lunes, 10 de julio de 2017

Noticias antiguas. La negra realidad. 10 de julio. 1905 y 1926

10 de julio de 1905.  La negra realidad







10 de julio de 1926.  La realidades españolas.

LA VANGUARDIA


Realidades españolas
El caso de Bornos

Sí. Enteremos a los españoles de cómo se vive en España, de cuál es la realidad de nuestra patria. No lo sabemos; y merced a esa ignorancia nuestra perduran muchas cosas. Si lo supiéramos viviríamos en constante lucha contra ciertas realidades hasta verlas desaparecer. Sentiríamos un enojo sano y viril, nacido del verdadero patriotismo e inspirado en el sentimiento de Solidaridad y fraternidad humana.

Yo no soy pesimista; creo que el amor patrio y el sentimiento de fraternidad son dos resortes de la emoción y de la acción imperecederos. Y que en el conjunto de nuestro pueblo consérvase todavía extraordinario vigor. Si algunas veces aparecen extraviados en algunos sectores es por influjo de una mala organización social absolutamente inmoral, o por error o porque damos al patriotismo y a la fraternidad, objetivos que no deben serlo o realmente no lo son; pero, en todos, absolutamente en todos, existe.

Buscando esas realidades camina por España el escritor Luis Bello. Más que camina vagabundea; anota sus observaciones y después escribe artículos tan lindos, tan interesantes y tan leídos, que constituyen uno de los más felices y sonados éxitos periodísticos de estos tiempos. Debemos aplaudir a Bello para estimular a otros escritores a que hagan lo propio. A veces buscan afanosos el tema que despertará la atención pública; y, sin embargo, lo tienen a su alcance, ante sus ojos, brindándose continuamente; ese tema es: la realidad misma. Abrir los ojos, ver y describir: ahí está todo el secreto del interés. Lo demás lo pone el lector, la emoción humana, el afán por el propio país, la compasión por nuestros infelices conciudadanos.

Toda sana y verdadera exaltación del amor patrio se expresa por el afán en conocer las realidades. Cuando Holanda conquistó su independencia en el siglo XVII, emancipada por fin del absolutismo de los Austrias que, por imponerlo, derramaron con insensata prodigalidad la generosa sangre española, consumiendo nuestro vigor en una inicua empresa de opresión y despojo, el patriotismo holandés, exaltado hasta lo indecible por todas las admirables virtudes que en aquella insurrección desplegaron dos generaciones, se consagró con febril diligencia a hacer el retrato del suelo y del pueblo de su patria; y de ese afán surgió su gran escuela realista de pintura.

Cuando Rusia en la mitad del siglo XIX, se arranca, tras ardorosos esfuerzos a su sepultura medieval y los siervos comienzan a quebrantar sus cadenas, las clase media inteligente, los hombres de estudio y de letras, las mujeres universitarias sobre todo, arrebatadas por una ráfaga irresistible de amor patrio, emprenden aquella gran cruzada que, bajo la consigna de «ir al pueblo», las lleva a penetrar en las miserias sociales de sus compatriotas y en las iniquidades del imperio, y puebla de espíritus nobles las soledades siberianas, donde el sacrificio de corazones generosos era un perpetuo cántico de esperanza en el día cierto y seguro de la liberación.

Pero bajemos el tono. Hablaba de los viajes de Bello. En el último ha llegado a Bornos. Con cuatro datos, sin más que agruparlos, queda pintado un cuadrito digno de la escuela holandesa, por su realismo y por su fuerza evocadora. Ese cuadro no ha necesitado artista, surge él por la propia virtud de los datos. Va implícito en una simple nota informativa que el alcalde de Bornos, le comunica para instruirle sobre «los problemas municipales allí planteados».

«Bornos—dice—pueblo de cerca de siete mil habitantes, de los más antiguos de la provincia de Cádiz y «con el que la Naturaleza fue más generosa que los hombres... » Detengámonos. La Naturaleza ha sido más generosa que los hombres con Bornos. Sí. Esto puede decirse de muchos otros pueblos de Andalucía, de Extremadura, de tantas y tantas regiones de nuestra patria.

¿Sabéis lo que es y lo que puede ser Andalucía? Andalucía tiene inmensas tierras grasas, mollas, fecundas, ubérrimas; un sol espléndido que se desploma con raudales de luz y de calor sobre aquellas tierras; y ríos caudalosos, mansos, que cruzan solemnes aquellos amplios valles; y montañas con nieves perpetuas que almacenan durante el invierno inmensas cantidades de líquido congelado en sus gigantes glaciares, y durante el verano van fluyendo y llevan humedad y frescura por las espléndidas vegas hasta parajes remotos...

Sí; la Naturaleza ha sido muy generosa con Andalucía; mas, ¿por qué decir la Naturaleza? Es grato a nuestro corazón decir que Dios ha sido generoso con Andalucía; el pensamiento de que hay más allá de lo visible un Ser infinitamente poderoso que mira con benevolencia a una región de nuestra patria nos consuela, nos conforta y nos halaga...

Dios ha sido generoso con Andalucía y dentro de esta región con Bornos. Nos lo dice su alcalde y nos lo certifica Bello. Sin embargo, la mayoría de esos siete mil habitantes, «atraviesa un lamentable estado de pobreza». También nos lo dice el alcalde y lo suscribe- Bello. ¡La miseria del bracero rural andaluz! Son millares de seres humanos que viven miserablemente en la ignorancia, ajenos a todo influjo de la civilización; viven peor que siervos de la gleba de la Edad Media, porque éstos tenían asegurada la subsistencia y nuestros hermanos del Bornos moderno, no; viven peor que los negros esclavos, porque estos tenían amos que, por egoísmo, cuidaban de alimentarlos; los negros valían para su amo una cantidad y los españoles del Bornos contemporáneo, no.

Pero, ¿por qué esos infelices viven miserablemente en un país con quien Dios ha sido generoso? ¿Qué se interpone entre estas generosidades divinas y la afanosa diligencia de millares de seres que querrían trabajar y con su trabajo granjearían bienestar y cultura para ellos y prosperidad y fortaleza para su patria? Esa relativa incógnita es el gran problema que a todos nos interesa despejar para que se forme aquel estado de conciencia colectiva que permita a los gobiernos apoyarse en ella e implantar una solución.

BALDOMERO ARGENTE.

.


El artículo al que se refiere Baldomero es el publicado en el diario madrileño El Sol de 28 de junio de 1926 por un extraordinario periodista, Luis Bello, del que nos hablaba Ernesto Pangusión Cigales, el 03 Mar 2009, en BPM y que podéis ver completo picando en este enlace.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cómo ha cambiado la Vanguardia en su españolidad desde aquellas fechas hasta el día de hoy.