viernes, 25 de octubre de 2013

Diálogo en El más allá

Hola Don Manuel: sí, sí, me dirijo a usted, soy un humilde desconocido y quiero hablar con El Popular, El Maestro; soy de Bornos, ¿se Acuerda? Aquel puebecito blanco de la provincia de Cádiz donde creo que estuvo usted rodando alguna de sus películas; me vienen a la memoria multitud de recuerdos de mi niñez, cuando el pueblo era pueblo, usted me entiende, miles de anécdotas que usted en vida desconocía pero que a buen seguro ya conoce; recuedo a título de ejemplo cuando vivía mi abuela, “¿sabe de quien le hablo verdad?”, (la que cuando se ponía delante de la televisión a ver una corrida de toros, en su humilde habitación, apartaba la foto de Manolo Escobar para que el toro no lo pillara); mi abuela, a usted le llamaba “Manolillo Escobar”, a que también ahora sabe de qué le hablo. Mi abuela en sus últimos años estaba la pobre un poco sorda, ¿me sigue verdad?, pues recuerdo que cuando le veía por la tele, como no le oía cantar, se acercaba todo lo que podía al aparatillo, y cuando seguía sin poderle escuchar decía:
¿qué hace “Manolillo” ahí que no canta?.
Este par de reseñas anecdóticas, no son más que un par de perlas de las muchas que podría relatarle, pero no quiero cansarle; perdón, que usted ya no se cansa, no había caído; pues sigo un poco más con mi relato; mi abuela me preguntaba con frecuencia: _¿Canta bien Manolillo he Joselillo?, hay que ver cómo canta, pero no sé por qué a veces no canta, yo no lo oigo, y eso que arrimo la oreja_.
Todo esto que le cuento, no sé por qué se lo cuento si usted no me conoce ni conoce a mi abuela. Ha, que esto usted ya lo sabe; cierto, no me acordaba; Es que a pesar de que hace pocas horas que no está entre nosotros, ya le han puesto al corriente de todo; pues bien, lo que quiero que le quede claro, Don Manuel, es que en mi pueblo, que ya le dije que es Bornos, se le quiere, se le aclama y si me apura, se le adora, y yo, soy muy de mi pueblo. Usted eso también lo sabe, creo que tuvo la oportunidad de vivirlo físicamente; en Bornos somos humildes, pero bien nacidos sabe, somos una gente con la economía un poco maltrecha, pero con un corazón donde caben todas las promesas hechas realidad; somos un pueblo que presume de tenacidad y con un espíritu de lucha capaz de hacer frente a la adversidad aun sabiendo que son muchas las dificultades que los tiempos que vivimos traen consigo; pero le aseguro yo, que teniendo como tiene mi pueblo tareas cuyo desarrollo precisa de una árdua labor, siempre habrá tiempo y lugar para dedicarle a Don manuel García Escobar, un busto que recuerde a perpetuidad lo mucho y bueno que significó su figura para nosotros.


José Nieto López                            

1 comentario:

CARO dijo...

Bonito y conmovedor