sábado, 17 de junio de 2017

Los Céfiros y las Náyades de Bornos

R 17 de junio de 2012


Los Céfiros y las Náyades de Bornos

La señorial villa de Bornos es una de las más bellas e importantes de Andalucía. Sí, así de tajante lo afirmo. Muchos de los lectores que lean esta frase introductoria se preguntarán cómo he podido ser tan osado para comenzar el artículo de esta guisa; pues bien, ahora mismo acciono la “affirmanti incumbit probatio” para, posteriormente, trasladar a cualquier sujeto dubitativo el “onus probandi” que demuestre, si puede, ante los tribunales de Apolo y Clío, que mi afirmación no es cierta. Todo queda reflejado, además de en los hermosísimos edificios monumentales y bucólicos paisajes naturales que posee, en los famosos eventos y personalidades históricas que tuvo este, por excelencia, romántico rincón gaditano. Ello no es óbice para que los bornichos debamos hacer un examen de conciencia y entonemos un sincero mea culpa: tenemos el pueblo más desconocido de la provincia de Cádiz. Metamos en nuestra cabeza, por tanto, la afirmación con la que abro el escrito; sólo así, creyéndonosla, podremos comenzar a hacer algo positivo por nuestro municipio.

Ya probado, en Bornos y su entorno se encuentran cientos de vestigios fenicios, íberos o romanos. Y no me refiero a la importante ciudad con la que históricamente siempre se le ha relacionado, Carissa Aurelia, no, me refiero a vestigios que se encuentran en el mismo casco urbano de Bornos y sus alrededores más próximos. Debió ser un cruce de caminos sin duda de vasta importancia, pues, también, en épocas posteriores a la romana, ciertos estudios citan a Bornos como el punto donde se situó la ciudad de Lacca. Son muchos los investigadores que anotan, incluso, el lugar de la famosa Batalla del Guadalete (que cambió la historia de España) frente al mismo Bornos, en el Wadi Lakka (río de la ciudad de Lacca o río del lago). ¿La famosísima Batalla del Guadalete en Bornos? Con esta simple noticia debería tener fama mundial nuestra villa per secula seculorum. Manuel Barra Rodríguez, nuestro más grande historiador bornicho, rebate con mucho acierto varios apuntes del mismísimo Sánchez Albornoz, que situaba la batalla en otro lugar (parece ser que por error). O igual de importante: la ciudad de Calsena (que fue junto a Medina Sidonia capital de la Cora de Sidonia hasta el siglo XI), situada también en nuestro municipio. Sí, Bornos habría sido según estos estudios la capital de media provincia de Cádiz en aquellos tiempos. Son datos inéditos de Manolo que algún día saldrán a la luz pública y deberán ser debatidos en la palestra de la Historia.

No sólo el lago o los carnavales debieran darle fama a nuestro pueblo, pues son muchos los personajes españoles de renombre que nacieron, vivieron y murieron entre sus blancas calles. A partir del siglo XV, la familia Ribera, que ostentaba el señorío de Bornos, conformó una corte ducal en nuestra villa y no sólo la dotó de monasterios, palacios e iglesias, sino también la pobló de señores hidalgos que enriquecieron nuestra historia al desempeñar éstos importantes cargos de ultramar. Bornos era, junto a Sevilla, el centro de poder de Andalucía. Me explico. Los Ribera eran Adelantados de nuestra región (o lo que era lo mismo, gobernadores principales de Andalucía delegados por el Rey), y ello explica que desde Bornos se tomasen, sobre todo en verano, decisiones muy importantes al encontrarse la corte ducal en nuestro Castillo-Palacio de los Ribera. Adelantados de Andalucía como don Francisco Enríquez; viajeros aventureros como el marqués don Fadrique; virreyes de Nápoles como don Per Afán; santos como San Juan de Ribera; o ilustrados en las letras como el duque don Fernando Enríquez. Bornichos que fueron obispos como don Feliciano de Figueroa; caciques en las Américas como Diego Cabello; conquistadores o alcaldes de Santiago de Chile como Fernando de Mendoza Mate de Luna; alcaldes de La Habana (Cuba) como Pedro de Aranda; gobernadores en Nueva Vizcaya o en Filipinas como la familia Cossío Campa; jefes de la Casa de Contratación con Indias como Andrés del Alcázar (I Conde de la Marquina); Bartolomé Salvatierra Barra (I Marqués de Salvatierra); virreyes de Méjico como José de Iturrigaray… y un largo etcétera de hombres y nombres que quedan por estudiar en profundidad, de los cuales se podría sacar de cada uno una gran historia o un libro. Todo esto acaecía en un pequeño lugar denominado Bornos, que a pesar de ser pequeño en cantidad fue y es grande en calidad. Bornos, cuna del Renacimiento en la Baja Andalucía: ¿Es para vacilar o no es para vacilar de pueblo? Cuando verdaderamente nos demos cuenta de la riqueza que tenemos comenzaremos a pensar con más intensidad sobre el pasado, el presente y el futuro de nuestra población.

Un sinfín de ilustres nombres que pasearon Bornos por todos los rincones del mundo. No nos podríamos olvidar de algunas personalidades de las letras como Frasquita Larrea, considerada la primera romántica española y que escribiera sus "Cuadernos de viajes a Bornos". O de la famosa literata Fernán Caballero, su hija, con su novela "Un Verano en Bornos". Incluso, tuvimos también algún otro famoso escribiente que fuera crítico con nuestra morada y moradores motivado por la política del momento, el señor de Trueba y Cossío. Fray Juan de Bornos, Rafael Soto Vergés, Jerónimo Armario, Mariscal de San Antonio y decenas de poetas y escritores más que mamaron de nuestro verdor y frescor. Hasta un rector de la universidad de Sevilla era de Bornos allá por el XVIII, Antonio Salvatierra.

Lugar elegido, junto a Sevilla, para erigir el Primer Vía Crucis de España que diera origen a la Semana Santa tal como la conocemos hoy con sus misterios y escenas pasionistas. Sí, nuestro pueblo origen de la Semana Santa actual junto a Sevilla, es sorprendente, pero verdad. Cosa que deberíamos recuperar, el humilladero de la Cruz de Esperilla. También fue Bornos punto clave de la entrada en España del Rosario (su rezo y advocación), a partir de 1493. Poseía uno de los monasterios jerónimos de más fuste en Andalucía y también el de monjes franciscanos era segundo en importancia de la provincia de San Diego.  Hasta hubo otro cenobio, el convento del Corpus Christi, que fue fundado por un santo criado de niño en el mismo Bornos (San Juan de Ribera): ¿os imagináis el revuelo que se formaría en el pueblo al ver a un santo inaugurar un centro en Bornos? Hablamos del siglo XVI, Renacimiento, pero no es de extrañar que siglos después todas estas cosas existieran en un lugar que fue centro vacacional por sus aguas termales en el siglo XIX. Punto de encuentro de románticos por excelencia. Verbigracia, realizo una pregunta que pueda servir de respuesta: ¿existe algún jardín renacentista en Andalucía como el que tenemos en el Palacio de Bornos?

Nadie quedó indiferente con la visita a este bucólico lugar denominado Bornos, llamado así, posiblemente, debido a la raíz léxica “born”, ya que en esta zona abundan las aguas minerales. Es esa raíz precisamente la que significa “manantial de agua”. Por lo tanto es una fórmula muy sencilla: Bornos es agua, y el agua es vida. Y esa es la vida que siempre han tenido sus afamados damascos, citados por el mismísimo Dr. Thebussem, escritor perteneciente a la Sociedad de Gastrónomos y Cocineros de Londres. De su propio puño y letra dejó escrito, allá por el año 1882, que los damascos de Bornos eran los mejores de España. Eso sí, no tiene que venir ningún catedrático en condumios para decirnos que los damascos de Bornos son los mejores del mundo, eso ya lo sabemos de sobra los bornichos que somos los más directos privilegiados. Es de suponer que también degustaría la berza, el abajao, la carne de membrillo...y tantos otros alimentos que fueron famosos en nuestro lugar y  que la literatura ha dejado impresos para la historia bornicha, española y universal. Pero si hasta el famoso vino de Pajarete, que fue reconocido mundialmente y desaparecido con la filoxera a finales del XIX, lo inventaron los jerónimos de Bornos…

Por cierto, enlazando temas y hablando de vinos, ¿sabéis, bornichos, quién veraneaba en Bornos por el siglo XIX además de Fernán Caballero y de cientos de románticos? El mismísimo Thomas Osborne Mann, fundador de la casa Osborne en el Puerto de Santa María y que diera nombre a una de las cien empresas más antiguas del mundo. Así nos lo cuenta el escritor Santiago Montoto, al narrarnos sobre la biografía de Fernán Caballero, pues era ésta cuñada de aquél, y nos cuenta que Thomas tenía su casa en Bornos para los veraneos. Yo digo como en su momento me dijo mi amigo Antonio S. Baizán al comentarle esta pequeña noticia, “¿pudiera ser que el actual Toro de Osborne, tan famoso en las banderas y carreteras españolas, estuviera relacionado con “Coriano”, toro de Bornos que mató con sus astas al primer torero profesional de la historia taurófila?”. De encontrar en el futuro cierta relación, tendríamos que cambiar la denominación para llamarlo “Toro de Osbornos”.

Desdeñando esta última nota de humor, sigamos con la certeza. Existe una curiosa noticia gastrónoma que siempre se ha contado en Bornos pero que nadie ha indagado por ignorar su procedencia. Desde hace décadas se dice que el famoso Consomé, al que dieran fama y nombre los franceses, fue una receta bornicha. ¿Qué hay de verdad? Esta curiosa anécdota la contó el escritor y gastrónomo gaditano Manuel Benítez Carrasco, en petit comité, almorzando en la finca de unos señores de Bornos. En dicha contertulia, y de viva voz, el señor Benítez dijo que la receta del “consumado” español procedía del convento de los jerónimos bornenses y que los franceses “robaron” dicha receta en la Guerra de Independencia para llevársela a Francia. Eso está ahí, pero sin poder comprobarse con datos. En Francia toman el Consomé como receta suya, pero es receta española y, seguramente, bornicha. ¿Qué de cosas ocurren en este pueblo, eh? Y hablando de “franchutes”, ¿sabe usted, señor lector, que una de las batallas más importantes de la Guerra de la Independencia (entre España y Francia) se produjo en Bornos? Fue la llamada “Acción de Bornos”, y en ella el general Francisco Ballesteros mostró su valentía junto a los cientos de soldados españoles. Fruto de esta contienda hoy podemos observar el “Pozo de los Moros” y “de los Cristianos”, antiguamente llamados “el Fuerte” porque eran montículos de la defensa francesa que servían de vigía ante la venida de las tropas españolas.

Siempre fue un pueblo de sangre andaluza y artista. Antonio Chacón (el más grande sujeto de la flamencología), aunque criado en Jerez, era bornicho y de padre zapatero. Antonio Mairena, también uno de los más grandes del flamenco, por vía paterna, era nieto de Carlota Vargas, bornicha. Pero si hasta Camarón de la Isla, que no era de aquí (aunque actuó varias veces), intituló uno de sus temas como “Un Verano en Bornos”. O que una de las primeras actuaciones de Lola Flores fue, siendo niña, en una posada de Bornos. O que el mismísimo Manolo Caracol, que en una de sus estancias en nuestro pueblo (Berza Flamenca) cantara eso tan universal de “Carcelero, carcelero” agarrado a una de las rejas del jardín del castillo. Fue hasta un bonito lugar para pelearse, pues Pepe Pinto y el mismo Caracol se enzarzaron en Bornos actuando en una plaza de toros portátil, por el año 1943. Así se puede leer en la biografía que de Lola Flores hizo Juan Ignacio García Garzón, y es a partir de este momento cuando Caracol deja a Pinto y comienza su carrera artística junto a Lola. Bornos siempre actor o testigo de historias. Y qué se puede decir de la  Niña Pastori, que ganó su primer sueldo en Bornos cantando fandangos y alegrías en la Peña Flamenca. Así hasta mil historias que contar…

Eso en flamenco, pero si queréis también podemos hablar de tauromaquia. La primera corrida documentada en Sevilla data del año 1403, y los toros eran de Bornos. El primer encierro taurino de la provincia de Cádiz se llevó a cabo en Bornos, en el año 1574, y fue muy celebrado por todos los principales caballeros de Cádiz y los Puertos. El primer torero profesional que murió por asta de toro se llamaba José Cándido y lo mató un toro de Bornos de la ganadería del bornense Martínez Salido, en el año 1771. O uno de los mejores toreros de la historia, Juan Belmonte, que era nieto de la bornicha Ana Peña Zurita. Fernando el Gallo, el padre del universal Joselito el Gallo, toreó por primera vez en Bornos. Luis Parra, aunque apodado el Jerezano, fue torero afamado y de nuestro pueblo. ¿Sabéis quién inauguró la famosa plaza de toros de Ronda? Sí, la inauguró un bornicho llamado Bartolomé Félix Salvatierra y Barra, un 19 de mayo de 1785, siendo Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería, en representación del Hermano Mayor, el infante don Gabriel Antonio, hijo de Carlos III. Y diez mil anécdotas más en el tintero que se podrían traducir, pero que no es el cometido de este escrito.

Hasta en la política tenemos y tuvimos personalidades importantes relacionadas con Bornos. Podemos citar a los actuales Fernando García (alcalde de Bornos y que tuviera altos cargos en las Cortes de España) o a Jiménez Barrios (con altos cargos en el Gobierno de Andalucía).  El mismo general Rafael de Riego (liberal creador del himno republicano) pasaba estancias en Bornos para recuperarse de su salud. Es más, un presidente de la II República española, Diego Martinez Barrios, era de madre bornicha (Ana Barrios Gutiérrez). Otro dato totalmente desconocido es que los ascendientes de  Miguel Primo de Rivera (máximo gobernador de la España pre republicana) y de José Antonio Primo de Rivera (fundador de la Falange Española) eran de Bornos.  Estos dos últimos personajes de la historia española descienden de bornichos que nacieron en el Bornos de principios del XVII, de las nobles familias Carraso y Topete. Tuvimos hasta un paisano testigo del asalto que acometió Tejero al Congreso en 1981, el policía Antonio Gómez García, que por entonces era escolta del socialista Txiki Benegas. Este policía bornicho murió en el año 1982 asesinado por ETA.

Y a todo esto, muchos se preguntarán: ¿quiénes son los Céfiros y las Náyades de Bornos que intitulan este artículo? Durante siglos, han debido ser los guardianes de la idiosincrasia de nuestro pueblo y de su pasada grandeza. Han debido ser el alimento de las mentes lúcidas que han morado entre nuestras encaladas casas de teja árabe. Sólo he encontrado una referencia a ellos en el puño de Fernán Caballero, la cual escribió allá por 1854 lo siguiente: “Este pueblo de Bornos es muy lindo y tiene un indisputable aire señorito. Se deja ver que la esplendidez con la que Cádiz en otros tiempos esparcía y aún tiraba el dinero lo hizo llegar hasta este apartado lugar, al que vendrían aquellos millonarios que sabrían serlo, a buscar el bienestar y la salud que procuran sus aires puros, sus hermosas aguas y los baños de su río, suaves y tónicos a un tiempo por afluir a él, en estas cercanías, algunas fuentes minerales. Vense aquí muy buenas casas, conventos e iglesias”. Esto me ha sentado muy bien, estos favores con los que me han obsequiado las Náyades y los Céfiros de Bornos”.

Puede ser que esta cita de Fernán, tan romántica y clásica, sea una metáfora de la abundancia y calidad del clima y agua bornenses. Puede. O no. Puede dársele también otra interpretación más profunda que  dejo al libre albedrío de cada lector, aunque sí me gustaría dejar caer una pregunta: ¿existirán todavía estas Náyades y estos Céfiros? Aun dejando caer la pregunta, personalmente no dudo de que aún existan en este nuestro etéreo lar. Es más, creo que en la búsqueda de estos entes animosos, como en el pasado, está la base del futuro Bornos.

Pueblo blanco, monumental, fino, sencillo, distinto, de gente hospitalaria, muy gaditano, alegre y con ganas de salir del anonimato. Que la Amada Virgen del Rosario, Alcaldesa Perpetua de la Villa, vele por todos los bornenses: creyentes o no, pancipelaos todos. Ayudemos y apoyemos iniciativas como esta de la Semana Cultural, sólo así saldremos del ostracismo y la desidia. “Nemo patriam quia magna est amat, sed quia sua” (Séneca, andaluz de Córdoba).
Antonio María Gutiérrez Pinto




















1 comentario:

Juan dijo...

Desde que entre por primera vez en bornichos por el mundo, he seguido todo lo que has subido.
Y hoy Antonio, quisiera felicitarte por tu aportación al conocimiento, de este, nuestro pueblo.
Tambien animarte a que escribas un libro, con todas esas historias que aqui nos cuentas.
Gracias por toda esa imformaciín que nos cuentas, a todos los que nos gusta saber cosas de nuestro pueblo.