martes, 4 de abril de 2017

Noticias antiguas. La alimentación del pobre, 4-4-1906

"En Bornos y otras poblaciones andaluzas el obrero carece de alimentos nutritivos habiendo ocurrido que muchos, al comer carne, tuvieron que ingresar en el hospital de Jerez. "


En estas fechas en que muchos andan obsesionados con recuperar la linea, resulta sorprendende lo diferente que eran las preocupaciones de nuestros abuelos.
En 1906 se publicaba este articulo en El Globo.






EL GLOBO
Diario independiente. MADRID.
Miércoles, 4 de abril de 1906.



LA ALIMENTACIÓN DEL POBRE.

El obrero mecánico Pedro Martín Urquijo publicó hace días en El Liberal una carta, dirigida al presidente de le Sociedad Española de Higiene en cuya carta planteaba la cuestión del cocido obrero, preguntando qué manjar podía sustituir a éste que ofreciera el mayor grado de cualidades nutritivas, teniendo siempre en cuenta el coste aproximado da aquella comida, Decía, además, que los obreros de Madrid se mantienen de garbanzos, porque la carne figura en escasísima cantidad.

El presidente de la Sociedad Española de Higiene contestó diciendo que, muy felices los pobres de tres pesetas y los pobres de tres mil si pueden poder á su masa el puchero de patatas y garbanzos con los cinco centímetros cúbicos de carne y la partícula de tocino para la cena de la noche á la merienda de la tarde. Terminaba asegurando que el pobre puede redimirse por la educación, aprendiendo é instruyéndose.

Replicó con razonamientos muy oportunos el obrero Sr. Urquijo, apareciendo luego un tercero en discordia, el director de la revista El Régimen Naturalista, afirmado que "la alimentación carnívora es nociva, perjudicial y origen da le mayor porte de los males que afligen a la humanidad", por cuyo motivo conviene al obrero nutrirse de vegetales.

La discusión continúa interviniendo el señor Sánchez Rubio, de la Real Academia de Medicina, quien asegura que el soldado romano se mantenía de habas secas.

Expuestas estas opiniones, nosotros añadimos que el obrero andaluz no se alimenta de garbanzos como sucede generalmente en Castilla. En Andalucía el puchero se condimenta de distinta manera que en Madrid. Comen poca carne pero en el cocido no abunda el garbanzo.
Allí el caldo podrá ser poco nutritivo; en cambio la berza, compuesta de vegetales, contiene otras substancias que el cocido obrero de Madrid.
Y de esto se alimentan los trabajadores andaluces es decir, no todos porque el obrero agrícola, el gañán y el pastor, no comen carne, ni tocino, ni embutidos. Para ellos la carne es articulo de lujo; si la catan; es de tarde en tarde, y es necesario que muera una res vacuna ó lanar para que el dueño ó patrón haga el sacrificio de regalarla á sus obreros. Esto no reza con los vendimiadores á los que se les sirve siempre carne de cordero. Son los privilegiados del campo. Los gañanes disfrutan un mezquino jornal; cuando más dos reales diarios, pan moreno, sal y un poco de aceite. Por casa, tienen una choza, y por alimento el ajo caliente en invierno y el gazpacho en verano. Por lecho, un montón de paja ó de hojas de maíz. La vida la pasan continuamente en el campo, en despoblado; sólo visitan el pueblo el 29 de septiembre, festividad de San Miguel. en cuyo día renuevan los contratos del trabajo. Para ellos no hay redención; porque es difícil, si no imposible, que alcancen ninguna clase de instrucción. Como hemos hemos dicho, habitan a larga distancia de las poblaciones y no tienen medios de aprender nada que pueda ilustrarles.

Como el jornal es escasísimo, los hijos de los obreros del campo, apenas, cuentan siete años de edad, se dedican a guardar el ganado para ayudar de ese modo a sus padres. Y viven y se sostienen sin el garbanzo sin la carne y casi sin probar vegetales.

Lo propio sucede el obrero agrícola, y muy especialmente á los que se dedican á las faenas de la recolección de granos y trillado. Algo han mejorado, aunque muy poco, las comidas que los patronos sirven á esos trabajadores imperando, siempre el ajo caliente y el gazpacho. Para ello tuvieron que sostener huelgas sobre huelgas.

Es triste, tristísima la situación del obrero agrícola. No hemos de repetir lo que ya han dicho sobre los mismos, distinguidos escritores.




"En los términos municipales de Jerez de la Frontera, Arcos, Puerto de Santa María, Espera, Bornos y otras poblaciones andaluzas el obrero carece de alimentos nutritivos habiendo ocurrido que muchos, al comer carne, tuvieron que ingresar en el hospital de Jerez. De esto que decimos se han repetido los casos y así lo confirman los facultativos encargados de la clínica médica del referido establecimiento benéfico.


Resalte, pues, que la alimentación del jornalero del campo en Andalucía es deficiente y muy satisfechos estarían si consiguieran alimentarse con el puchero de patatas y garbanzos y los cinco centímetros cúbicos de carne, que constituyen el COCIDO DEL POBRE en Madrid. Y no se diga que el trabajo de éstos es más rudo y penoso que el del trabajador agrícola, la jornada de aquéllos es menor, y las faenas menos cansadas y fatigosas."

Manuel Escobar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A un político de nuestro tiempo, aunque fallecido recientemente, se le atribuye la frase "el obrero a de comer garbanzos y calzar alpargatas".