domingo, 23 de abril de 2017

Un bornicho compañero de cautiverio de Cervantes en Argel.



Un bornicho, el sargento Diego de Rosas, compañero de fatigas de Cervantes.

Como todos saben, Cervantes fue cautivo en Argel de donde fue rescatado por el padre Juan Gil y el padre Antón de la Bella el día 19 de septiembre el año 1580 junto a 6 Frailes, 1 clérigo, 24 mujeres, 27 mancebos, 22 muchachos y 105 hombres. De la lista de este último grupo que consta en el acta de la redención, Cervantes ocupa el sexto lugar, tres por debajo de un bornicho:


El sargento Diego de Rosas, de edad 50 años, natural de la villa de Bornos, obispado de Sevilla.



 “Tal vez pesará desapercibida la fecha de 19 de Septiembre del año 1580 á los organizadores de festejos públicos y actos académicos y veladas literarias, y procesiones cívicas, para la celebración del centenario de la publicación de la inmortal obra de Cervantes El ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha. Y, sin embargo, esa fecha es tan importante y decisiva en la vida y azares de Cervantes, que sin ella un hubiera ni centenario ni Quijote ni literatura cervantina ni nada del inmortal manco que con las musas castellanas se relacionara.

La literatura española, lejos de ser el punto de convergencia de los aplausos y de la admiración universal en estos momentos, no sería sino algo así como nebulosa irreductible y remotísima en el mundo planetario.

Sus pequeños astros  titilarían tan lejos, tan lejos y con tan escasa y menguada y luz, que nadie los descubriría y pasarían por tanto, desapercibidos a las miradas del mundo sabio, del mundo inteligente, del mundo pensador, del mundo de la gaya ciencia y del galano decir.

Como todos saben, Cervantes fue cautivo en Argel, y allí fue seguramente en donde se inició en la escuela del infortunio, bajo cuyo magisterio hizo, andando el tiempo, tales progresos que pudo decir de si mismo que “era más versado en desdichas que en versos”.
Pues bien, el día 19 de septiembre el año 1580 tuvo lugar su redención. De esta fecha y de este acontecimiento arranca la luminosa estela que ha dejado  en  pos de sí el genio inmortal de Cervantes.”
Diario de Córdoba.  Sábado 6 mayo de 1905
Cervantes y la Orden Trinitaria.
Fray Sabino de la Trinidad.

Cervantes participó en “la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros”, la batalla naval de Lepanto. En ella fue herido en la mano quedando inmortalizado como “El manco de Lepanto” .
Ya recuperado de sus heridas en Mesina, en 1572 se incorporó a la compañía de don Manuel Ponce de León. En los años siguientes participó en diversas campañas militares (Ambarino, La Goleta…) pasando gran parte de su tiempo en los aburridos cuarteles de invierno de Mesina, Sicilia, Palermo y Nápoles (Recordar que otro bornicho, Per Afán Enríquez de Ribera, I duque de Alcalá, fue virrey de Nápoles entre 1559 y 1571). Cansado de tal modo de vida, unos tres años después Cervantes decide regresar a España. Así, en 1575 embarca en Nápoles, junto con su hermano Rodrigo, en una flotilla de cuatro galeras que parten rumbo a Barcelona, con tan mala suerte que una tempestad las dispersa y precisamente “El Sol”, en la que viajaban Cervantes y su hermano, es apresada, ya frente a las costas catalanas (no lejos de Cadaqués), por unos corsarios berberiscos al mando del renegado albanés Arnaut Mamí. Los cautivos son conducidos a Argel y Miguel de Cervantes cae en manos de Dalí Mamí, apodado “El Cojo”, quien, a la vista de las cartas de recomendación del prisionero, firmadas por el gran capitán mediterráneo Juan de Austria, fija su rescate en 500 escudos de oro, cantidad prácticamente inalcanzable para su familia.
Así se inicia el periodo más terrible de la vida de Cervantes: cinco largos años de cautiverio en las mazmorras o baños argelinos, que dejarían una huella indeleble en la mente del escritor:
En 1576 intenta fugarse por primera vez y huye con otros dos cristianos rumbo a Orán, pero el moro que los guiaba los abandona y no les queda más remedio que regresar a Argel. En 1577 se produce el segundo intento: Cervantes se encierra con otros catorce cautivos en una gruta del jardín del alcalde Hasán, donde estarán cinco meses esperando a que su hermano Rodrigo, rescatado poco antes, acuda a liberralos. Pero un renegado apodado “El Dorador” los traiciona y son sorprendidos en la gruta: Cervantes, valerosamente, se declara único responsable, lo que le supone ser cargado de grillos y conducido a las mazmorras. En 1578, tercer intento. Nulo. Cervantes envía a un moro con unas cartas dirigidas a don Martín de Córdoba, general de Orán, para que les envíe algún espía que los saque de Argel. Pero el moro es detenido (y luego empalado) y Hasán ordena que se den 1000 palos a Cervantes. Evidentemente, el castigo no se cumplió. Cuarto intento: Cervantes intenta armar una fragata en Argel para luego alcanzar España con unos sesenta pasajeros. Pero una denuncia de Juan Blanco de Paz (que había sido fraile dominico) estropea el proyecto y Cervantes, que una vez más se hace responsable de todo, se entrega a Hasán, quien le perdona la vida y lo encarcela en sus baños.
Después de tantos intentos fallidos el 19 de septiembre de 1580, cuando Cervantes está a punto de partir hacia Constantinopla con la flota de Hasán, los trinitarios fray Juan Gil y fray Antón de la Bella, con las monedas obtenidas de sus recorridos pedigüeños por la geografía española, pagan el rescate y Cervantes queda en libertad. El 27 de octubre llega a las costas españolas y desembarca en Denia (Valencia): su cautiverio ha durado cinco años y un mes.
Fray Sabino de la Trinidad publicaba en el Diario de Córdoba, edición del sábado 6 mayo de 1905 lo siguiente:

“¿Qué hubiera sido le literatura española sin Cervantes?"
"Y decimos que el Quijote es una literatura de por si y que constituye un mundo literario aparte, porque el genio de su autor se ha encumbrado a una nueva esfera do producciones literarias frente a él, ningún otro coloso del pensamiento se levanta que mida su altura, y que en la retina de su inteligencia haya recogido con igual fuerza la concentración los heterogéneos y divergentes rayos del realismo y espiritualismo descompuestos en el prisma de la piscología humana. Frente á Calderón, se levanta Shakespeare; frente á Lope, Moliére; frente a Quevedo, Boccacio y Boileau..."
"...Los protagonistas del Quijote son dos tipos soberanamente originales y exclusivos, tan robustamente sentidos, tan vigorosamente delineados, tan bien caracterizados y tan ajustadamente encarnados en sus respectivas individualidades, que las energías creadoras de muchos genios reunidos apenas bastarían para dar vida á uno solo de ellos y comunicarles aquella juventud inmortal y mocedad eterna que los anima.”


“Con Cervantes fueron rescatados por el padre Juan Gil y el padre Antón de la Bella, en la misma redención, 6 Frailes, 1 clérigo, 105 hombres, 24 mujeres, 27 mancebos y 22 muchachos. Cervantes está comprendido en el grupo y ocupa en la lista el sexto lugar como se ve en el acta de la redención, que dice así:

Hombres, 105.
El capitán Francisco de Valera, de edad 38 años, de San Martfn de Valdeiglesias.
El sargento Juan de Yepes, de edad 46 años, natural de la villa de Yepes.
El sargento Diego de Rojas, de edad 50 años, natural de la villa de Bornos, obispado de Sevilla.
Don Francisco de Meneses, de edad veintiocho años, natural de Villanueva de la Reina
Dan Diego de Banavides, de edad veintiocho años, natural de la ciudad de Baeza.
Miguel de Cervantes, de edad treinta años, natural de Alcalá de Honores.

Etcétera, etc, etc,..."



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