viernes, 1 de agosto de 2014

El bandolerismo español (I)

EL BANDOLERISMO ESPAÑOL  (I)
Dice la Real Academia de la Lengua para definir el bandolerismo: “Existencia continuada de bandoleros en una comarca. Conjunto de desafueros y violencia propios de los bandoleros”. Por extensión podemos decir que el bandolero nunca actuaba sólo, formaba una banda de varias personas a sus órdenes, con las que programaban las incursiones por un territorio de terminado. Aunque el bandolerismo lo encontramos en España en todas las épocas, hay en la historia española dos etapas claramente definidas: El bandolerismo catalán y el andaluz.

Por haberse dado este fenómeno social durante mucho tiempo en Andalucía, lo estudiaremos en estas tierras, cuyas “hazañas” se desarrollaron entre los años 1790 y los primeros años del siglo XX, allá por la primera década de 1900.
        Como dato curioso daremos a conocer algunos de los nombres más importantes de los cabecillas del bandolerismo andaluz, aunque estamos seguros de que la relación se quedará corta: -José María el Tempranillo, Curro Jiménez, Juan Caballero “El Lero”, Juan José Mingolla “Pasos largos”, “Diego Corrientes” (sin mote), José Ulloa “Traga buches”, Francisco Ríos “El Pernales”, Luis Muñoz “El Bizco del Borge” y “Los siete niños de Écija” entre otros.
        El bandolerismo fue un fenómeno social que surgió como consecuencia de la inmensa pobreza que azotaba el país y, más aún, a Andalucía. La estrategia de los bandoleros, casi siempre era la misma; se apostaban en los pasos transitados por personas a caballo, andando o en diligencia, única forma de  desplazamiento en aquellos tiempos.
Provistos de trabucos (arma de fuego) detenían las diligencias, bajaban los viajeros y los hacían desprenderse de todo lo que tuviera valor. Cualquier resistencia se pagaba con daños corporales e incluso con la muerte.
        El rey Carlos III repobló las zonas más frecuentadas por los salteadores, creando núcleos de poblaciones y dotándolos de fuerza pública, como la Guardia Civil, Instituto armado creado por el Duque de Ahumada en el año 1844, cuando ya llevaban los bandoleros actuando impunemente más de cincuenta años.
        Pero por muchos núcleos de población que se crearon, más territorio había que cubrir, por lo que los bandoleros, siguieron su actividad delictiva, aunque más restringida. Hubo ocasiones en que la fuerza pública y los bandoleros llegaron a acuerdos puntuales, por ejemplo, durante la Guerra de la Independencia. Finalizado el problema, los bandoleros siguieron haciendo de las suyas impunemente, por la cantidad de territorio donde podían actuar, sobre todo en las serranías, hasta que, finalmente, llegó el ocaso del bandolerismo, en el que jugaron un papel importante la Guardia Civil y la extensión del ferrocarril por gran parte de Andalucía, con lo cual
los desplazamientos se hacían con más seguridad.


A.      RODRÍGUEZ HIDALGO.  (CONTINUARÁ)

R 01/08/12

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