lunes, 11 de agosto de 2014

Tal día como hoy, en 1936, la barbarie y la intolerancia nos arrebataron a un andaluz predilecto.


"He visto entregada esta tierra a aventureros de la política, a advenedizos que hacen de ella asiento de su cretina vanidad y base de su mezquino interés. Los que hacen de la política una profesión exclusiva y excluyente (como una propiedad) suelen hablar de conflictos entre ideas y realidades. La diferencia entre ellos y nosotros es esta: para ellos, las realidades de un país son los intereses creados; para nosotros, las realidades de un país son los dolores creados por esos intereses." Blas Infante.







Biografía

Blas Infante Pérez de Vargas (Casares, Málaga, 5 de julio de 1885 – Sevilla, 11 de agosto de 1936) fue notario y político español, considerado oficialmente por el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Andalucía como el «Padre de la Patria Andaluza», por ser el máximo ideólogo del andalucismo político en todas sus vertientes, regionalista, federalista y nacionalista. Infante alternó las tareas de notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista, además de ser un lector voraz y gran conferenciante. Varios libros suyos fueron publicados en vida del autor, así como póstumamente. Además se conservan numerosísimos manuscritos inéditos suyos.


Su padre fue Luis Infante Andrade, licenciado en Derecho y secretario del Juzgado de Casares, y su madre, Ginesa Pérez de Vargas, procedía de una familia de labradores de clase media. Estudió Bachillerato en las Escuelas Pías de Archidona hasta 1899. Los Infante sufrieron la crisis económica derivada del desastre de 1898. Por ello, Blas tuvo que dejar el colegio y el último curso de Bachillerato lo hizo por libre.

Desde 1900 trabajó como escribiente en el Juzgado de Casares, al tiempo que estudiaba por libre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, a la que viajaba en los meses de junio y septiembre para examinarse, finalizándo la carrera en 1906.
En 1909 aprobó una oposición, tras la cual ejerció como notario en Cantillana a partir de 1910. Este destino le permitió entrar en contacto con el ambiente intelectual sevillano y con las ideas regionalistas andaluzas, especialmente con los miembros del Ateneo de Sevilla. Reforzó su conocimiento de las gentes de Andalucía ejerciendo su función de notario en otras localidades, como Isla Cristina, donde trabajó durante la década de 1920. Al observar las condiciones de vida de los jornaleros andaluces quedó fuertemente impresionado, llegando a escribir años más tarde:
"Yo tengo clavada en la conciencia desde la infancia la visión sombría del jornalero. Yo le he visto pasear su hambre por las calles del pueblo"


Durante el reinado de Alfonso XIII, el pensamiento político de Blas Infante se mostró como heredero de los movimientos republicanos y federalistas de la España del siglo XIX. Se basaba en defender la existencia de Andalucía como región española diferenciada del resto. Su objetivo era conseguir la reconstrucción de Andalucía, para obtener la regeneración de España.
Mi nacionalismo, antes que andaluz, es humano. "Creo que, por el nacimiento, la naturaleza señala a los soldados de la Vida el lugar en donde han de luchar por ella. Yo quiero trabajar por la Causa del espíritu en Andalucía porque en ella nací. Si en otra parte me encontrare, me esforzaría por esta Causa con igual fervor".

En este sentido, en 1915 se publicó su obra más importante: Ideal Andaluz, donde explica su visión personal de la historia, la identidad y los problemas de Andalucía así como propuestas para su fortalecimiento. En 1918 se celebró la Asamblea de Ronda que, inspirada en la propuesta de constitución regional para Andalucía (dentro de una hipotética República Federal Española) que elaboraró el Partido Republicano Democrático Federal en 1883 (conocida como Constitución de Antequera de 1883), estableció las bases a seguir por el andalucismo para obtener la autonomía política de Andalucía. Además se aprobó la propuesta de Blas Infante de adoptar como "insignias de Andalucía" una bandera verdiblanca y un escudo con Hércules.

En las elecciones de 1918, Blas Infante intentó presentarse por el distrito electoral de Gaucín, un año después por el mismo distrito y por Sevilla, pero no lo consiguió por la fuerte presencia del caciquismo. El 1 de enero de 1919 firmó, junto con miembros de varios Centros Andaluces, el Manifiesto andalucista de Córdoba, que define el concepto de Andalucía entendida como nacionalidad histórica dentro de una España federal.
Sentimos llegar la hora suprema en que habrá que consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España (...). Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la Libertad; de este Estado que nos descalifica ante nuestra propia conciencia y ante la conciencia de los Pueblos extranjeros (...). Ya no vale resguardar sus miserables intereses con el escudo de la solidaridad o la unidad, que dicen nacional.
Manifiesto de Córdoba.


File:Blas Infante Archidona.jpgMonumento a Blas Infante en Archidona, ciudad en la que residió entre 1896 y 1899.


Se casó con Angustias García Parias con la que tuvo cuatro hijos. Escribió Motamid (1920), La dictadura pedagógica (1921) y Cuentos de animales (1921). En 1924 viajó a Marruecos, donde visitó la tumba de Motamid en Agmat y conoció a sus supuestos descendientes.

Durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, rechazó colaborar con ella, por lo que en represalia fueron clausurados los Centros Andaluces, fundados por él en 1916 y editores de la revista Andalucía como plataforma del andalucismo político. En 1921 publicó La dictadura pedagógica, un complejo análisis filosófico. En 1928 viajó a Galicia para reunirse con los ideólogos del galleguismo, llegando a participar en la revista galleguista denominada Nós. Durante estos años también viajó por Portugal. En 1930 dio una conferencia política en la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga donde ensalzó al pueblo andaluz y su historia. Fue notario en Isla Cristina (Huelva) desde 1923 a 1931.

República y Guerra Civil Española
Con la proclamación de la República en 1931, se hizo cargo de la notaría de Coria del Río, donde construyó una casa que llamó Dar al-Farah (en árabe "Casa de la Alegría") inspirada en la arquitectura de al-Ándalus, encargándose personalmente de su decoración.

Blas Infante presidió la Junta Liberalista de Andalucía (JLA) y volvió a presentarse a distintas candidaturas por el Partido Republicano Federal. Sin embargo no consiguió representación parlamentaria. Los puntos esenciales de su campaña política fueron: el repudio al centralismo frente a un federalismo, la solución al caciquismo, la reforma del complicado sistema electoral, de la economía y de la justicia, la libertad de enseñanza, de matrimonio, etc.
En 1931 publicó el libro La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía, que crítica fuertemente la manera de actuar de la república y relata el boicot al que fue sometida la candidatura andalucista en las elecciones. En esta obra su postura se radicaliza en la definición del Estado libre de Andalucía. A pesar del boicot anterior se presentó de nuevo en las elecciones de noviembre de 1933 por Málaga, dentro de una coalición Izquierda Republicana Andaluza formada por el Partido Republicano Radical Socialista y por la Izquierda Radical Socialista, candidatura que fracasó y supuso una notable desilusión para Blas Infante.
En el año 1933 propuso que la melodía del canto religioso Santo Dios, un himno que los jornaleros cantaban al terminar su día de trabajo, fuera el Himno de Andalucía, cambiándole la letra por un texto suyo. Este himno, junto con la bandera y el escudo elegidos en la Asamblea de Ronda de 1918, son actualmente los símbolos oficiales de Andalucía, según el artículo 6.2 del Estatuto de autonomía de Andalucía de 1981. Andalucía tiene himno y escudo propios que serán aprobados, definitivamente, por Ley del Parlamento de Andalucía, teniendo en cuenta los acuerdos dictados sobre tales extremos por la Asamblea de Ronda de 1918 y por las Juntas Liberalistas de Andalucía en 1933.



Monumento a la memoria de Blas Infante, levantado en el lugar de su asesinato. 

En enero de 1933 se aprobó en la Asamblea de Córdoba, un Anteproyecto de Bases para el Estatuto de Autonomía de Andalucía, con la intención de someterlo a referéndum. En 1934 Blas Infante visitó a Lluís Companys, presidente de la Generalidad de Cataluña, que estaba preso en el Penal de El Puerto de Santa María junto a miembros de su gobierno.
Tras las elecciones de 1936, con la victoria del Frente Popular, el movimiento político andalucista recobró fuerzas. Durante la Asamblea de Sevilla el 5 de julio se aclamó a Blas Infante como presidente de honor de la futura Junta Regional de Andalucía. A los pocos días, se produjo el golpe militar que inició la Guerra Civil Española. Varios miembros de la Falange le detuvieron en su casa de Coria del Río y fue fusilado, sin juicio ni sentencia, junto a otros dos detenidos el 11 de agosto, en el kilómetro 4 de la carretera de Sevilla a Carmona. Cuatro años más tarde el Tribunal de Responsabilidades Políticas, creado después de la guerra, le condenó a muerte y a sus herederos a una multa económica, según documento de 4 de mayo de 1940 escrito en Sevilla:
[...] porque formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria en las elecciones de 1931 y en los años sucesivos hasta 1936 se significó como propagandista de un partido andalucista o regionalista andaluz.

En 2002, con el apoyo de la Junta de Andalucía, se estrenó una película sobre la vida de Blas Infante titulada Una pasión singular, escrita y dirigida por Antonio Gonzalo y protagonizada por el actor Daniel Freire.

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