el trabajo, y para remediar su miseria se decide a ingresar en ella"Finalizado el proceso, los inculpados fueron condenados a cadena perpetua. Otro de los abogados defensores, Francisco Camacho, no estuvo conforme con las conclusiones del fiscal, por razones graves y profundas que añoran a lo largo del proceso: "Tampoco -dice- hay términos hábiles para asegurar que la sociedad a que se creen afilados los procesados sea la que se conoce con el nombre de Mano Negra o a la Internacional (AIT), ni que las lesiones producidas por los acusados fueran de tal gravedad que originaran la muerte de Olivera"
Es evidente que el abogado supo separar los notables matices y diferencias que -sin duda- existían entre la Internacional y la hipotética Mano Negra, caballo de Troya de la situación.

Antecedentes de la organización
La prensa enjuiciaba así los hechos y sus causas: "En los comienzos del año 1883 crecía por momentos el interés de las noticias que toda la prensa publicaba sobre la vasta asociación internacionalista de Jerez. Los hechos que se referían revelaban gran perturbación moral, producto de varias causas de índole diversa. El malestar que por efecto de la pérdida de las cosechas aquejaba a aquellas regiones, el espectáculo del caciquismo avasallador y sin freno que todo lo corrompía y destruía y otras mil causas, entre las que deben contarse los desengaños políticos durante la época que engendró la Revolución de Septiembre, llevaban a los obreros a buscar el remedio de sus males en el seno de asociaciones tenebrosas que hacían del crimen su principal instrumento y su única virtud".

El ambiente que rodeaba a los procesos no podía ser más negativo. Las viñas eran destrozadas por la noche. Los plantes de braceros se habían convertido en algo cotidiano. "A pesar del buen estado del campo - escribe Cubas - las viñas adelantaban poco porque los propietarios no podían dar todas las labores que necesitaban a causa de las crecidas exigencias de los jornaleros. Todos los braceros hablaban con la mayor naturalidad de la Junta, como ellos llamaban a la sociedad a la que pertenecían y confiaban mucho en su triunfo".

Los datos aproximados, ya que los sumarios son problemáticos, arrojan la siguiente estadística de Asociaciones Obreras Andaluzas integradas en la Internacional. En la Alta Andalucía, 69 federaciones locales. 179 secciones de oficios y un total de 19.181 obreros federados. En la Baja Andalucía 61 federaciones locales. 180 secciones de oficios y aproximadamente 19.168 obreros federados.

Concretamente, en la campiña jerezana se anotan los siguientes obreros internacionalistas: canteros 22. jornaleros 150, viñadores 700. toneleros 120.

A causa de los sucesos que estamos relatando, se citan cuatrocientas causas incoadas ante el juez de Orden Público, 234 personas sometidas a jurisdicción especial acusadas de socialistas, así como 40 personas ingresadas en la cárcel de Jerez sin proceso abierto,

Los comentarios no se daban punto de reposo y por todas partes rebosaban noticias, detalles y hasta se afirmaban antecedentes de la situación. Las personas que ya llevaban muchos años de residencia en Jerez recordaban como orígenes de la cuestión sucesos lejanos, ya dados completamente al olvido

Entre otros recuerdos que se desenterraron fue uno de ellos el que en 1855. cerca de treinta años antes, se descubrieron por la Guardia Civil asociaciones masónicas y carbonarias con tendencias análogas a las de la Mano Negra. Un tal don José Astudillo. de mucha celebridad, fue conducido a Sevilla con otros muchos prisioneros. Más tarde, después de las sublevaciones de Arahal. se descubrió en dicha villa una denominada "Sociedad Filo-Comunista" y varios individuos de ella fueron fusilados. Antes del año 1868 volvieron a reproducirse los sucesos que-periódicamente-desde la aplicación de las antiguas leyes agrarias se venían presentando. si bien-ahora-la organización obrera parecía más fuerte y poderosa,

Por las listas que obraban en poder de las autoridades, constaba que apenas había un bracero que no perteneciese a una asociación obrerista, para el sostenimiento de la cual pagaban religiosamente una cuota mensual de tres reales, siendo socorridos en caso de enfermedad o carencia de trabajo. Había mujeres afiliadas que eran designadas con el nombre de "compañeras" para misiones especiales. Estos u otros datos eran recogidos exhaustivamente por los reporteros del momento,

Tan populares eran las "asociaciones" que -incluso- aparecieron en las manifestaciones folklóricas de la tierra:

Todas las niñas tienen
en casa un letrero
con letras de oro que dice
por un asociado muero.

Le pregunté a mi morena
que por qué me despreciaba
y me contestó serena
que en la asociación entrara

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