jueves, 7 de noviembre de 2013

Carta abierta a Doña Cristina

CARTA ABIERTA A DOÑA CRISTINA.

¿Y ahora qué, doña Cristina? Y ahora que le han cerrado la cadena pública valenciana, a dónde va a mandar usted a su descendencia a ver los dibujitos animados.
¿Y ahora qué, doña Cristina Tárrega? ¿Dónde va a poner usted la “era” para intentar “pescar” algún programilla mostrando su aspecto voluptuoso? ¿Va a volver a hacer uso de su hijo, de sangre andaluza, para mendigar a sus jefes de partido y  pedirle un “Prime Time”? ¿Dónde va a seguir usted ejerciendo de periodista, sin haber estudiado periodismo, ahora que esa Comunidad Autónoma tan maravillosa ha cerrado la cadena por la que usted vendió la sangre de su hijo para conseguir un huequecito?
No se preocupe usted, doña Cristina; aquí en el sur no somos rencorosos; aquí en el sur somos buena gente, y cuando venga usted a disfrutar de nuestras playas, le recibiremos con buen talante, principalmente porque su hijo, a pesar de su madre, lleva sangre gaditana.
Sólo le pido que cuando se asome usted al balcón de su piso de 180 m2 que tiene en la Alameda Apodaca, disfrutando de la bahía, piense usted que aquí en el sur sólo tuvo atenciones y buenas caras; seguro que se le caerán dos lagrimones y se arrepiente de la metedura de pata que tuvo.
Es más, yo diría que la señora alcaldesa gaditana, siendo del mismo partido que los señores para los que usted ofreció aquel espectáculo tan bochornoso, podría contratarla en Onda Cádiz para que presentase el concurso de agrupaciones del Teatro Falla. Nada me iba a hacer más feliz que eso sucediese, ya que oiría de primera mano y en riguroso directo lo que pensamos los gaditanos de la pseudo-periodista Cristina Tárrega.
Vaya usted con Dios, señora Cristina.


Domingo

2 comentarios:

marialuisa dijo...

Asi se habla Domingo ,a esta mujer tan superficial

Bornichos Pazantes Pancipelaos dijo...

Perico dijo:
No te preocupes Domingo, pronto encontrará donde colocarse, por ejemplo en tele Madrid, al menos mientras que nos estén gobernando estas gentes.