miércoles, 13 de abril de 2016

Verás tú que a va ser verdad que la Bo de Obama es bornicha..

R 03/04/ 2009


J.J. Orgambides nos puso en la pista


El perro de agua español

Muy comunes en las tierras que constituían la Tharsis de los relatos bíblicos, referencias sobre ellos nos dejó el profeta Isaías 730 años a.C. y Ezquiel pondera el comercio de sus lanas con la ciudad de Tiro, que afirma que eran de color óptimo. Su riqueza también la citan Homero y Herodoto. Su legendario prestigio como nación ganadera se perpetuó en el tiempo. El ayer, turco andaluz, hoy perro de agua español, tiene un innegable origen andaluz, desde donde se expandió hacia el resto de la Península.

Está documentada la existencia de un tronco de perros de agua en la Península Ibérica desde el siglo X, cuya descripción en rasgos generales coincide con la del actual perro de agua español. No es, por tanto, irreflexiva la tesis que lo patrocina como base genética que sirvió para la creación de razas europeas de caza o lujo (barbet, caniche) así como su notoria influencia sobre los Spaniels.

En algún momento de la historia, este perro cazador en marismas se convirtió en carea (pastor, cazador). Unos autores apuntan durante la dominación musulmana de la Península, otros a finales del siglo XVIII y comienzo del XIX, en que se registra una gran actividad comercial de merinos con Australia, mediante el trasporte en barcos de nacionalidad turca. Todo movimiento de ganado precisa el uso de perros que conduzcan las reses, en este caso, que haga penetrar a las ovejas en la bodega de los barcos y que sean tan ágiles que puedan luego saltando sobre ellas, abandonar el barco.

Difusión por la Península
Sea como sea, con el tiempo se convirtió en carea de Andalucía, pues está probada la existencia de ejemplares en campo en la práctica totalidad de las provincias andaluzas, desde la más oriental, Almería hasta la más occidental, Huelva. En su difusión estos perros alcanzaron la cornisa cantábrica, pues está constatada una importante población de los misma en Asturias, País Vasco y Cantabria.

Van a ser ya casi 20 años desde que se puso la primera piedra oficial para mostrar al mundo canino organizado que en España había una raza autóctona viejísima de perros pastores que no aparecía reconocida en ningún libro, estamento canino, organización Agropecuaria o lo que sea. Fue en San Pedro de Alcántara (Málaga), a partir de la primera Exposición Canina Oficial organizada, cuando gracias a Santiago Montesinos Rubio, alma de aquel certamen, se presentó por primera vez fuera de concurso ''un perrillo turco'' de color canela oscuro de la señora Mesdag, criadora de caballos pura raza andaluces.

Fue allí donde se puso la primera piedra para dar a conocer el perro de aguas. Antonio García estaba también en ese concurso y se puso en contacto con Santiago al que dijo que en su tierra (Ubrique) había muchos ejemplares. Fue así como entre los dos hicieron un estudio, cesando, midiendo los perros, y de ahí salió el primer estándar hecho por don Antonio García. El primer Club oficial de la raza lo fundó don Santiago Montesinos que demostró un gran interés por la raza viajando y fotografiando muchos perros y con su gran influencia en el mundo canino. David Salamanca presionaba en la Canina Central y fue de esta forma como se iban escalando posiciones para poner al perro de aguas donde está ahora.

Área de difusión
Zona meridional española y litorales portugués y cantábrico, en menor proporción en el resto de España.

Aspecto general
Perro rústico, eumétrico de peso medio, proporciones sublogilíneas, armónico de formas, de bella estampa, de complexión atlética y bien musculado debido a la constante gimnasia funcional que ejercita; perfil subconvexo con tendencia a rectilíneo; vista, olfato y oído muy fino.



Wikipedia

Noticias históricas. Existen diversas teorías sobre el origen del perro de agua español. La más aceptada considera que es una raza muy antigua que se remonta a la Invasión islámica de la Península Ibérica, iniciada en el 711. Sea o no ese su origen, lo cierto es que parece ser una raza antiquísima en la Península.

La distribución geográfica del "perro de agua español" se centraba tradicionalmente en varias zonas de Andalucía y la Cornisa Cantábrica. En Andalucía su población se concentraba mayoritariamente en las proximidades del rio Guadalquivir y sus marismas (Córdoba, Sevilla, Sanlucar de Barrameda y Coto de Doñana) y en menor cantidad en la costa y la sierra de la provincias de Cádiz y Málaga. En el Cantábrico su presencia se limitaba a los puertos cántabros y asturianos. Antes de su reconocimiento oficial como raza, estos perros han recibido diversos nombres tradicionales según la zona. En Andalucía recibían el nombre de "perro de agua" o "turco" y en el Cantábrico "perro de agua", "perro de lanas" o "merlucero". Las funciones tradicionales del perro de agua español han sido la de perro pastor, cazador y ayudante de pescadores.


Dos ejemplares de PAE de capa bicolor
Reconocimiento y normalización de la raza [editar]A pesar de ser una raza de origen antiguo e incierto, la cinología oficial española no mostró interés por ella hasta principios de la década de 1980. En 1982, tras su presentación en la Exposición Canina Mundial de Valencia, la Real Sociedad Canina de España la reconoció como raza provisionalmente aceptada, se elaboró su primer estándar y se abrió el registro inicial de la raza. En él se incluyeron 49 ejemplares, en su mayoría provenientes de Cádiz, Sevilla y Málaga, aunque también se registraron ejemplares de la Cornisa Cantábrica y Extremadura. En 1985 la RSCE reconoció la raza de forma definitiva.

En el ámbito internacional, la Federación Cinológica Internacional admitió la raza de forma provisional en 1986, pudiendo presentarse desde entonces a concursos pero sin opciones a obtener el CACIB (Certificado de Aptitud de Campeón Internacional de Belleza). En 1999, durante la asamblea celebrada en México con motivo del Campeonato Mundial, la raza fue definitivamente aceptada por la FCI, pudiendo competir desde entonces por el CACIB y obtener así el titulo de Campeón Internacional.


Funcionalidad El perro de agua español pertenece según la clasificación de la FCI al grupo VIII, sección 3ª, es decir, está considerado como un perro de cobro y más concretamente un perro de agua. No obstante tradicionalmente ha sido utilizado como perros pastores, en la conducción de ganado ovino y caprino, así como en el porcino y bovino.

Debido a su gran capacidad para el aprendizaje actualmente es utilizado por los cuerpos de bomberos españoles en sus equipos de salvamento y rescate, habiendo intervenido ejemplares de esta raza en los desastres producidos por el huracán Mitch. También es posible verlos en compañía de la Guardia Civil en búsqueda de drogas y explosivos en aeropuertos, puertos y aduanas.

Dentro del deporte canino, los PAE están logrando un hueco en el mundo del agility, con algunos campeones de España y el subcampeonato mundial en Finlandia de Elite de Ubrique.

Gracias a su aspecto de peluche, ha conseguido un puesto dentro de las razas de compañía, muy valorados en el norte de Europa y Estados Unidos.

2 comentarios:

Bornichos por el Mundo dijo...

¡BO! “COINCIDENCIA”

Hoy día 13 de abril, en la página 47 de Diario de Cádiz, he leído una curiosidad como otras tantas que se pueden leer en la prensa diaria, “los Obama presentaran este martes a su perro BO.
Es obvio que como buen bornicho y dado que nuestra expresión inmediata es ¡BO! es lo que yo al leer el artículo he exclamado de inmediato, son coincidencia de la vida, sigo leyendo y más adelante dice: perro de aguas portugués (y de origen gaditano) de la Casa Blanca debutará oficialmente en sociedad hasta el martes. Su nombre por ahora, es BO, y su edad, seis meses.

El artículo sigue diciendo que las hijas del presidente decidieron llamar a la flamante mascota BO porque sus primos tienen un gato con el mismo nombre.

Para aquellos bornichos que no acostumbren a leer la prensa y sí entrar en nuestro blog he creído conveniente escribir este pequeño texto, como podéis observar no tiene valor relativo ni absoluto, sólo es la coincidencia ¿a que sí? ¡No faltara más!

Saludos.

José López Peña

Anónimo dijo...

Me encanta el perro, y el nombre por supuesto