lunes, 27 de marzo de 2017

Notas de mi diario

R/ 27 de mar. de 2011

      Estimados bornichos: la verdad es que yo nunca tuve la ocurrencia ni el tiempo ni la disciplina para escribir un diario. Escribir con pluma y papel naturalmente. No obstante, sí se escribieron de forma indeleble en mi mente muchos casos y anécdotas que hoy me sirven de recuerdo y, citando una frase del torero Luís Miguel Dominguín: "lo importante no es que te acuestes con Ava Gardner, lo importante es contárselo a tus amigos", así yo pienso que lo bueno de estos recuerdos es compartirlos, aunque sólo se trate de simples anécdotas.

   Y así, tratando de aproximarme a unas fechas quisiera citar los siguientes casos:



Años del racionamiento.
   Los tenderos de Bornos tiemblan ante el rumor de que la Fiscalía, agentes de paisano adscritos a la CAT, (Comisaria de Abastecimientos y Transportes) andan inspeccionando los comercios. Son muchos a los que decomisan géneros e imponen importantes multas por tener mercancías no autorizadas o más de lo reglametariamente permitido.




Año 50.
  Muchas personas tienen perturbadas sus facultades mentales, algunas lo controlan, otras lo manifiestan. María Gutiérrez, anciana residente en calle Puerto, 5 ó 7, recogía papeles del suelo pensando que eran billetes.
   Igualmente, Salmerón, vecino de la calle Arenas, ocupa un tramo de dicha calle, comprendido entre el número siete de ésta y Puerto. En dicho tramo establece una parcela donde, con capacha al hombro, se dedica a sembrar, no permitiendo el paso de persona alguna por donde él considera su propiedad. El paso había que hacerlo por la ceterilla.

     En la misma época anterior:
Niñas bonitas los mocitos lo que dan
son tentones, besitos y manotones
y algunos ya se ponen
que hasta vergüenza dá.
   Esta era una estrofa de una canción del carnaval de la época. Esto nos invitaba a pensar qué podía estar ocurriendo dentro de un zaguán o casapuerta donde una pareja de enamorados pelaba la pava. No necesitábamos ver nada de lo que decía la copla, con la imaginación nos bastaba, así que, tratando por todos los medios de interrumpir el posible manoteo y besuqueo, a modo de saludo llamábamos al padre, hermano o familiar de la cortejada, haciendo creer a ésta que dicho familiar llegaba y por tanto, había que aplicar el ¡Manos fuera!, llevándonos a una carcajada de risa cuando observábamos que Julieta asomaba la cabeza, que Romeo, posiblemente nervioso trataba de colocar todos los botones en su sitio, y que allí se había impuesto la disciplina de "no tocar".

   Como en el cuento del pastor, " que viene el lobo" y el lobo no venía, así ellos hacían caso omiso a nuestra especie de aviso, hasta que llegó el lobo. Pero Romeo y Julieta estaban tranquilos; pues sabían que si aparecía algún lobo, la costumbre obligaba a éste a aullar (garraspear) anunciando su presencia.
   Los autores de los hechos relatados éramos entre otros: el Minini, el Nino, el Luiso (José Durán López) y el que suscribe, naturalmente.

Año 48.

   18 de Abril, domingo. Anita Durán, Puerto, 25 ó 27 , se casa con El Arqueño (Listones), al parecer ambos viudos, por lo que dicho casorio no se libró de su correspondiente cencerrada a la que acompañaba la cantinela -¿Quién se casa? -Anita Durán. -¿Con quién? -Con listones. ¡Po que le agarre los ... !



Año 60.

   Luís y su hermano Quiqui de María Juana instalan un taller de bicicletas, también se atreven con alguna moto. La mía, una Peugeot 125 matrícula CA- 17099 tenía fallos eléctricos y le encomendé su reparación. Me sacaron la parábola del faro y al ir sin ella, en Algar me denunció la Guardia Civil por no llevarla.

   Y así, queridos paisanos, una vez más me he tomado el placer de contaros estas anécdotas, expresándoos también mi gratitud por la atención que me prestáis

Juan Cabrera

No hay comentarios: