jueves, 9 de abril de 2015

Reflexiones de otro bornicho.(Recordar como idílico aquello que no lo fue tanto)

                                                                                                              R 9 de abril de 2008

He leído las reflexiones de Francisco Moreno sobre su infancia y me ha reafirmado en la impresión que tengo de que muchas veces la nostalgia nos hace recordar como idílico aquello que no lo fue tanto.

Te voy a dar unas cuantas razones por las que pienso que aquel tiempo no fue tan bueno para la mayoría de los bornichos:
Muchos de los que se sentaban al fresco por la noche habían trabajado antes de sol a sol -cuando podían trabajar- por un sueldo de miseria y encima le tenían que estar agradecidos al que le daba trabajo.
Muchos de los que se sentaban al fresco vivían en casa de vecinos con las condiciones que hoy nos parecerían, afortunadamente, tercermundistas; otros en chozas. Todavía me acuerdo de la cantidad de casas con techos de brezos que había en el Calvario y en el Molino Ancho. No sé si los que vivían en ese tipo de viviendas recordarán el murmullo del agua cuando caía por el pilón con la nostalgia que tú lo recuerdas.
A muchas de esas madres que atizaban alpargatazos a sus hijos les hubiera gustado compartir la educación de estos con sus maridos y alguna otra cosa, pero no podían porque sus maridos estaban trabajando en Alemania para que su familia tuviera una vida más digna. Ahora que soy padre y gozo de una vida cómoda, me da una pena tremenda todos esos bornichos que se perdieron la infancia de sus hijos. Por cierto, al que hoy gobierna, la jerarquía eclesiástica lo acusa de destruir la familia, al que gobernaba entonces lo sacaban bajo palio. Algunos dirán que se me ve el plumero con el comentario anterior, pero hoy se nos puede ver el plumero, afortunadamente, a todos, entonces sólo a unos pocos.
Muchos de los niños de tu época tenían que comer en el comedor de auxilio social, pues sus padres no podían darle la alimentación adecuada por falta de medios. Todavía recuerdo con envidia cuando los veía salir del castillo los sábados, con su bolsita donde llevaban su cundi, sus huevos duros y su postre.
Te podría dar más razones por las que pienso que aquel tiempo no fue tan idílico para muchos bornichos. Esas razones, sobre todo las que tienen que ver con las relaciones sociales y los valores éticos de la época, si quieres te las doy este verano sentado al fresco con mi madre y sus vecinas que todas las noches disfrutan de una buena tertulia, acompañadas muchas veces de las ricas tortas fritas que nos hace nuestra querida amiga de siempre Isabelita Román. Lo dicho, quedas invitado.

Un saludo a todos los bornichos por el mundo de Francisco Romero Núñez


3 comentarios:

Bornichos dijo...

Hemos recibido dos comentarios a esta entrada, uno a favor y otro en contra, pero los dos anónimos y por tanto no serán publicados.
Ya somos mayorcitos y debemos aprender a responsabilizarnos de nuestras palabras, que aqui no vale tirar la piedra y esconder la mano, y sobre todo corrección.
Un saludo.

CARO dijo...

Nuñez no se quien eres, je je, pero estoy de acuerdo contigo, pero lo que creo que se refiere el castro va mas en la pausa del tiempo, en el pensamiento, en esa tertulia al fresco a la que invitas, en la vida en la calle, el merendero, la islita o incluso en la otra parte del pantano.Todo era chachara.
Pero claro habia mucha pobreza y españa al aislarse estuvo una posguerra demasiado larga y a nosotros nos toco demasiada emigracion en el pueblo y mucho ya no volvieron y sus hijos tampoco.
Por cierto bornicho habra que poner otro anuncio de que firmen el personal los comentarios para por lo menos saber a quien contestar.

Domingo dijo...

Uffff, habemus debate; esto empieza a calentarse. Primero que nada felicitar al Sr. Núñez por expresar sus sentimientos y opiniones sin herir en ningún momento a aquéllos que cree que no piensen como él: delicadez y tacto si que ha tenido el gachó. En segundo lugar, y siempre intentando comportarme con la exquisitez que lo hizo el Sr. Núñez, quiero dirigir mi comentario creyendo entender el mensaje que quería transmitir el Sr.. Moreno y que a mi modesto entender no ha captado el Sr. Núñez. En ningún paraje sobre las reflexiones del Sr. Moreno he querido percibir que se hiciera un enaltecimiento de la situación socioeconómica y política de la época en la que él correteaba por las calles de Bornos; en ningún momento he apercibido ni un atisbo de pensamientos nostálgicos sobre nuestra anterior etapa política (nos dice al final de sus reflexionesel Sr. Moreno: "Era otra época, no sé si mejor o peor" ); más bien quiero ver en las palabras del Sr. Moreno, siempre a mi modesto entender, unos pensamientos nostálgicos de aquellos momentos, vivencias y costumbres que se vivieron en el Bornos de la época, pero sin entrar para nada en enaltecer una situación u otra.

Domingo