lunes, 11 de mayo de 2015

Los “amascos” de Bornos, de la huerta del Cañuelo.

LA HUERTA DEL CAÑUELO.

Tenía cuatro fanegas de tierras de amascos. Se miraba para arriba y no se veía el cielo de lo alto que eran. Tenía agua propia, de ahí le viene el nombre de la Huerta del Cañuelo, que era de donde venía ésta.
Los amascos los llevaban a Jerez en bestias: salían a las dos de la madrugá para estar allí temprano. Había hortelanos que se quedaban dormidos agarrados al rabo del mulo (decía mi padre: Pedro el Cañuelo). Si llegaba una hora más tarde al mercado, los vendía más caros, porque le esperaban para comprarlos de lo buenos que eran.
Si regaban, lo hacían a pie, con una alberca que tenía 6x12m .
Me cuenta, que tienen una pena, que no tienen ninguna foto de recuerdo de cómo era la huerta antiguamente. ¿Tendría alguien una foto que pudieran recuperar?
Esta es del “Cañuelo”, donde vivían dos familias con el sudor de su frente.

Sin embargo, otros mayores me contaron que los que eran más dulces y tempranos eran los de “La Huerta la Aceña”. Estaba donde está ahora el tajito, aunque esa fue una de las huertas que cogió el río.
Perea, de zagal trabajó allí. El hortelano le dio un canasto llenos de amascos. María Pera, su madre, le hizo ir con ella y los amascos al hortelano para devolverlos porque creía que lo habían robao.
¡Con el hambre que pasábamos y no entrábamos en las huertas! Mi madre para eso era más honrá.

PARTICIPANTES: Antonio el Cañuelo, José el de la Flor, José España, Juan Perea y José el Pachocho, sin embargo ellos no quieren aparecer en la historia, así que por favor, guardarnos el secreto y no se lo digáis a nadie.


R 11/5/11

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gratificante es vivir la vida en plena naturaleza, yo puedo presumir de ello. Además de trabajar como un animal en la Huerta de mi familia, de eso ahora tambien puedo presumir porque me ha ayudado a forjarme como persona, pero cuando me privaba de poder jugar y de poder estudiar como un niño normal, no sabeis el daño que me hacía. Pero lo que no mata te hace mas fuerte, y si algún día llego a "viejo" como se suele decir, seguro que tendré mi campito y mis animales (o esa es mi iulusión) y lo mismo que antes cogía damascos para que los vendiera mi madre en la tienda, los cogeré para regalarselos a mis amigos, a mis familiares y algunos dejaré para mi. Os invito a que probeis a comer la fruta directamente del árbol, siempre que podais, el que lo haya hecho sabrá por qué lo digo. Un saludo a Antonio el Cañuelo y a José España, las otras personas que se mencionan creo que no las conozco. Saludos Bornichos, Andrés r.b. ((nuestra Huerta sigue estando cerca de el Alambique, aunque los árboles se están perdiendo))

Anónimo dijo...

Pues ya se estan cogiendo. Ayer vi a Frasquita con su nieto y llevaba una bolsita que por la pinta debían estar de dulce. Calvaria, Salud pa que te los sigas comiendo muchos años. Bornos que quiere un montón.

Anónimo dijo...

Mi padre se tiró una temporada comprando damascos de todo Bornos y al comerselos, con los que más le gustaban hizo una seleccion y de los que tenia sembró y el primero y el único que salió está en mi casa plantado, esta precioso, tiene unos tres años y ya pronto dará frutos.......espero poder plantar algunos más de este mismo arbol y sobre todo que no se pierda este precioso arbol Bornense....Saludos.

Pd: No compre Damascos que no sean de Bornos,el autentico nace aquí....