jueves, 14 de mayo de 2015

Primer torero profesional muerto. El toro…de Bornos.

         Era el primer tributo a la Fiesta, pero había que seguir adelante. En resumidas cuentas, CORIANO, un toro de Bornos, posiblemente de la ganadería del bornense Francisco Martínez Salido, que se lidió el 23 de junio de 1771 en la ciudad de El Puerto de Santa María, en quinto lugar, y que le correspondió en suerte a José Cándido Expósito. El toro, que curiosamente tenía el mismo nombre que un picador de la cuadrilla de Cándido, cogió al torero a la salida de un quite, el diestro resbaló y el toro lo prendió por los riñones, pasándoselo de un pitón a otro y cayendo literalmente muerto. Falleció al día siguiente en él número 5 de la portuense calle de San Francisco. Por tanto, pase para la historia negra del toreo portuense el nombre de CORIANO, como el nombre del primer toro que hirió de muerte a un profesional del toreo


Así rezan la coplas que se citan en el mundo taurino:
 Grabado de la cogida del Cándido en el año 1771
"En er Puerto murió er Cándido
y allí remató su fin;
le mató un toro de Bornos
por librá a Chiquilín..."

"Al otro día siguiente
salieron tos los toreros
vestíos de negro luto
por la muerte de su maestro"


A. Benítez.


R 14 de mayo de 2008

4 comentarios:

aguaera dijo...

Aprovecho este comentario para darle las gracias a A. Benitez por ilustrarme continuamente sobre la historia de nuestro pueblo.
Núñez.

Anónimo dijo...

Pues no lo sabia, tampoco sé si sigue existiendo esa ganaderia ni se de quien son las reses bravas que hay junto a la cantera arriba en la sierra. Ese toro Coriano es el que decís el toro de Bornos, expresion que creo de cachondeo, pero alude a ese toro Coriano? O no tiene nada que ver.

Anónimo dijo...

Gracias Nuñez, seguiremos haciendo lo que se pueda. Con respecto al otro comentario, de cachondeo nada, el toro que mató al primer torero profesional era de Bornos y tenía por nombre Coriano.
A. Benítez.

Anónimo dijo...

DE BORNOS TUVO QUE SER

I
De Bornos tuvo que ser,
Puerto de Santa María,
la sangre que buscó sangre
del torero en aquel día
siendo veintitrés de junio,
siglo dieciocho corría
ya por su setenta y uno
y primera muerte habría,
nunca hasta ahora la hubo
y ese toro la traía...

¡Que mal fario el que portaba!
¡Como no lo notarían!

II
De Bornos tuvo que ser
toro de casta dañina
que salió en sexto lugar.
Y con qué hambre salía
el que comienza anunciando
cuando a un picador derriba,
por Coriano conocido,
todo su cuerpo ofrecía
el hombre sobre la arena...
Fiestas de San Juan se olvidan:

¡Toda la plaza es un grito
de tragedia repentina!

III
De Bornos tuvo que ser
y al quite con valentía
Juan Barranco “Chiquilín”
se arranca, al toro desvía
convirtiéndose en diana
de otra segura cogida...
José Cándido Expósito,
cual milagro aparecía
convirtiéndose en el héroe
y el mártir de la corrida.

No fue sólo un incidente,
pues en desgracia termina.

IV
De Bornos tuvo que ser
quien a José perseguía,
resbalando éste al correr
y en cabeza recibía
duro golpe, quedó inmóvil,
el toro le pasaría,
pero no siguió adelante,
con brusquedad cazaría
al gaditano y mulato
que en El Puerto residía.

¡Dos gravísimas cornadas
que ya nunca contaría!


V
De Bornos tuvo que ser,
quien del suelo recogía
hombre y a un tiempo pelele
y a gran distancia lo envía
con dos fuegos interiores
y las consciencia perdida.
Uno del riñón brotó.
Otro, que al muslo le abría...
Con una ya habría bastado,
pero fueron dos heridas.

¡Una de la madrugada!
¡La muerte ganó una vida!

VI
De Bornos tuvo que ser,
Puerto de Santa María,
toro que prólogo fuera
de muerte que se avecina,
que hasta entonces no asomó,
dejó de ser clandestina.
Fiesta teñida de rojo,
muerte de sangre teñida,
suerte que juega a morir,
lance que siega una vida...

¡Su mirada lo avisó!
¡Su mirada lo decía!

Del libro "Callada Zúa" de Jorge Garrido