sábado, 16 de agosto de 2014

Tradiciones que se pierden, La Cencerrá.

       No siempre son el progreso, la modernidad y sus consecuencias las que van aniquilando las costumbres. El económico es otro motivo por el que pueden llegar a perderse las tradiciones. Últimamente las relaciones de pareja en la que alguno de los componentes es viudo no se formalizan porque ello acarrearía dejar de cobrar las pensiones, que afortunadamente hoy en día están generalizadas. Hacía años que no había una “Cencerrá” en Bornos, pero últimamente se están volviendo a celebrar.

            Cuando un viudo o una viuda se disponían a cambiar de esta situación a casados, lo hacían con la mayor reserva posible por temor al follón que se formaba, pero había muchas personas por medio (familiares, vecinos, amigos) que estaban enterados, por lo que era imposible que entre tantos no hubiera quien lo comentara como una cosa natural, puesto no se debía de dar tanta importancia a estos casamientos.

            Enterados los vecinos se buscaban instrumentos para hacer mucho ruido, latones golpeados con palos, sonajeros, panderetas, y en particular con cencerros. A veces hasta bidones de doscientos litros aporreados con chivatas. Todos se concentraban en los alrededores de la casa donde vivía el viudo o la viuda, y allí se ponían a interpretar piezas de música "selecta". Lo importante es que se oyera lo mas lejos posible. La “banda” acompañaba a la pareja hasta la iglesia, esperaban sin parar de tocar por las dos puertas, la de delante y la de detrás para que no "escapasen". Cuando ya salían de la Iglesia convertidos en marido y mujer, a veces los subían a un carro y los de la "orquesta" seguían detrás de ellos dando ruido hasta el domicilio y no se terminaba de la dar la "tabarra" hasta que la pareja saliera a saludarlos al balcón. Cuentan que a veces la serenata se repitió hasta cuatro días sin conseguirlo, a pesar de que hasta le cortaron los cables de la luz. También había quien para demostrar, o tal vez era de verdad, que no se habían molestado les invitaban a una tapita y una copita de vino.

            Esta costumbre de dar cencerradas, al contrario de lo que algunos pudieran pensar está muy extendido en todo el mundo rural. 
            -Podemos encontrar en el Diccionario de Ayala (1693):
"En el reyno de Valencia, quando un viejo se casa con una niña o un moço con una vieja, o dos sumamente viejos, o alguna, aunque no sea muy anciana, ha tenido muchos maridos y se casa tercera o quarta vez, la gente popular acostumbra darles chasco la noche de boda haziendo ruido con sartenes y hierro viejo o cencerros, de donde tomó el nombre y a esto llaman cencerrada.

            -E.P. Thompson, en su libro “Costumbres en común”, habla de este rito y da cuenta de que se puede presenciar en muchos lugares de Gran Bretaña, como expresión genérica y no es otra cosa que el hecho de hacer ruido con lo que se tiene a mano, un ruido “estridente y ensordecedor, risas inmisericordes y gestos obscenos”. Y no solo como bromas a los viudos recién casados sino que también se emplea contra los que pegaban a sus mujeres, contra funcionarios impopulares, contra delatores, contra ladrones de cadáveres, etc. Era una manifestación de disgusto social algo parecida a los actuales escraches, aunque a diferencia de éstos, no buscaba la vergüenza del poderoso o del cacique del pueblo sino que la tramaban contra los más débiles de la tribu, los diferentes, los indefensos, los que habían incumplido sus leyes abusivas y por eso eran casi siempre injustas, nocturnas y se representaban embozadas
    -En Galicia se hacía la cencerrada a viudos, viejas y novios de edades desproporcionadas, usándose cuernos y latas de petróleo además de cencerros. En las inmediaciones de la casa de los cónyuges se colgaban de los árboles los aperos de labranza y se apoyaba la lanza del carro sobre la puerta para que se produjera un fuerte golpe al abrirla.
            En Asturias cuando les llegaba la ocasión hacían dos monigotes de paja; sacaban uno de donde vivía el galán y otro de donde la mujer y los juntaban en un prado. Allí levantaban un púlpito, un hombre ingenioso predicaba y terminado el sermón, quemaban los muñecos.
         En Zamora, durante las vísperas de las amonestaciones de viudos, los mozos recorrían el pueblo tocando cencerros y cuernos y a la salida de la misa de boda, esperaban a los cónyuges vestidos de modo grotesco, les montaban en un carro tirado por asnos cubiertos de andrajos y llenos de esquilas y les llevaban a su casa, si bien no les dejaban en paz hasta que no soltaban dos o tres pesetas para vino.
            En la provincia de Segovia la cencerrada a viudos y viejos se celebraba la misma noche del ajuste de la boda, participando los vecinos con esquilas, cencerros, latas, calderos, etc. Una primera cencerrada nadie la podía evitar; si acaso, interrumpirla y que no se repitiera en noches sucesivas obsequiando con vino a la gente. (Gabriel María Vergara)

Otros nombres para la cencerrada:

País vasco: zintzarrots y toberak.
Galicia: chocallada, cornetada, toa, cencerrellada y sarrallo.
Asturias: chocallada, choca, chueca, lloquerada, turga y pandorga.
Cataluña: esquellot, esquellatada y esquellotada.
Aragón: esquilada.
Castilla y León: murga, matraca y chasco.
Extremadura: cencerrá, campanillá, matraca, esquilá, correr los campanillos, dolón-dolón, carantoñá y ronda del cuerno.
Portugal: pandeirada, latada, assuada, chocalhada, troça, cortiçada, ronda y festa dos cornos.
Italia: scampanata, chiassata y chiasso.Francia: chirivari.
Alemania: katzenmusik y schellenklingel.
Inglaterra: rong music.
EEUU: schivaree.
Francia: Charivari.

                                                                                                                            R 15/08/08

YOU TUBE Bornos, Pasacalles-Cencerrá en honor de Mercedes y Francisco

2 comentarios:

juan dijo...

Recuerdo que la cencerrá siempre iba acompañada de algunas rimas. Así, cuando se casó la Viriti, vecina de la calle El Puerto, en Mayo del 48, la rima que acompañó a la cencerrá fue:

¿ Quién se casa ?, la Viriti,
¿ con quién ? con Listones
po que le toque los c......

Anónimo dijo...

La Cultura Popular, esas entrañables raices nuestras. Que no dejen de visitarnos esos tranmisores orales. Porque esto es viva voz señores. Y esto es Bornos.